Durante el mes pasado el gobierno de Estados Unidos ha intensificado su agresión de varias décadas contra Cuba. Los envíos de petróleo a la isla desde Venezuela han quedado interrumpidos desde el ataque de Washington contra ese país el 3 de enero de 2026. El 22 de enero, la administración Trump amenazó a la nación isleña con un bloqueo naval total. Y el 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva calificando a Cuba como una “inusual y extraordinaria amenaza” para Estados Unidos y declarando que Washington impondrá aranceles punitivos contra cualquier país que le venda petróleo a Cuba. En una declaración publicada aquí, Isaac Saney, un especialista en Cuba que coordina el programa de Estudios de la Diáspora Negra y Africana en la Universidad Dalhousie en Halifax, Nueva Escocia, Canadá, refuta la nueva orden ejecutiva de Trump.