Llamado de la líder sudafricana Graça Machel, viuda de Nelson Mandela
Graça Machel publicó el siguiente llamado el 4 de abril de 2024 en Project Syndicate (PS), una revista de Sudáfrica.
Machel es miembro de The Elders [Los Mayores], “el grupo de líderes globales independientes que fundé junto con mi difunto esposo, Nelson Mandela”, como explica ella misma. También es la fundadora del Fideicomiso Graça Machel, una organización con sede en Johannesburgo, Sudáfrica, que defiende los derechos de la mujer. Machel nació en Mozambique. Es la viuda del antes presidente de Mozambique Samora Machel (1975 a 1986) y del antes presidente de Sudáfrica Nelson Mandela (1998 a 2013).

Mandela (1918 – 2013) fue el líder central del Congreso Nacional Africano, que lideró la lucha de décadas contra el apartheid. El derrocamiento del régimen racista de Sudáfrica fue una victoria historica para toda la humanidad. Mandela también fue presidente de Sudáfrica de 1994 a 1999.
PS es “una revista trimestral con comentarios, entrevistas, predicciones, recomendaciones de libros y mucho más, todo de los principales pensadores del mundo”, según su sitio web.
Como concluye Machel en el artículo a continuación, “La situación [en Gaza] pide a gritos la acción concertada por parte de una amplia coalición de países que se comprometan por alcanzar una paz justa y permanente, que permita que israelíes y palestinos coexistan en condiciones de respeto mutuo, autodeterminación, dignidad y seguridad. Las vidas y la seguridad de palestinos e israelíes tienen el mismo valor”.
Publicamos el llamado de Machel para información de nuestros lectores. El título y el texto que siguen son del original. Los subtítulos y las fotos son de Panorama-Mundial.
— Los editores de Panorama-Mundial
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El fracaso moral del mundo en Gaza

Por Graça Machel
La situación en Gaza, que sigue deteriorándose, pide a gritos que una amplia coalición de países se comprometan a alcanzar una paz justa y permanente de conformidad con el derecho internacional. Si no se toman medidas inmediatas para aliviar el sufrimiento y detener la mano de Israel, lo peor puede estar aun por venir.
JOHANNESBURGO, 4 de abril de 2024 — El implacable asedio de Gaza presenta una imagen muy oscura de la humanidad. Más de 100 mil palestinos han sido declarados muertos, heridos o desaparecidos en los últimos seis meses, y la inmensa mayoría son civiles inocentes que no son de ninguna forma responsables por el terrible ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha finalmente aprobado una resolución en la que pide un alto al fuego inmediato y la liberación inmediata de los rehenes retenidos por Hamás. Ahora, todos los Estados miembros de la ONU, en particular los aliados políticos y militares de Israel, deben hacer todo lo que esté a su alcance para garantizar que la resolución se plenamente implementada lo antes posible.
Lo que les espera a los habitantes de Gaza que sobrevivan a los ataques militares de Israel es una combinación letal de desplazamiento, hambre y enfermedades. El bloqueo israelí de suministros humanitarios, alimentos y agua potable ha convertido la vida en el enclave en una pesadilla. Las agencias de ayuda informan que madres dan a luz sin anestesia, los bebés mueren de deshidratación y desnutrición, y las enfermedades asolan a comunidades enteras. Sin nadie en Gaza a salvo de la masacre, hemos alcanzado el umbral de la aniquilación a escala de la población entera.
El trauma repercute en toda la región
El trauma ahora está reverberando en toda la región. Los habitantes de Gaza son atormentados por el trastorno de estrés postraumático y el dolor, y más de un millón de niños necesitan urgentemente apoyo psicosocial. La devastación más reciente se suma al sufrimiento infligido por el bloqueo israelí de Gaza desde hace 18 años. Y en Cisjordania, los palestinos se enfrentan a múltiples amenazas, desde la violencia desenfrenada de los colonos y el desplazamiento forzado a la amenaza constante de detenciones arbitrarias.
Al mismo tiempo, más de 100 israelíes siguen retenidos como rehenes por Hamás, en contravención del derecho humanitario internacional, lo que prolonga el dolor de sus familias y las de los civiles asesinados el 7 de octubre.

Y lo que viene podría ser peor si Israel desafía las advertencias de sus aliados más cercanos y sigue adelante con sus planes de un asalto a Rafah, que actualmente alberga a 1.5 millones de personas, entre ellas más de 600 mil niños. Muchas de las personas que buscan refugio en esa ciudad fronteriza ya han sufrido el trauma de múltiples desplazamientos en el último medio año. No debe permitirse que ocurra una incursión militar israelí a gran escala.
Escribo estas palabras como alguien que ha mirado a jóvenes palestinos a los ojos mientras que en 1996 preparaba el informe de la ONU El impacto de conflictos armados en los niños. Hablando con los niños en los campos de refugiados, les prometimos que su sufrimiento llegaría a su fin. No sólo no hemos cumplido esa promesa; hemos dejado un mundo aún más hostil para los niños que nacen palestinos. Llevo conmigo ese inquietante fracaso.
También escribo estas palabras como miembro de The Elders, el grupo de líderes mundiales independientes que fundé junto con mi difunto esposo, Nelson Mandela, y que fue presidido en sus primeros años por el arzobispo Desmond Tutu y el ex secretario general de la ONU Kofi Annan. Madiba (Mandela) nos dio el mandato de trabajar por la paz, la justicia y los derechos humanos en todo el mundo, y siempre consideró que la liberación de palestina era clave para lograr un mundo justo y libre para todos. ¿Cómo puede cualquiera de nosotros hablar de manera creíble sobre los derechos humanos universales y el estado de derecho internacional cuando permitimos que la brutalidad y la ocupación continúen durante decenios?
El liderazgo de Sudáfrica
En medio de tanta desesperación y de la falta de valentía moral por parte de quienes tienen el poder de detener la actual carnicería en Gaza, estoy orgullosa del liderazgo excepcional que Sudáfrica ha demostrado al presentar una denuncia contra Israel por violar la Convención sobre el Genocidio ante la Corte Internacional de Justicia [CIJ]. El fallo preliminar de la CIJ el 26 de enero, y las medidas adicionales prescritas el 28 de marzo, condenan de manera explícita las atrocidades que ocurren en Gaza y son inequívocas sobre las medidas que Israel debe tomar para proteger a los palestinos inocentes, inclusive la entrega sin trabas de asistencia humanitaria a gran escala.
Israel y los países que le proporcionan asistencia militar y financiera deben prestar atención a las conclusiones de la Corte y cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional. Pero no somos impotentes ante este sufrimiento monumental. Como miembros de una familia humana, tenemos el deber ético de hablar en contra de estas injusticias en nuestros propios círculos de influencia. Podemos ejercer el poder a través de nuestro propio activismo individual y comunitario. Con nuestros votos y protestas, podemos — y debemos — exigirles responsabilidades a nuestros líderes políticos.
Esto es lo que debemos exigir. En primer lugar, es urgente abrir nuevas rutas humanitarias por tierra para satisfacer la abrumadora necesidad de ayuda para salvar vidas. La seguridad de las entregas de ayuda debe estar garantizada en todo momento. La ayuda depositada desde el aire y el corredor marítimo propuesto recientemente son insuficientes, y eso no debe permitir que Israel quede absuelto de su propia responsabilidad para con los civiles de Gaza.
Los que suministran armas a Israel permiten la carnicería
En segundo lugar, los líderes mundiales deben valerse de su influencia militar y financiera para obligar a Israel a poner fin a sus violaciones del derecho internacional y cumplir con las órdenes de la CIJ. Todos los países que prestan asistencia militar a Israel deben examinar inmediatamente estos envíos y establecer nuevas condiciones para futuros suministros. Aquellos que siguen suministrando armas están permitiendo la carnicería y pudieran ser cómplices de crímenes de guerra.
En tercer lugar, los responsables de la toma de decisiones deben proporcionar pleno apoyo financiero y político al Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA por sus siglas en inglés).
Muchos donantes se han apresurado a suspender la financiación de la organización, a la espera del resultado de las investigaciones sobre las acusaciones de Israel de que parte del personal de la UNRWA participó en el ataque del 7 de octubre. Esta respuesta prematura y desproporcionada está poniendo irresponsablemente en peligro los derechos y el bienestar de millones de refugiados palestinos. El gobierno israelí no ha ocultado su deseo de desmantelar al UNRWA de una vez por todas. ¿Vamos a permitir que se convierta en una víctima más de la guerra?
La situación pide a gritos la acción concertada por parte de una amplia coalición de países que se comprometan por alcanzar una paz justa y permanente, que permita que israelíes y palestinos coexistan en condiciones de respeto mutuo, autodeterminación, dignidad y seguridad. Las vidas y la seguridad de palestinos e israelíes tienen el mismo valor. Si esta verdad fundamental no prevalece sobre los líderes políticos y los ciudadanos comunes, continuaremos abandonando a generaciones de niños inocentes.
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Categories: Palestina/Israel