Historia de Estados Unidos

Activistas por los derechos de los inmigrantes en Minnesota honran y aprenden del Movimiento por los Derechos Civiles



Por Sandi Sherman

El 8 de marzo de 2026, residentes de Minnesota que participan activamente en la lucha contra el asedio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) viajaron a Selma, Alabama, para unirse a una conmemoración del día en 1965 que hoy se conoce como el “Domingo Sangriento”. El 7 de marzo de 1965, la policía — algunos a caballo y armados con porras y gas lacrimógeno — atacó a manifestantes reclamando por sus derechos civiles en el puente Edmund Pettus cuando intentaban iniciar una marcha de 50 millas hasta la capital del estado, Montgomery.

La decisión que tomó la Red en Defensa de los Inmigrantes de Minnesota (IDN por sus siglas en inglés) de trasladar a Selma a 100 líderes de la lucha por los derechos de los inmigrantes de la región norcentral del país, es una señal de los lazos que se están forjando como resultado de la lucha contra la “Operación Metro Surge” de ICE en Minneapolis y en todo Minnesota desde principios de este año. Los que se movilizaron durante más de tres meses para defender a las comunidades inmigrantes ahora buscan lecciones del pasado que puedan ayudar a fortalecer su lucha. Están forjando lazos con otros que también luchan por la justicia social — los activistas y veteranos que fueron parte de la resistencia en el pasado. 

Además de participar en la marcha conmemorativa, la delegación visitó la Iglesia Bautista de la Calle 16 en Birmingham, Alabama, lugar del atentado con una bomba en 1963 que mató a cuatro niñas, y el Monumento Nacional por la Paz y la Justicia en Montgomery, el primer monumento del país dedicado a las víctimas de linchamientos por terrorismo racial.

En un correo electrónico enviado a sus simpatizantes el 15 de marzo, el IDN brindó un informe sobre la experiencia:

“En Selma, cruzamos el mismo puente donde el valor cambió el curso de la historia, y aprendimos de primera mano de los líderes y de los activistas de a pie que nos precedieron.

“Y nuestra intención en la Red en Defensa de los Inmigrantes es traer de vuelta a casa con nosotros, a Minnesota, ese espíritu de valentía, porque el arco de la justicia no se curva por sí solo. Se dobla cuando las comunidades se organizan, hacen acto de presencia, y eligen el camino de la solidaridad”.

Esto subraya la importancia de establecer estos lazos y de conectar con, y aprender de, otras luchas por la justicia.

A continuación publicamos el texto completo del comunicado del IDN. (La traducción es de Panorama-Mundial.)

*

Carta de la Red en Defensa de los Derechos de los Inmigrantes

Estimada Red en Defensa de los Inmigrantes:

El pasado domingo [8 de marzo de 2026], casi 100 líderes de todo Minnesota, Dakota del Sur y la región norcentral del país viajaron a Selma, Alabama, para conmemorar el aniversario del “Domingo Sangriento” — el día en 1965 cuando manifestantes pacíficos que exigían el derecho al voto fueron brutalmente atacados al cruzar el puente Edmund Pettus. Durante nuestra visita en Montgomery, nos dimos tiempo para visitar museos, monumentos y lugares importantes impregnados de la rica historia del Movimiento por los Derechos Civiles.

La Red en Defensa de los Inmigrantes de Minnesota se une a la marcha para conmemorar el aniversario del “Domingo Sangriento”, cuando manifestantes por los derechos civiles fueron brutalmente atacados en el puente Edmund Pettus el 7 de marzo de 1965, porque intentaban iniciar una marcha desde Selma hasta Montgomery, Alabama. (Foto: Red de Defensa de los Inmigrantes)

Al trazar el mismo recorrido de los líderes de los Derechos Civiles a lo largo del histórico puente bajo la bandera de la Red en Defensa de los Inmigrantes, quedamos profundamente inspirados por el valor de quienes nos precedieron. Fue el 7 de marzo de 1965 cuando un grupo de unos 600 manifestantes desarmados se reunió en la Capilla Browns para exigir el derecho al voto. Marcharon por el puente Edmund Pettus, donde fueron atacados por más de 50 policías estatales y grupos de vigilantes. Cuando los manifestantes se negaron a retroceder, fueron brutalmente golpeados. Al menos 17 fueron hospitalizados y otros 40 recibieron tratamiento por lesiones y los efectos del gas lacrimógeno.

El ataque, que fue transmitido por la televisión nacional, llamó la atención de millones de estadounidenses y se convirtió en un símbolo del brutal racismo del Sur. Dos semanas después, el reverendo Martin Luther King, Jr. y 3,200 manifestantes por los derechos civiles marcharon las 49 millas desde Selma hasta Montgomery, la capital de Alabama. Esta masiva marcha llevó al Congreso a aprobar la Ley del Derecho al Voto ese mismo año.

La Ley del Derecho al Voto de 1965 se aprobó pocos meses después del Domingo Sangriento y las marchas posteriores. Prohibió las discriminatorias prácticas del sufragio que fueron adoptadas en muchos estados del sur durante el periodo de la Reconstrucción,[1] incluyendo pruebas de lectura y escritura como requisito previo para registrarse, impuestos electorales, y otras restricciones burocráticas que limitaban el acceso al voto. También prohibió el acoso y la violencia que sufrían los votantes afroamericanos cuando intentaban ejercer su derecho al voto.

Pero el movimiento no se detuvo ahí. El impulso del Movimiento por los Derechos Civiles también llevó a la aprobación de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965 (la Ley Hart-Celler), otra ley histórica que buscaba desmantelar la discriminación sistémica en la vida de los estadounidenses. La Ley Hart-Celler abolió el sistema racista de cuotas de origen nacional que durante décadas había marcado la política migratoria de Estados Unidos, aplicando a la ley migratoria los mismos principios de igualdad, dignidad y la no discriminación que la Ley de Derechos Civiles estableció para los derechos civiles en el país.

Estas victorias nos recuerdan que las luchas por los derechos civiles y por los derechos de los inmigrantes siempre han estado profundamente ligadas. Nuestra delegación del IDN viajó a Selma no solo para honrar esa historia, sino para transmitir sus lecciones de aquí en adelante. Hoy en día, las comunidades inmigrantes de todo el país se enfrentan a una aplicación agresiva de las leyes, la separación familiar y políticas que intentan silenciar la participación infundiendo el miedo. Las décadas pueden ser otras, pero la lucha es la misma: la lucha por la dignidad, la democracia y los derechos humanos.

Y así como los líderes del Movimiento por los Derechos Civiles empujaron a este país hacia la justicia en los años 60, nuestra nación vuelve a enfrentarse a la urgente necesidad de una reforma migratoria significativa que defienda los principios de la igualdad, proteja a las familias, y asegure que nuestras leyes reflejen los valores de la equidad y la dignidad humana. En Selma cruzamos el mismo puente donde el valor cambió el curso de la historia y aprendimos de primera mano de los líderes y de los activistas de a pie que nos precedieron.

Y nuestra intención en la Red en Defensa de los Inmigrantes es traer de vuelta a casa con nosotros, a Minnesota, ese espíritu de valentía, porque el arco de la justicia no se curva por sí solo. Se dobla cuando las comunidades se organizan, hacen acto de presencia, y eligen el camino de la solidaridad.

En solidaridad,

El equipo de la Red en Defensa de los Inmigrantes


NOTAS

[1] La era de la Reconstrucción, también conocida como la Reconstrucción Radical, fue un periodo tras la guerra de Secesión (la Guerra Civil de Estados Unidos) que duró de 1865 a 1877. La reconstrucción puso fin a los restos del nacionalismo racista de los estados confederados del Sur, puso fin a la esclavitud, y garantizó los derechos civiles de los antiguos esclavos con la aprobación de las Enmiendas 13.ª, 14.ª y 15.ª, que son uno de los legados constitucionales más importantes de la era de la Reconstrucción.

En la década de 1870 los afroamericanos empezaron a votar y a ocupar cargos políticos. En las legislaturas republicanas, coaliciones de blancos y afroamericanos establecieron los primeros sistemas de escuelas y de hospitales públicos, así como numerosas instituciones de caridad en el sur del país.

También fue entonces que se formaron varias organizaciones paramilitares blancas, especialmente el Ku Klux Klan, la Liga Blanca, y las Camisas Rojas con el objetivo de interrumpir la organización política y de aterrorizar a los afroamericanos para excluirlos de las urnas.

Con el Compromiso de 1877, la intervención militar del gobierno federal en la política del Sur cesó. Esto fue seguido por un período durante el cual las legislaturas estatales, dominadas por los blancos, promulgaron las leyes de Jim Crow, que comenzando en 1890 nuevamente privaron a la mayoría de los afroamericanos y a muchos blancos pobres del acceso libre a las urnas y de varias leyes y enmiendas constitucionales.

El periodo iniciado por el Movimiento por los Derechos Civiles dio lugar a leyes que reestablecieron los derechos civiles para los afroamericanos en 1964 y 1965, terminaron con la segregación oficial, y volvieron a abrir las urnas a los afroamericanos en el sur de Estados Unidos.


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