Palestina/Israel

Nuevo, sombrío plan de los dementes en Israel: un campo de concentración en Gaza



El artículo a continuación apareció por primera vez en el diario israelí Haaretz el 15 de julio de 2025.

Documenta el plan que el gobierno israelí reveló recientemente de obligar a 600 mil palestinos desplazados a vivir en una “ciudad humanitaria” que se establecerá en una franja de tierra donde una vez estuvo Rafah, en el sur de Gaza. Describe el plan acertadamente por lo que es en realidad: la creación de un campo de concentración diseñado para amontonar a los palestinos desplazados en un área pequeña con la intención de eventualmente expulsarlos de su patria destruida. Como señala el diario Haaretz, “Es un desplazamiento forzado bajo pena de muerte o inanición, como preludio a la expulsión”.

Se trata de uno de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que el estado de Israel ha estado cometiendo durante casi dos años con el apoyo político y la indispensable ayuda militar de los gobiernos de Estados Unidos y la mayoría de los europeos.

Estos actos significan, como explica un ensayo publicado ayer en Panorama Mundial, que Israel está “cometiendo un genocidio contra el pueblo palestino”.

La lista de horrores que el régimen ultraderechista israelí está infligiendo contra cientos de miles de civiles palestinos en Cisjordania y Gaza, entre ellos decenas de miles de niños y bebés, de hecho está creciendo rápidamente y se está volviendo más grotesca.

Una de estas medidas tomada el 12 de julio por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) es verdaderamente orwelliana. Las FDI, responsables por la muerte de más de 58 mil palestinos en Gaza, anunciaron que harán cumplir estrictamente la prohibición de ingresar al mar a los habitantes de Gaza, alegando que nadar pone vidas “en peligro”!!

Esta es otra forma cruel de castigar colectivamente a los civiles.

Como señaló otro artículo en el diario Haaretz el 13 de julio, el acceso al mar es “la última fuente de alivio para muchos palestinos”.

Palestinos refrescándose en el mar Mediterráneo en medio de las altas temperaturas en la ciudad de Gaza a principios de julio. (Foto: Jehad Alshrafi / AP)

“Las FDI reiteraron ayer [12 de julio] su prohibición de meterse al mar Mediterráneo en tiempos de guerra, advirtiendo que nadar podría ‘poner en peligro’ vidas”, informó Haaretz del 13 de julio. “Los palestinos en Gaza dicen que el mar es su último respiro durante la destructiva campaña militar de Israel, así como uno de los pocos lugares para bañarse o escapar del calor.

“El ejército israelí emitió un recordatorio a los palestinos en Gaza de que el acceso al mar Mediterráneo a lo largo de la Franja de Gaza está prohibido, una restricción rara vez aplicada desde el comienzo de la guerra que afectará a los palestinos que ya están soportando una grave escasez de agua, el calor extremo del verano y el deterioro de las condiciones humanitarias en superpoblados campamentos de tiendas de campaña.

“El portavoz de las FDI en idioma árabe, Avichay Adraee, reiteró la restricción ayer en X. ‘Se han impuesto estrictas restricciones de seguridad en el área marítima adyacente a Gaza: la entrada al mar está prohibida’, escribió Adraee. ‘Este es un llamado a los pescadores, nadadores y buzos: absténganse de entrar al mar. Meterse a la playa y las aguas a lo largo de toda la Franja de Gaza pone en peligro sus vidas’.

“La política se implementó originalmente el 7 de octubre de 2023 y técnicamente ha estado vigente desde entonces, aunque el ejército israelí parece no haber hecho cumplir la prohibición contra nadadores y bañistas, solo pescadores. La declaración no dio más detalles sobre la duración de la prohibición ni sobre las específicas preocupaciones de seguridad en que se basan, ni por qué las FDI la reiteran ahora”.

Panorama-Muncial publica este artículo para información de nuestros lectores. El título, el subtítulo, las fotos y el texto a continuación son del original.

— Los editores de Panorama-Mundial

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HaaretzNoticias de Israel

Análisis |

Campo de concentración, órdenes ilegales y crímenes de guerra:
los dementes en Israel tienen un sombrío nuevo plan

El plan que Israel reveló recientemente – de internar de forma obligada a 600 mil palestinos en una “ciudad humanitaria” que va a establecerse en una franja de tierra donde una vez estuvo Rafah – plantea críticas y escalofriantes preguntas sobre las intenciones del gobierno de Netanyahu en Gaza

Por Dahlia Scheindlin

15 de julio de 2025

El plan de Israel de establecer una “ciudad humanitaria” en el sur de Gaza fue anunciado la semana pasada por Israel Katz, el ministro de Defensa. (Foto: Adike / Shutterstock; Mapas de Google; Anastasia Shub)

¿Qué necesita usted saber sobre el plan de Israel de internar a 600 mil palestinos en un campamento especial en la frontera del sur de Gaza con Egipto, que el gobierno de Netanyahu llama una “ciudad humanitaria”?

A primera vista, lo que usted acaba de leer y nada más. La única respuesta natural, basada en el derecho internacional y la decencia humana, es “no”. El plan, anunciado la semana pasada por el ministro de Defensa Israel Katz, obligaría a 600 mil personas a vivir en una franja de tierra donde una vez estuvo Rafah, para luego encerrarlos o permitir solamente la emigración al extranjero, con más habitantes de Gaza siguiendo sus pasos. Es un desplazamiento forzado bajo pena de muerte o inanición, como preludio a la expulsión.

La propuesta de Katz también fue respaldada rápidamente por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, quien dio instrucciones a las FDI para que elaboraran planes para su implementación.

De hecho, la idea revela una lista de conceptos sobre las intenciones del gobierno israelí para Gaza y su visión para el futuro del país.

El ministro de Defensa Israel Katz, al centro, visitando Rafah en Gaza el domingo [13 de julio de 2025] (Foto: Ariel Hermony / Ministerio de Defensa)

La lista negra

En primer lugar, esto no es un ensayo o un truco. El ministro de Defensa de Israel anunció la política de la “ciudad humanitaria” en una conferencia de prensa; no fue una filtración ni un rumor. Cuando el jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, presentó una propuesta sobre cómo el ejército establecería una “ciudad” de este tipo a los ministros y funcionarios de seguridad de alto rango el domingo, Netanyahu exigió un nuevo plan – porque el que fue presentado era demasiado costoso, y no lo suficientemente rápido.

El primer concepto nutre al segundo punto más general: el actual gobierno de Israel, establecido en diciembre de 2022, es el gobierno más transparente y explícito desde 1967 con respecto a sus planes para los palestinos y sus territorios.

Allí mismo, en los acuerdos de coalición de diciembre de 2022 entre el Likud y el Sionismo Religioso, donde cada página fue firmada por representantes de cada partido, el texto establece que “el primer ministro liderará la planificación y la promoción de un marco político para aplicar [nuestra] soberanía en Judea y Samaria…” (usando los términos bíblicos para Cisjordania).

Soldados israelíes demoliendo un edificio en Jenin, Cisjordania, a principios de este mes. (Foto: Raneen Sawafta / Reuters)

Esta línea fue una de las dos docenas de elementos que estipulan cómo implementar de facto la anexión de Cisjordania; el gobierno ha trabajado enérgicamente para cumplir con esos elementos. Después del 7 de octubre, los ministros de este gobierno (incluso los del partido gobernante Likud) no tardaron en empezar a pedir el establecimiento de un gobierno militar permanente o a participar en conferencias públicas que abogaban por expulsar a los palestinos y restablecer los asentamientos en Gaza. Podemos no saber lo que va a ocurrir con Gaza, pero en términos de lo que quiere este gobierno, solo hay que escuchar.

En tercer lugar, el gobierno puede ser explícito pero también tergiversa el lenguaje, es decir, miente; por ejemplo, el ministro de Defensa y otros se refieren al plan de Rafah como una “ciudad humanitaria”. Eso no tiene nada de humanitario.

Pero si conoces la idea # 2 (solo escucha), la mentira apenas importa, porque el gobierno ha sido muy claro sobre sus objetivos para la gente de Gaza. Katz ya ha establecido una “autoridad de migración voluntaria”, que está funcionando y buscando países dispuestos a aceptar masas de emigrantes palestinos (hasta ahora casi sin éxito).

Palestinos esperando comida de una cocina benéfica en la ciudad de Gaza ayer [14 de julio de 2025]. (Foto: Mahmoud Issa / Reuters)

Netanyahu y el gobierno han abogado repetidamente por barrer a los palestinos de Gaza, añadiendo la frase “a voluntad” sin razón alguna. Sus acciones hablan de manera mucho más contundente: todos los días en Gaza el ejército está acribillando a decenas de civiles, incluso a mujeres y niños, en los centros de ayuda alimentaria y ahora incluso los de distribución de agua. El recuento de cadáveres de estas masacres es asombroso, con alrededor de 140 muertos en 24 horas el fin de semana pasado.

Desde principios de marzo, las FDI implementaron un bloqueo total del combustible y otros suministros, que ahora están “llegando” pero siguen siendo apenas accesibles – debido a la mala distribución de suministros insuficientes o a la muerte. Por cualquier definición que se use, el ser forzado a ingresar a una prisión para obtener comida y agua para sobrevivir no es “humanitario”.

En cuarto lugar, se trata de un crimen de guerra. Dieciséis destacados académicos israelíes de derecho internacional publicaron una carta abierta a Katz y al Jefe de Estado Mayor de las FDI, copiando a la Fiscal General Gali Baharav-Miara, su adjunto, y a los asesores legales de los ministerios. La carta de cuatro páginas presentó argumentos legales detallados e “inequívocos” que demuestran por qué el plan representa una “orden evidentemente ilegal” que los soldados deben negarse a obedecer, según la doctrina legal israelí de la “bandera negra” que se remonta a la década de 1950.

Y se pone peor. “Ejecutar este plan … representaría una lista de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y, bajo ciertas condiciones, podría caer bajo la rúbrica del crimen de genocidio”.

Palestinos esperando recibir bolsas de harina distribuidas por el Programa Mundial de Alimentos en la ciudad de Gaza el sábado [12 de julio]. (Foto: Jehad Alshrafi / AP)

En quinto lugar, la culpabilidad penal potencialmente extrema no es el único problema legal con el plan. Noa Shusterman Dvir, jefe del programa palestino de MIND Israel, un grupo de expertos en estrategia de seguridad, señaló en una entrevista que el campamento de Rafah podría sembrar dudas sobre el fallo del propio Tribunal Superior de Israel de principios de este año alegando que Israel no es una potencia de ocupación en Gaza.

Y si Israel es formalmente una potencia de ocupación, teóricamente debe asumir la responsabilidad de todos los asuntos civiles y humanitarios en Gaza.

Sexto, ¿es remotamente factible? Shusterman Dvir también abordó la noción de “campos de desradicalización”, que también se están difundiendo y tienen un parecido escalofriante con los campos de “reeducación“. ¿Va Israel realmente a imponer también contenido educativo, religioso y cultural? ¿O va a dejar que la gente simplemente se pudra sin marco alguno en una zona donde no se les permite salir sino para emigrar, mientras que los que se quedan terminan en las pandillas, el crimen y el caos?

Michael Milshtein, un antiguo experto en inteligencia militar en asuntos palestinos que ahora dirige estudios palestinos en el Centro Moshe Dayan de la Universidad de Tel Aviv, advirtió sombríamente que el plan no es factible – al menos no sin graves consecuencias. “Conozco esa área entre el corredor de Filadelfia y Morag, desde Rafah hasta el mar”, dijo, refiriéndose a la zona donde se encuentra el “Supercampamento que algunos analistas predijeron que sería establecido al principio de la guerra.

“Serví allí. No puede uno poner de 600 mil a 700 mil personas allí, simplemente no hay manera de meterlas. Y luego, considere que no hay infraestructura civil – no solo no hay casas, sino tampoco líneas de agua, electricidad, nada”.

Una vista aérea de la destrucción en Rafah en enero de 2025. (Foto: Jehad Alshrafi / AP)

Séptimo, como él mencionó la frontera egipcia, el plan es otro golpe para los egipcios, que han estado señalando que Israel está “construyendo una amenaza en nuestra frontera”, dijo Milshtein. Y la guerra ya ha lesionado gravemente las relaciones con el mayor y más antiguo aliado árabe de Israel.

Octavo, hablemos de las imágenes del Holocausto. Muchos israelíes están indignados de que otros israelíes se atrevan a llamar a la “ciudad humanitaria” de Katz un campo de concentración. No es solamente Haaretz el que lo hace: entre estos israelíes están el ex primer ministro Ehud Olmert, quien dijo en una entrevista con The Guardian: “Si ellos [los palestinos] son deportados a la nueva ‘ciudad humanitaria’, entonces se puede decir que esto es parte de una limpieza étnica”.

Pero, ¿cómo puede uno calificarlo cuando las autoridades intentan internar a 600 mil personas en un área que no puede contenerlas, obligarlas a ir allí bajo amenaza de muerte, en tiendas de campaña sin infraestructura, y prohibirles salir?

Niños y adultos esperando recibir comida de una cocina benéfica en la ciudad de Gaza ayer [14 de julio de 2025]. (Foto: Jehad Alshrafi / AP)

A los principales medios de comunicación de Israel les resultó imposible describir el plan sin usar términos como “podando” (refiriéndose al esfuerzo por reducir el número de palestinos que ahora se encuentran en el área suroccidental de al-Muwasi) transfiriéndolos o “concentrándolos” en la zona de Rafah. Los que no quieren oír hablar más del Holocausto tendrían mucho más suerte si de verdad protestaran contra las medidas que inevitablemente traen a la mente estas imágenes, esta terminología y esta política.

Noveno, ¿a dónde conduce todo esto? En un escenario, tal vez no ocurra la idea del campamento de Rafah. El ejército está arrastrando los pies, en parte porque no está del todo claro que Israel va a permanecer en el área asignada para esa zona. El redespliegue de la línea Morag es un elemento clave en las negociaciones de alto al fuego con Hamás. Pero esas conversaciones parecen cada vez más estériles, a pesar de ser más anticipadas de lo habitual.

En otro escenario, nada detiene a los dementes. Milshtein está profundamente preocupado de que la trayectoria hacia el campamento de Rafah termine con el restablecimiento de un gobierno militar en Gaza, tal como el ministro fundamentalista religioso Bezalel Smotrich ha prometido desde el principio.

El décimo punto no es una idea, es una conclusión personal. De conformidad con la preferencia del gobierno por los temas religiosos, el pueblo de Israel bien podría considerar que causar las plagas es tan malo, o peor, que sufrirlas.


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