Por Mark Satinoff
En una derrota contundente, el sindicato Carolina Amazonians United for Solidarity and Empowerment (trabajadores de Amazon en Carolina Unidos por la Solidaridad y el Empoderamiento, o CAUSE por sus siglas en inglés) no logró asegurar una mayoría en la votación sindical celebrada del 10 al 15 de febrero en Garner, Carolina del Norte.
El resultado de la votación fue de 2,447 votos en contra frente a los 829 a favor de unirse al sindicato. De los aproximadamente 4,300 trabajadores elegibles para votar, alrededor del 76% emitieron su voto.
La votación culminó un esfuerzo de tres años por parte de CAUSE, que se ha estado organizando en el centro logístico RDU1 de Amazon en Garner, una ciudad de 35 mil habitantes a las afueras de Raleigh, desde su fundación en enero de 2022.
CAUSE se autodescribe como una “labor de las bases, independiente y dirigido por y para los trabajadores de RDU1” [énfasis en el original del sitio web del sindicato]. No está afiliado a ningún sindicato establecido. Funciona a base de voluntarios y un presupuesto mínimo. Este grupo de trabajadores libró una batalla desigual contra un gigante.
Jeff Bezos, fundador, presidente ejecutivo y mayor accionista de Amazon, es la segunda o tercera persona más rica del mundo (dependiendo del cierre del mercado de valores en un día determinado). Su empresa, valorada en más de 2 mil millones de dólares, tiene 1,445 almacenes, estaciones de entrega y centros de carga aérea y emplea a unos 1.5 millones de trabajadores a tiempo completo y parcial en todo Estados Unidos.

Esta es la cuarta vez en cuatro años que los trabajadores han perdido una votación sindical en un almacén de Amazon (las tres anteriores fueron el centro de cumplimiento BHM1 de Amazon en Bessemer, Alabama; LDJ5 en Staten Island, Nueva York; y ALB1 en Albany, Nueva York).
El centro JFK8 en Staten Island, Nueva York, sigue siendo el primer y único almacén de Amazon en Estados Unidos donde los trabajadores votaron a favor de sindicalizarse. Sin embargo, incluso en JFK8, tres años después de que la mayoría votara por el Sindicato de Trabajadores de Amazon (ALU por sus siglas en inglés), los trabajadores aún no han logrado obligar a Amazon a que negocie un contrato o incluso a que reconozca al sindicato.
“Los resultados de las elecciones de hoy se deben a que Amazon está dispuesto a violar la ley y a usar su enorme riqueza para tratar de detruir nuestro movimiento”, dijo un comunicado de los líderes de CAUSE después de la votación. “Vamos a seguir organizándonos. Esto es sólo el comienzo”.
La campaña antisindical de Amazon
“En las semanas previas a la votación, Amazon se valió de todo su peso y del poder de su arsenal antisindical de intimidación y mentiras”, le dijo a Panorama-Mundial Mary Hill, conocida cariñosamente por muchos trabajadores como Ma Mary, en una entrevista telefónica. Hill es cofundadora y vicepresidenta de CAUSE. “Amazon trajo en aviones a operativos antisindicales de todo el país, por lo menos a 30 de ellos. Estaban por todas partes, como cucarachas. Les pagan 3 mil dólares al día más sus gastos”.

Hill describió algunas de las mentiras difundidas por la gerencia.
“En las reuniones de ‘presencia obligada’, a los trabajadores los amenazaron con perder sus ya exiguos beneficios si fuera a ganar el sindicato”, dijo la líder de CAUSE. CAUSE refutó esta mentira en un volante.
Las reivindicaciones del sindicato incluían aumentar los salarios a 30 dólares la hora — un aumento del 62% — así como el establecimiento de una licencia por enfermedad pagada y una extensión de los periodos de descanso de 30 minutos a una hora.
“En una estrategia clásica de divide y vencerás, los gerentes les dijeron a los trabajadores latinos que a CAUSE solo le importaban los trabajadores negros”, continuó Hill. “A los inmigrantes, que representan una cuarta parte o más de la fuerza laboral, la gerencia les dijo que CAUSE les decía a los trabajadores que podrían ser deportados si votaban en contra”.
La declaración de Hill está respaldada por un breve video en el que, en una reunión de “presencia obligatoria”, un gerente de Amazon dice: “También escuché a CAUSE decirle a la gente que si votas no puedes ser deportado”.
Estas mentiras tenían como objetivo pintar a CAUSE como si estuviera de acuerdo con los odiados agentes de inmigración, mientras presentaban a la compañía como el “chico bueno”. La gerencia utilizó falsedades de esta talla para dividir a los inmigrantes de otros trabajadores y para hacer que los trabajadores no votaran por el sindicato.
Inmediatamente después de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos — cuya administración ha intensificado las redadas de inmigración, arrestos y deportaciones — estas tácticas de Amazon para infundir miedo probablemente fueron un factor importante en la pérdida sindical.
The Chronicle, el periódico estudiantil de la Universidad de Duke, ubicada en Durham, Carolina del Norte, obtuvo literatura distribuida por Amazon que afirmaba que “los sindicatos hacen sus negocios con tu dinero” y que ninguno de los beneficios por los que abogaba CAUSE estaría garantizado en las negociaciones. Los documentos también acusaban a CAUSE de “intercambiar algo importante para ti por algo que ellos quieren, como descontar las cuotas de tu cheque de pago”.

En enero, los trabajadores de una de las instalaciones de Amazon en Quebec votaron a favor de sindicalizarse. En respuesta, Amazon anunció que cerrará sus siete almacenes en la provincia canadiense y despedirá a aproximadamente 4,500 trabajadores, entre ellos empleados de almacenes y de entrega. Este fue un mensaje inequívoco para los trabajadores de RDU1 de que podrían correr la misma suerte.
“Uno tiene que entender que muchos trabajadores piensan que Amazon es el mejor empleo por estos lugares”, enfatizó Hill. “Para muchos, este es el primer empleo que han tenido y es la mayor cantidad de dinero que han se ganado. La siguiente opción es Walmart y no están pagando lo que paga Amazon. Después de eso, están McDonalds, Burger King, o una de las tiendas del centro comercial. Mucha gente viaja de una hora a hora y media para este trabajo”.
Hoy el salario inicial en RDU1 es de $18.50 por hora. “En octubre pasado, Amazon nos dio 1.50 dólares la hora” adicionales, explicó Hill. “Lo llamaron un aumento de sueldo. Pero después de los impuestos y el aumento en el costo del seguro, lo que vimos serían unos 45 centavos. Eso no es un aumento de sueldo. Eso es una bofetada en la cara, un insulto”.
Carolina del Norte es un estado bajo el “derecho al trabajo“, donde incluso si la mayoría aprueba la representación sindical los trabajadores no están obligados a afiliarse al sindicato ni a pagar cuotas sindicales. El estado tiene una tasa de sindicalización del 2.4%, la más baja del país.
Hill explicó que la mayoría de los jóvenes nunca han pertenecido a un sindicato y no conocen a nadie que lo haya hecho. Los gerentes de Amazon se aprovecharon de este hecho al insinuar que los trabajadores que decidieran no pagar las cuotas sindicales no recibirían beneficios sindicales. Un folleto que Amazon colocó en los baños de RDU1 y en sus inmediaciones afirmaba: “¿Realmente por quién va CAUSE a interesarse? CAUSE representa a sus miembros que pagan. Nosotros nos preocupamos por darle voz a cada individuo”.
‘Los trabajadores de más edad fueron los más favorables al sindicato’
“Les hemos fallado a nuestros hijos”, dijo Hill. “Los jóvenes negros que crecen hoy en día no conocen su historia. Si no hubiera sido por Rosa Parks, los Panteras Negras, Martin Luther King, nuestros precursores, que trazaron una línea en la arena, que lucharon — algunos de quienes hicieron el máximo sacrificio porque muchos de ellos perdieron la vida — no tendríamos lo que tenemos hoy. Los jóvenes no ven eso, no lo saben”.
A CAUSE le costó más ganarse a los trabajadores jóvenes en sus labores de organización.
“Los trabajadores mayores eran, en general, más favorables al sindicato que los jóvenes”, señaló Hill. “Muchos de ellos se han mudado aquí desde Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, porque el costo de vida es mucho más bajo. Están familiarizados con los sindicatos. Muchos han sido miembros de sindicatos”.
La enorme rotación de la fuerza laboral (150% en Amazon, la tasa más alta de la industria) fue otro obstáculo importante que CAUSE no logró superar.
“Las personas a las que ya habías convencido de que votaran por el sindicato podrían no trabajar aquí la semana siguiente”, dijo Hill.
Durante las semanas previas a las elecciones, Amazon erigió una valla de media milla alrededor de las instalaciones para mantener alejados a los partidarios del sindicato. Los activistas sindicales han sido objeto de hostigamiento y los organizadores clave han sido despedidos, incluso el cofundador y presidente de CAUSE, el reverendo Ryan Brown. Pegaron pancartas de “Vote No” en todas las paredes y también lo proyectaron de manera continua en monitores de video. Incluso los baños estaban adornados con carteles antisindicales, llamados “inSTALLments” [la palabra stall significa cubículo].
CAUSE guardaba su literatura en una caja en el estante más alto de la sala de descanso. “Un día, cuando fuimos a bajarlo para entregárselo a los trabajadores, no estaba allí”, dijo Hill. “No pudimos encontrarlo en ninguna parte”. El misterio de su paradero se reveló cuando “una joven que trabaja para un contratista que se ocupa de limpiar la planta me dijo: ‘No tiré todas sus cosas como me indicó que lo hiciera la jefa de operaciones'”.
La sede de CAUSE y el centro de organización consistían en una gran carpa instalada al otro lado de la calle frente al almacén. Durante cambios de turno, los trabajadores se detenían para tomar una rebanada de pizza, una camiseta o para hacer preguntas sobre el sindicato.

“Acababa de alejarme de la tienda para usar el baño cuando uno de los altos gerentes de operaciones se acercó corriendo y agarró nuestra pancarta y carteles”, relató Hill. “Trató de esconderlos debajo de su chaleco con la intención de tirarlos. Lo perseguí y me enfrenté a él. Él dijo: ‘No están aprobados’. Le dije: ‘PORQUE no necesitamos de tu aprobación’. Conseguí que se retractara y que me los devolviera”.
‘Conmocionada’ por la magnitud de la pérdida
Hill dijo que estaba “conmocionada” por la magnitud de la pérdida en la votación sindical. Había esperado que fuera mucho más reñido, agregó.
Los 829 trabajadores que votaron por el sindicato fueron menos que el número de trabajadores que firmaron las tarjetas de autorización sindical que CAUSE presentó ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB por sus siglas en inglés) el 23 de diciembre. La NLRB requiere que al menos 30% de los trabajadores empleados firmen dichas tarjetas, lo cual da lugar a una elección para aprobar o rechazar la representación sindical. Esto quiere decir que, en este caso, se necesitaban por lo menos 1,290 tarjetas de autorización sindical válidas. (Según un artículo de la edición del 13 de febrero de la revista The Nation [La Nación], en el momento en que presentó su petición para una elección ante la NLRB, CAUSE había recolectado tarjetas de autorización sindical de aproximadamente el 42% de los trabajadores elegibles para votar, o aproximadamente 1806 trabajadores).
Esto indica que CAUSE subestimó el grado en que la campaña de la empresa instando a votar “no” tuvo éxito, alejando a los trabajadores de su apoyo a la sindicalización.
Una muestra de esta realidad se registró en una manifestación a favor del sindicato CAUSE realizada el 8 de febrero, el sábado antes de que comenzara la votación. De las aproximadamente 150 personas que asistieron, Hill dijo que la mayoría eran partidarios de la comunidad, no trabajadores de Amazon.

“El miedo fue el factor más importante que mantuvo alejados a los trabajadores”, dijo Hill. “El miedo solo sirve para dos cosas. O bien te inmoviliza, y te quedas atascado, o te asusta para que actúes”.
Miembros de la Asociación de Educadores de Carolina del Norte salieron a mostrar su apoyo por el sindicato. El ALU envió a 11 trabajadores de JFK8 a Garner durante tres días para ayudar. Sultana Hossain, secretaria de actas del ALU, se dirigió a la manifestación del 8 de febrero. Chris Smalls, ex presidente del ALU, fue uno de los oradores destacados y cerró el evento.
CAUSE está en el proceso de evaluar lo que sucedió, y por qué, de extraer las lecciones de una derrota inesperadamente contundente y elaborar una estrategia para avanzar, dijo Hill.
En un mensaje a los trabajadores de RDU1 después de la votación, CAUSE dijo: “En los últimos tres años hemos experimentado una repugnante represión sindical. Eso no nos detuvo entonces; tampoco nos detendrá ahora. Ahora es el momento de reagruparnos. Hemos forjado relaciones y vínculos con nuestros compañeros de trabajo. Continuaremos haciéndolo”.
CAUSE tiene mucho trabajo por delante. Los 829 trabajadores que votaron “sí” tendrían que ser integrados al sindicato y capacitados como organizadores y líderes como parte de una trayectoria para seguir avanzando.

Hill concluyó con esta declaración: “Un compañero de trabajo se me acercó ayer y me dijo: ‘¿Por qué sigues usando tu chaleco sindical? Pensé que habías perdido la votación’. Le dije, hermano, ¿alguna vez has visto un partido de fútbol? Puedes perder ese primer cuarto, pero te quedan tres cuartos más. Perdimos esta ronda. Es todo. Esto está muy lejos de terminar”.
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Categories: Movimiento Obrero / Sindicatos