El 2 de diciembre de 2025, Trump desató otro arrebato racista, esta vez vociferando contra los somalíes, llamándolos “basura” y afirmando que Somalia “apesta”. Esto tras décadas de distorsiones y mentiras sobre la piratería somalí, que de hecho fue resultado del colapso del gobierno y la sociedad somalíes, una pesadilla creada por la intervención de las familias adineradas que gobiernan en Estados Unidos y, en particular, en los países europeos. Este es un buen momento para deslindar la horrenda historia del imperialismo estadounidense en Somalia, y el papel decisivo que sucesivas administraciones estadounidenses — tanto demócratas como republicanas — tuvieron en la destrucción de ese país.