Cuba/Solidaridad con Cuba

Cuba: ‘Un pueblo creativo y laborioso que no se rinde’ (II)


Discurso del presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez — Segunda parte



A continuación publicamos un discurso de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente del país. Díaz-Canel intervino en el clausura de la 11ª Sesión Plenaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba el 13 de diciembre de 2025 en La Habana.

La introducción completa puede encontrarse en la Primera Parte.

Publicamos el discurso que sigue para la información de nuestros lectores. El  texto a continuación es del original. Los subtítulos, las fotos y las notas al final son de Panorama-Mundial. Debido a su extensión, publicamos el discurso en dos partes, la segunda de las cuales sigue.

— Los editores de Panorama-Mundial

*

(Esta es la segunda de dos partes. La primera puede encontrarse en la Parte I.)

Por Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Corregir distorsiones y reimpulsar la economía

Camaradas:

Por su importancia inmediata, mediata y de largo plazo debo referirme, aunque sea brevemente, al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, cuya discusión popular adquiere especial trascendencia en este momento. No voy a detenerme en lo discutido, pero debo ratificar algunas consideraciones que estimo importantes para concretar en resultados lo que se propone en ese Programa.

Corregir distorsiones y reimpulsar la economía no es un eslogan, es una batalla concreta por la estabilidad de la vida cotidiana, porque el salario alcance, porque no falte el alimento en la mesa, porque se acaben los apagones, porque se reanime el transporte, porque la escuela, el hospital y los servicios básicos funcionen con la calidad que merecemos. Hemos debatido con crudeza, sin triunfalismos, y hemos defendido una agenda económica que va a la raíz de los problemas y compromete a cada organismo, a cada territorio y a cada cuadro.

Asumimos la necesidad impostergable de avanzar hacia la estabilidad macroeconómica. Eso implica ordenar las cuentas, enfrentar la inflación, ajustar el Presupuesto para proteger a quienes más lo necesitan, y resolver el complejo tema de la tasa de cambio. No son decisiones sencillas ni populares, pero un Partido responsable no apuesta por lo fácil, sino por la solución definitiva del problema. La tarea es combinar rigor económico con justicia social, y esa combinación solo la puede garantizar la Revolución socialista.

Hemos colocado en el centro la producción de alimentos como prioridad nacional. Una agricultura fuerte, con encadenamientos locales, con respaldo a los productores y menos trabas a su gestión debe cambiar el panorama. Se han aprobado orientaciones para eliminar obstáculos, mejorar los mecanismos de acopio y comercialización, estimular el esfuerzo productivo y acompañar mejor a quienes trabajan la tierra.

Campesino cubano labrando sus tierras. ” Se han aprobado orientaciones para eliminar obstáculos, mejorar los mecanismos de acopio y comercialización, estimular el esfuerzo productivo y acompañar mejor a quienes trabajan la tierra”, dijo Díaz-Canel. (Foto: Jorge Luis González)

También hemos reafirmado el papel decisivo de la empresa estatal socialista, convocada a demostrar en la realidad eficiencia, disciplina y capacidad de innovar. La autonomía que defendemos es para producir más, para servir mejor al país, para encadenarse con el sector no estatal sin perder su esencia socialista. El mensaje es claro: quien dirija una empresa estatal tiene que sentir que cada peso, cada recurso, cada decisión es un compromiso con el pueblo y no un espacio para privilegios.

Coincidimos en que sin eficiencia económica no hay soberanía posible. Por tanto, es imprescindible dar un salto en la gestión de la empresa estatal. Se ampliarán sus autonomías, pero también su responsabilidad con los resultados. Las OSDE[1] deben dejar de ser estructuras administrativas para convertirse en verdaderos motores de desarrollo.

Pretendemos igualmente potenciar, de manera ordenada y controlada, la indudable contribución de las MIPYMES y cooperativas no agropecuarias como actores necesarios para dinamizar la producción nacional. Se trabajará en su mejor integración con el sector estatal. Desbloquear con agresividad y sentido estratégico la inversión extranjera, con el objetivo de identificar y eliminar los trámites innecesarios que ahuyentan el capital. La prioridad, como se ha anunciado, está orientada a los proyectos que generen alimentos, energía y divisas.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel (centro) durante una reciente visita a la finca Manantiales, en la zona de Anacaona, en la parte norte del municipio de Colombia, provincia de Las Tunes, Cuba. (Foto: Periódico Las Tunas, Cuba)

Avanzar con determinación en la corrección de las distorsiones monetarias, protegiendo siempre a los más vulnerables. En cuanto a la unificación cambiaria[2] es un objetivo irrenunciable para la salud económica del país, que debemos lograr gradualmente.

La indispensable consulta a los trabajadores

He comentado sin muchos detalles algunas ideas. A la versión final del Plan debemos dedicarle horas de análisis y discusión, incluyendo la indispensable consulta a los trabajadores. Entendemos que de ellos emergerán propuestas audaces sobre el aprovechamiento de potencialidades y reservas para lograr un plan que esté más concentrado en la necesidad urgente de resolver la situación actual del país.

Hemos debatido también el Presupuesto del Estado y las prioridades de inversión, las estrategias para enfrentar la inflación, el déficit fiscal, el impacto del bloqueo, así como la crisis sanitaria por arbovirosis y otros problemas de salud pública.

Otro de los ejes de nuestras discusiones es la transición energética. Cuba necesita avanzar con decisión hacia un sistema energético más limpio, más soberano y más eficiente. Pero hemos dejado claro que no queremos una transición que deje detrás a territorios, a trabajadores ni a familias. Queremos y debemos impulsar una transición energética justa, que genere empleo, que dinamice las economías locales, que abra oportunidades a técnicos, ingenieros, obreros y comunidades.

Por eso el Pleno ha respaldado la prioridad a las inversiones en energías renovables; la expansión de la energía solar y eólica; el uso más inteligente de la biomasa, y los programas de eficiencia energética en hogares, empresas y servicios. Cada panel solar que se instale, cada circuito que se modernice, cada equipo eficiente que se generalice debe verse también como una nueva oportunidad de trabajo, de formación, de encadenamiento productivo. Hemos insistido en que los proyectos energéticos incluyan componentes de empleo local, capacitación en el puesto de trabajo y participación de las comunidades. La batalla por la energía es también una batalla por la justicia territorial.

Central termoeléctrica en Cuba. La sesión plenaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba “ha respaldado la prioridad a las inversiones en energías renovables; la expansión de la energía solar y eólica; el uso más inteligente de la biomasa, y los programas de eficiencia energética en hogares, empresas y servicios”, señaló Díaz-Canel. (Foto: Captura de pantalla del vídeo de Belly of the Beast)

Este Pleno orienta mirar con prioridad a los municipios más golpeados por los apagones, por la vulnerabilidad climática y por la falta de infraestructura. Allí debe llegar primero la combinación de inversiones, de programas sociales y de participación popular, como prueba de que la Revolución no abandona a nadie y de que no vemos la transición energética como un privilegio, sino como un derecho.

En cuanto al desarrollo social, sigue siendo centro del proyecto. No hay Revolución posible sin justicia social. Reafirmamos que, a pesar de las limitaciones, la salud y la educación seguirán siendo gratuitas y de calidad para todos.

Hoy salimos de aquí con acuerdos concretos, con tareas precisas y, lo más importante, con un plan de acción unificado para enfrentar los enormes desafíos que quedan por delante.

El burocratismo, el formalismo y la inercia

Camaradas:

Revisando la implementación de los acuerdos de los plenos anteriores, reconocimos avances, pero también, y con total franqueza, identificamos insuficiencias, lentitudes y obstáculos; todavía el burocratismo, el formalismo y la inercia ponen frenos inaceptables a la voluntad del Partido y a las necesidades del pueblo. Aquí se ha dicho con claridad que hay que cambiar todo lo que deba ser cambiado, y se cambiará. Hemos propuesto y aprobado conceptos de trabajo, prioridades y acciones. Ahora nos toca implementar, trabajar y cumplir. Los mecanismos de control se fortalecerán, y la rendición de cuentas será profunda y sistemática.

Una vez más la mirada responsable y optimista hacia la juventud cubana. La juventud cubana no es solo beneficiada con políticas sociales, es protagonista de la transformación. Por eso el XI Pleno ha orientado que en cada provincia y municipio se trabaje junto a las organizaciones juveniles y estudiantiles en planes específicos para la inserción laboral de los jóvenes, para el acompañamiento a quienes ni estudian ni trabajan y para el desarrollo de emprendimientos productivos y sociales que encaucen la creatividad y la responsabilidad de las nuevas generaciones.

No nos resignamos a que el talento joven se desperdicie y que la migración siga siendo un plan de vida. La Revolución nació como un proyecto de juventud y solo podrá continuar si los jóvenes la sienten y la hacen suya.

Estudiantes de la Universidad de La Habana. ” La juventud cubana no es solo beneficiada con políticas sociales, es protagonista de la transformación”, enfatizó el presidente cubano. (Foto: Universidad de La Habana)

Con relación al trabajo del Partido hemos realizado un balance severo de las acciones acometidas. Se trata de fortalecer la unidad política y el papel del Partido en la conducción del país, las provincias, los municipios, las instituciones, las comunidades con prioridad para las batallas económica, ideológica y de comunicación que estamos convocados a librar cada día.

La confianza del pueblo en sus instituciones se construye con hechos, con resultados palpables y con sensibilidad hacia las necesidades cotidianas. La acción coordinada para enfrentar a Melissa es la mejor prueba de cuánto podemos lograr con organización, disciplina y unidad.

El transcurso mismo del Pleno nos ha ratificado una y otra vez que la principal fortaleza es la unidad. Una unidad basada en el debate, la crítica y la disciplina consciente.

En cuanto a la intoxicación mediática y la desinformación ya sabemos que no hay mejor antídoto que la verdad, el trabajo sistemático y el ejemplo. Como compromisos para el presente inmediato, a partir de lo aquí debatido, menciono y ratifico los siguientes:

  • Enriquecer y perfeccionar el Programa de Gobierno con el aporte de los resultados de la consulta popular que se está realizando.
  • Avanzar en la implementación de las medidas económicas aprobadas, con disciplina y control.
  • Garantizar que el Presupuesto 2026 responda a las prioridades del pueblo y a la defensa de la Revolución.
  • Reforzar la atención a los territorios afectados por desastres naturales, asegurando que nadie quede desamparado.
  • Promover la participación activa de la juventud en todos los ámbitos de la vida nacional.
  • Intensificar la batalla ideológica, cultural y comunicacional, defendiendo la verdad de Cuba frente a la manipulación y la desinformación.

Un partido que se coloca junto al pueblo

Compañeras y compañeros:

Hemos llegado al final de este XI Pleno en un momento particularmente desafiante para la patria. Nadie ignora las tensiones económicas, las carencias materiales y las presiones externas que sufre nuestro pueblo; pero nadie puede negar tampoco la fuerza moral, la creatividad y la capacidad de resistencia que la Revolución ha demostrado una y otra vez. Hoy este Comité Central ratifica que el Partido no se coloca al margen de los problemas, sino en el centro de su solución junto al pueblo.

Todo lo que hemos dicho y acordado quedaría en palabras vacías si el Partido no se exige a sí mismo una manera distinta de funcionar. Los últimos plenos han sido claros: hay que combatir el formalismo, la rutina, la complacencia, el autoengaño. Hemos hablado de crítica y autocrítica no como ritual, sino como método de trabajo. Hoy ratificamos que el Partido único de la Revolución Cubana debe ser más democrático en su funcionamiento interno, más cercano a los problemas reales de la gente, más exigente con sus cuadros y más transparente en su relación con la sociedad.

La implementación de los acuerdos de este XI Pleno no dependerá solamente de documentos y resoluciones; dependerá de la conducta diaria de cada militante, de cada cuadro, del funcionamiento de cada institución en los territorios, particularmente en los municipios; dependerá de la capacidad para escuchar, para rectificar, para rendir cuentas, para decir la verdad, aunque duela, y para movilizar reservas morales y productivas que están ahí, en el pueblo, esperando un liderazgo que las convoque y acompañe.

No ignoramos el cansancio, la irritación, la incertidumbre que se ha instalado en algunos sectores de la sociedad, como consecuencia, en primer lugar, de 66 años de bloqueo, ahora reforzado con notable impacto en la cotidianidad; pero también como resultado de errores e insuficiencias que están por resolverse todavía. Sería irresponsable negar esa realidad y soslayar la cuota de autocrítica que nos debemos. Pero no será posible enfrentar y resolver los problemas si nos dejamos vencer por el desaliento, somos hijos de un pueblo que hizo una Revolución a 90 millas del poder imperial más grande del planeta y que la ha defendido durante más de seis décadas exitosamente.

Los trabajadores municipales cubanos fumigan el barrio para minimizar el impacto de las enfermedades transmitidas por mosquitos. “Somos hijos de un pueblo que hizo una Revolución a 90 millas del poder imperial más grande del planeta y que la ha defendido durante más de seis décadas exitosamente”, dijo Díaz-Canel. (Foto: Captura de pantalla del vídeo de Belly of the Beast)

Al cerrar este XI Pleno, el llamado es muy concreto: Para los cuadros del Partido y del Gobierno todos debemos salir de aquí con un plan realista, con plazos y responsables para cada acuerdo económico adoptado, y rendir cuentas con transparencia de sus avances y obstáculos.

Y, sobre todo, el llamado es a la unidad. Una unidad consciente, que se construye sobre la verdad, la participación y la confianza mutua. La unidad que necesitamos hoy es la de quienes discuten fuerte, pero marchan juntos.

Con esa convicción y renovada confianza en la demostrada capacidad de nuestro pueblo cubano para asumir los mayores desafíos y en la fuerza de nuestras ideas, concluye esta sesión de trabajo del XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Nos espera un intenso trabajo. Que nadie espere soluciones fáciles o inmediatas. El camino es de lucha, de creación, de resistencia inteligente, porque nos asiste la razón, la fuerza moral y un pueblo heroico como la mayor inspiración.

En el año del Centenario del Comandante en Jefe[3] honremos su memoria con un ejercicio permanente de crítica y autocrítica, no para las faltas, sino como acicate para la acción transformadora. Cambiando todo lo que debe ser cambiado. Revolucionando la Revolución, que es lo que se espera de nosotros los revolucionarios.

¡Con Fidel, con Raúl, con nuestro pueblo!

¡Venceremos!

¡Patria o Muerte!

¡Socialismo o Muerte! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”)

(Ovación.)

(Esta fue la segunda de dos partes. La primera puede encontrarse en la Parte I.)


NOTAS

[1] OSDE es el acrónimo en español de Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial. Se refiere a entidades en Cuba que supervisan empresas estatales en sectores como el agua y el saneamiento.

Las MIPYMES (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas) recibieron permiso para operar en Cuba a partir de 2021. Pueden establecerse como entidades estatales, privadas o mixtas, pero tienen prohibido participar en ciertos sectores estratégicos como la salud, las telecomunicaciones, la energía, la defensa y los medios de comunicación.

[2] La unificación del tipo de cambio se refiere a la gran reforma económica del gobierno cubano que comenzó en enero de 2021. Esta reforma puso fin al sistema de doble moneda que duró décadas — compuesto por pesos cubanos (CUP) y pesos convertibles (CUC) — al establecer un tipo oficial único de 24 pesos cubanos por 1 dólar estadounidense (USD), eliminando el peso convertible, con el objetivo de racionalizar la economía, aunque le abrió el paso a una inflación significativa y desafíos para ciudadanos y empresas.

[3] El Centenario del Comandante en Jefe se refiere al centenario del nacimiento de Fidel Castro en agosto de 1926. La Asamblea Nacional, el parlamento cubano, ha declarado 2026 como el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.


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