A continuación publicamos un intercambio entre Karen Lee Wald y Pete Seidman. Wald es una activista de solidaridad con Cuba desde hace mucho tiempo en Estados Unidos y publica el boletín “Cuba Inside Out” [Cuba de pe a pa, o Cuba a fondo]. Seidman es miembro de la Coalición de Miami para Poner Fin al Bloqueo de Cuba por Estados Unidos.
La discusión brega con cuestiones importantes relacionadas con la lucha de liberación nacional palestina. Muchos hoy en día están debatiendo estos temas porque Israel está llevando a cabo una guerra cada vez más genocida contra Gaza en respuesta al atroz ataque de Hamás del 7 de octubre. Pensamos que será de interés para nuestros lectores.
El intercambio se publica con el permiso de ambos participantes. La introducción, el titular y los subtítulos son de Panorama-Mundial.

Para los críticos de Hamás, algunas reflexiones
Por Karen Lee Wald
¿Qué pasó con la no violencia? Tanto Hamás como la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) intentaron la resistencia civil no violenta. La primera intifada. Hubo una represión brutal, a la que llamaron públicamente la política de “Fuerza, poderío y golpes”, y se llevó a cabo bajo el ministro de Defensa de Israel, Yitzhak Rabin. Los palestinos que participaban en la resistencia civil no violenta a la ocupación ilegal israelí fueron: • brutalmente golpeados; • detenidos; • torturados a gran escala. Según el grupo Human Rights Watch [Vigilantes de los derechos humanos], los ocupadores israelíes han torturado a DECENAS DE MILES de palestinos. Con todo y cámaras de tortura.
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La lucha palestina y el historial de la Revolución Cubana
Por Pete Seidman
Querida Karen,
Deduzco de esta nota que aparece en la “Lista de correo de Cuba Inside Out”, que ésta es tu opinión, una refutación a los “críticos” de Hamás. Yo soy alguien que piensa que las acciones de Hamás el 7 de octubre, así como sus políticas durante muchos años antes, son un callejón reaccionario sin salida para el pueblo palestino, por no hablar de los judíos. Como tu compañero en estas campañas en defensa de las luchas cubana y palestina, me gustaría compartir mis ideas contigo con la esperanza de entablar un diálogo civil.
Tu planteas esta discusión como una cuestión de “violencia” vs. “no violencia”. En ese marco no hay debate. Los palestinos tienen el derecho absoluto de defenderse por cualquier medio necesario.
Pero eso deja la pregunta de “¿Qué hacer?” sin respuesta. Hay varias tácticas de la lucha armada, como por ejemplo el ataque al Moncada organizado por el movimiento 26 de Julio (un ataque a una instalación militar con el propósito de tomar armas [no rehenes] para ser utilizadas por un levantamiento popular más amplio), que son muy diferentes a la línea de Hamás en su propósito, su organización y su comportamiento.
Hamás es retoño de criterios reaccionarios de los nacionalistas burgueses de la Hermandad Musulmana. No tiene programa o perspectiva alguna de trazar un curso democrático encaminado hacia forjar una paz basada en la igualdad de derechos, independientemente de perspectiva religiosa, tanto para los palestinos como para los judíos.
Al contrario, es violentamente antisemita y justifica con orgullo, aunque no es cierto, que sus incursiones asesinas y la toma de rehenes civiles representan una importante derrota militar y diplomática para Israel.
En vista del infernal fuego que como resultado hoy llueve sobre Gaza, es imposible que gente seria no vea el 7 de octubre como una acción que, lejos de empoderar al pueblo palestino, lo deja como una fuerza desorganizada, sin un liderazgo efectivo, que se vio obligada a huir, presa del pánico, por el terror desatado por las FDI [Fuerzas de Defensa Israelíes]. Los asesinatos de Hamás, por más que se exageraren en los medios de comunicación burgueses, no fueron actos revolucionarios, como tampoco lo fue la toma de rehenes.
La estrategia revolucionaria busca basarse en el empoderamiento político, la participación consciente y la acción de las masas. Eso no es de ninguna manera lo que está sucediendo ahora después del 7 de octubre.
Yo sé que tú aprendiste de Cuba y de las experiencias del Movimiento 26 de Julio en la Sierra Maestra que las acciones de Hamás se encuentran fuera de los límites aceptables de la guerra revolucionaria. Fidel y sus camaradas prohibieron la tortura y el asesinato de prisioneros, que eran tratados por igual por el Che y otros médicos a pesar de la escasez de suministros médicos. Muchos soldados enemigos eran liberados una vez que entregaban sus armas. Las tropas de Batista conocían muy bien el comportamiento fraternal de los guerrilleros del 26 de Julio, lo que comenzó a afectar su disposición de luchar.
Fidel Castro (centro) y otros revolucionarios cubanos en las montañas de la Sierra Maestra de Cuba el 2 de diciembre de 1956, durante la guerra de guerrillas del Movimiento 26 de Julio contra la dictadura de Fulgencio Batista respaldada por Estados Unidos. El Ejército Rebelde no asesinó ni secuestró a civiles y trató a sus prisioneros con respeto.
Ésa es la línea revolucionaria: dividir al ejército enemigo. Buscar que la población “enemiga” deje de apoyar las políticas reaccionarias de su gobierno. Las tropas enemigas son, en su mayoría, obreros y campesinos reclutados y uniformados por un enemigo de clase común.
El hecho de que el régimen sionista haya empleado en repetidas ocasiones a lo largo de su historia estas medidas inmorales y brutales no debería ser un argumento para que ahora sean aceptables para los palestinos.
¡Eso es la no-política de la venganza! Es lo opuesto a ofrecer un programa de unidad a través de la igualdad en una patria laica para todos, que alberga la verdadera posibilidad de dividir a la sociedad israelí, la cual, al menos hasta que Hamás le entregó a Netanyahu su regalo del 7 de octubre, sufría profundas divisiones internas dentro de su población, incluso entre las reservas militares.
Esas divisiones reflejaban la oposición popular a la odiosa lógica interna de la política sionista, donde la concentración del poder estatal en el ejecutivo se ve impulsada por la naturaleza misma de un estado de apartheid, en guerra contra la mayor parte de su propia población.
No creo que en las protestas que ahora se extienden por todo el mundo contra el genocidio sionista sea necesario hacer de la crítica (o hagiografía) de Hamás un punto focal importante. Las masas que se han puesto en movimiento en estas protestas dejan bastante claro que para ellos Hamás no es el tema principal.
La cuestión principal es exigir un alto al fuego permanente y el fin del terror sionista en Gaza y Cisjordania. Estas demandas ya se han ganado el apoyo de más del 60% de la opinión pública estadounidense, según las encuestas.
Este es un cambio notable en la política estadounidense que debe celebrarse. Existe un mayor espacio político para fortalecer aún más estas protestas.
Nosotros, aquí en Estados Unidos, obviamente ni queremos ni podemos controlar las tácticas y la línea de las diferentes organizaciones en Palestina. Nuestra tarea es enfocarnos en oponernos al apoyo que la administración Biden le está proporcionando a la maquinaria de guerra sionista y exigir un alto el fuego inmediato y permanente. Y que se envíe ayuda material a la población de Gaza.
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Métodos y tácticas
Por Karen Lee Wald
Creo que es muy importante distinguir entre el derecho absoluto a rebelarse contra la ocupación ilegal y la cuestión de las tácticas y los métodos específicos, así como el probable papel que tuvo Israel en la creación de Hamás como una maniobra divisiva. No estoy satisfecha de haber podido expresar nada de eso muy bien en mis variadas publicaciones y cartas. He escrito antes que es mi opinión personal que Estados Unidos e Israel crearon y financiaron a Hamás para dividir y socavar el movimiento palestino. Sigo pensando lo mismo.
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Israel apuntaló a Hamás
Por Seidman
Hola Karen.
Sí, creo que está bien documentado que Israel intervino para apuntalar a Hamás en las elecciones de 2006 en Gaza. Al año siguiente, Hamás lanzó una ofensiva militar contra Fatah, que era el principal partido secular en la Autoridad Palestina (AP). Por supuesto, los sionistas también han utilizado sus relaciones con la Autoridad Palestina como parte del control del espacio político en Cisjordania. La crisis de la dirección palestina es una parte del terreno político en la que hay que ahondar. Es por eso que pensé que era tan importante responder al mensaje que publicaste.
Existe una tendencia desafortunada por parte de muchos izquierdistas, frustrados por los reveses sufridos durante tanto tiempo por los palestinos en Gaza y en otros lugares, de tratar de embellecer incluso acciones con enfoques antisemitas que están opuestas a la necesidad absoluta de una Palestina democrática y laica como el formato definitivo por medio del cual este conflicto puede resolverse con justicia, lo cual tiene que significar igualdad. ¡En la política revolucionaria, decir que “Por lo menos alguien está haciendo algo” no es una fórmula para el éxito!
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Categories: Palestina/Israel
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