El artículo a continuación apareció por primera vez en la edición del 31 de enero de 2024 del diario israelí Ha’aretz. Informa sobre un debate entre quienes se oponen a la ocupación sionista de territorios palestinos durante décadas así como a la actual guerra genocida de Israel contra Gaza, lanzada en respuesta al espantoso ataque del 7 de octubre dirigido por Hamás.
El artículo se refiere a la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel. Una de las organizaciones afiliadas a este esfuerzo internacional, la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI, por sus siglas en inglés), emitió una declaración el 25 de enero titulada: Standing Together: Serving Apartheid Israel’s Propaganda [Standing Together: Al servicio de la propaganda del apartheid israelí].
La declaración atacó a Standing Together [Erguidos Juntos], una de las organizaciones más prominentes en Israel, formada por judíos, palestinos y otros, que ha estado promoviendo una campaña contra la guerra de Israel contra Gaza y pidiendo un alto al fuego, así como el fin a la ocupación israelí de los territorios palestinos. El artículo de Ha’aretz informa sobre la respuesta de Standing Together.
Panorama-Mundial publica nuevamente este artículo porque los temas en debate son importantes para todos aquellos que se oponen a la brutal guerra de Israel y apoyan la lucha de liberación nacional palestina.
El original apareció bajo el título y subtítulo a continuación. Los otros subtítulos son de Panorama-Mundial.
*
Por qué BDS no puede tolerar que judíos y palestinos en Israel se mantengan unidos
Standing Together es un movimiento de base en Israel que reúne a judíos y árabes, y que ha estado creciendo rápidamente. Se enfrenta a la ocupación, está al frente de las protestas contra la guerra en Gaza, y visita a las familias de los rehenes. Y ahora un grupo clave del BDS está llamando a boicotearlo.

Por Etan Nechin
31 de enero de 2024 — Uno de los movimientos populares más grandes y de más rápido crecimiento en Israel es uno que reúne a ciudadanos judíos y árabes. Se llama Standing Together, que en hebreo es Omdim Beyhad, y más recientemente ha estado en la vanguardia de las protestas en Israel contra la guerra en Gaza.
Pero eso no ha impedido que una facción palestina dentro del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones utilice este momento tan tenso para atacar al grupo, la voz organizativa más prominente en Israel que pide un alto al fuego, y la que más hace por unir a los israelíes en la lucha por la igualdad, la justicia, y el fin de la ocupación.
En una declaración en el sitio web oficial de la campaña BDS la semana pasada, la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI, por sus siglas en inglés) describió a Standing Together como “un grupo israelí que hoy busca normalizar, distraer y encubrir el genocidio de Israel en Gaza”.
En respuesta, los miembros palestinos de la dirección nacional de Standing Together escribieron en una declaración el martes:
“Hacemos campaña activamente contra el régimen opresivo de Israel y hemos hecho esfuerzos específicos por aumentar la visibilidad de las atrocidades cometidas por los israelíes en Gaza (…) a pesar del riesgo que implica hacerlo”, se lee en el comunicado. “Es desalentador que seamos silenciados por otros grupos pro-palestinos cuando estamos siendo silenciados y perseguidos por el gobierno israelí y por instituciones israelíes por luchar por la vida de nuestro pueblo. Estamos orgullosos de organizar a palestinos y judíos juntos”.
La mayoría de los grupos izquierdistas israelíes ofrecieron solidaridad, mientras que la derecha israelí respondió con un espíritu de autojustificación, sugiriendo que la izquierda israelí debería enfrentar el hecho de que todo el mundo está en contra de nosotros.
Actividades solidarias a nivel de base
Después de casi cuatro meses de una guerra brutal, masacres, desplazamientos, y de un liderazgo fallido, Standing Together es un ejemplo excepcional y muy apreciado de cómo las actividades solidarias a nivel de base valen más que las batallas ideológicas.

Standing Together, que se destaca por mantener un espíritu de empatía radical en estos tiempos polarizados, ha criticado públicamente la ocupación, califica como apartheid la manera en que Israel gobierna en Cisjordania, y ha protestado contra el bloqueo de Gaza.
Fue una fuerza prominente en el “bloque contra la ocupación” durante las protestas contra las reformas judiciales en Israel. El grupo se ha enfrentado a la represión policial por organizar protestas contra la guerra. Después del 7 de octubre, estableció una línea directa de asistencia legal para palestinos y activistas de izquierda, organizó paquetes de alimentos para familias judías, musulmanas y cristianas en ciudades mixtas que han tenido dificultades financieras desde que estalló la guerra. También ha establecido “guardias de solidaridad” locales de judíos y árabes que se reúnen para dialogar y que juntos realizan actividades de divulgación, como visitas a las familias cuyos seres queridos fueron tomados como rehenes, reuniones en los hospitales con equipos médicos judío-árabes, y la limpieza de refugios antiaéreos, entre otras acciones conjuntas. Su nuevo eslogan es: “Superaremos esto juntos”.
El movimiento no ha hecho más que crecer desde el 7 de octubre, pero también hay mucha gente que es hostil a su mensaje. Recientemente, horas antes de ser transmitida una entrevista con el codirector Alon-Lee Green, la Radio del Ejército Israelí la canceló debido a la oposición por la derecha.

El boicot es una forma válida de protesta no violenta. Vemos que algunos israelíes la esgrimen contra los productos de los asentamientos judíos y contra los mismos asentamientos. Coincide con los principios izquierdistas y, en el caso del BDS, busca evitar que Israel y sus instituciones sean aceptados como normales.
Sin embargo, para aquellos que ven un futuro compartido en la misma tierra, el unirse y luchar por un futuro común es la única forma de avanzar. Ningún miembro de Standing Together está tratando de “normalizar” las políticas pasadas o presentes de los gobiernos de Israel: el haber salido a las calles tanto antes como después del 7 de octubre es un testimonio de ello.
El BDS fue creado como un llamado por la sociedad civil palestina a desvincularse de las instituciones israelíes debido a la presente ocupación.
Sin embargo, el llamado a la solidaridad israelo-palestina también tiene raíces en los llamados en el seno de la comunidad palestina que buscan superar la Línea Verde que la divide. La sociedad palestina, como cualquier comunidad, no es monolítica. Tampoco lo son los israelíes. En Standing Together hay muchos activistas contra la ocupación, hay quienes apoyan a grupos israelíes de derechos humanos como Breaking and the Silence y B’Tselem, y también quienes han apoyado las tácticas del BDS.
Esta variedad indica que el apoyo a la causa palestina no se restringe a una senda solamente; existen numerosas formas de contribuir a poner fin a la ocupación y promover la autodeterminación palestina.
El problema con el BDS no es la táctica en sí, sino que, como movimiento, puede deslizarse hacia el esencialismo histórico. No es sólo que se defina a Israel por las políticas y los crímenes más graves; sino que su existencia sea condicionada a causa de ellos. Y eso significa que nunca podrá corregir sus crímenes; sus ciudadanos nunca podrán ser redimidos.
Como expresó la palestina Sally Abed, miembro de la dirección de Standing Together, en la revista Dissent: “Uno de los problemas con la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones es que asume que la sociedad israelí no puede cambiar. Y al asumir que no puede cambiar, ya no ocurren las conversaciones importantes entre los israelíes y los palestinos”.
Pueden surgir críticas con respecto a tácticas o mensajes específicos, pero en general, los partidarios de Standing Together — que forman parte de la muy unida sociedad israelí y también pueden encontrarse en las filas de muchos partidos y movimientos — comparten los mismos objetivos.
Standing Together ha crecido en fuerza y sus miembros han logrado ser aceptados en ciertos círculos convencionales. Y aunque no es un grupo político, se ha esforzado por convencer a la gente de que salga a votar. Cuando un movimiento cobra impulso, naturalmente se enfrenta a un mayor escrutinio, tanto por parte de judíos como de palestinos. Más aún en una sociedad donde la corriente dominante se ha vuelto más nacionalista.
‘Poco espacio para expresarme’
Por supuesto, para los ciudadanos palestinos de Israel en el grupo, esto se siente mucho más intensamente. Como reflexionó Abed en un podcast de Jewish Currents: “Nunca he sentido que tengo tan poco espacio para expresarme, nunca”.
Un concepto clave de la solidaridad es la importancia de agrupar la fuerza política suficiente para que los más vulnerables se expresen y, en el mejor de los casos, sin sufrir represalias. Esto implica construir una red.
Ariel Angel, editor en jefe de Jewish Currents, destacó la importancia de la inclusividad en la creación de coaliciones. Al abordar las críticas hechas a los participantes de una manifestación de alto al fuego por decir que Israel está cometiendo un genocidio, comentó en el mismo podcast que “no podemos ponerlos a prueba para saber si están diciendo lo correcto en ese momento”.

Si es un error exigirles prueba de fuego a quienes califican las acciones de Israel como genocidio, ¿no sería igualmente cuestionable imponer tal prueba a los llamados a que israelíes y palestinos colaboren en la búsqueda del poder y la solidaridad?
La cuestión es que el enfoque debería ser cómo fomentar el diálogo y la unidad en lugar de exigir parámetros rígidos para la participación o el apoyo.
La solidaridad significa tratar de comprometerse incluso cuando el otro se resiste a hacerlo. Así que es algo legítimo tanto para los que quieren boicotear a Standing Together como para los que buscan encontrar un terreno común.
El boicot es un acto de abstención, de no consumir, de no comprar lo ofrecido. El boicot debería ser una de las muchas herramientas en nuestro arsenal para el cambio social, especialmente contra las instituciones oficiales y las grandes empresas.
Standing Together demuestra que hay otra forma de intentar avanzar, una que es participativa, activa, no desde una apartada postura ideológica, sino reconociendo que a pesar de que partimos de diferentes posiciones sociales y políticas, todos estamos en la misma embarcación. Se trata de brindarles solidaridad a los que enfrentan la mayor opresión, violencia, subyugación y enajenación.
Como dijo la codirectora de Standing Together, Rula Daood, en el podcast izquierdista Majority FM: “¿Cuánta sangre más ha de derramarse antes de que entendamos que el destino de los israelíes y los palestinos está entrelazado? ¿Que, o vivimos todos en paz y libertad, o ninguno de nosotros podrá hacerlo?”
Si te gustó este artículo, usa el enlace a continuación para suscribirte gratuitamente a Panorama-Mundial.
Anota en el espacio a continuación tu correo electrónico y haz clic en el botón SUSCRIBIRSE. Recibirás un mensaje con el enlace que necesitas usar para confirmar tu suscripción.
Categories: Palestina/Israel
1 reply »