Cuba/Solidaridad con Cuba

Carta de un soldado cubano a un soldado estadounidense



“No sé tu nombre, ni tu edad, ni si tienes hijos o hermanos. Tampoco conozco el color de tu piel o la historia de tu familia. Pero sí sé algo: tú y yo somos soldados. Y en este momento, las circunferencias del poder nos colocan en lados opuestos de una amenaza que yo no busqué, y que presumo tú tampoco”.

Con estas palabras, un soldado cubano comenzó una “Carta abierta de un soldado cubano a un soldado estadounidense” el 27 de mayo de 2026. La carta se hizo viral y fue recogida por Radio Miami, que la está difundiendo y animando a sus seguidores a compartirla. Radio Miami, con sede en el sur de Florida, es “un portal digital para el mundo con audios a demanda, música, documentales y TODOS los géneros periodísticos en función de defender la VERDAD DE CUBA”. Su contenido refleja el creciente apoyo entre los cubanoamericanos al diálogo y al intercambio con la población que vive en la isla, así como a la oposición a la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba.

La carta es una expresión muy personal de la realidad que los belicistas en el gobierno de Estados Unidos niegan, que — a pesar de las enormes dificultades que enfrenta el pueblo cubano hoy — están dispuestos a defender su independencia y su soberanía con sus vidas. Estados Unidos puede poseer un mayor poderío militar, pero su ejército lucharía en suelo extranjero contra un pueblo comprometido con la defensa de su patria.

Panorama-Mundial publica la carta junto con la breve introducción de Radio Miami para la información de nuestros lectores. Las fotos son de Panorama-mundial.

— Los editores de Panorama-Mundial

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Una carta que está dando la vuelta a Cuba y encendiendo el orgullo de ser cubano

Hace pocas horas, una carta escrita por un soldado cubano dirigida a un soldado norteamericano se ha vuelto viral en nuestras redes sociales. Sin odio, pero con una firmeza impecable, este joven uniformado expresa con palabras sencillas pero profundas lo que significa defender la dignidad de una pequeña isla que ha resistido más de seis décadas de desafíos.

La carta está sacudiendo conciencias dentro y fuera de la Isla. Los comentarios en los grupos de Facebook, en los muros personales y hasta en las páginas de la emigración reflejan una misma verdad: el sentimiento de cubanía sigue más vivo que nunca.

Y para que ningún seguidor se quede sin conocerla, aquí se las reproduciremos íntegramente en esta noticia. Sigan leyendo y encontrarán cada palabra que ha emocionado a todo un país.

Porque más allá de ideologías, hay principios que un soldado cubano nunca negocia: su Patria o la Muerte.

Jóvenes cubanos honran a sus 32 compatriotas que lucharon hasta la muerte en Caracas el 3 de enero de 2026 para defender la soberanía de Venezuela. Millones de cubanos están dispuestos a hacer lo mismo para defender su independencia. (Foto: Ernesto Mastrascusa / AFP)

Comparte si también sientes orgullo de ser cubano.


Carta abierta de un soldado cubano a un soldado norteamericano

Estimado soldado norteamericano:

No sé tu nombre, ni tu edad, ni si tienes hijos o hermanos. Tampoco conozco el color de tu piel o la historia de tu familia. Pero sí sé algo: tú y yo somos soldados. Y en este momento, las circunferencias del poder nos colocan en lados opuestos de una amenaza que yo no busqué, y que presumo tú tampoco.

Te escribo esta carta abierta desde Cuba, mi tierra. Desde esta isla que has visto en mapas, en noticieros o quizás en viejas películas. Pero no la conoces. No sabes lo que es despertar con el olor del café y el canto del tocororo.[1] No sabes lo que es sudar bajo el sol de la caña, o llorar a un abuelo que se fue sin despedirse. Eso es lo que tú llamas “objetivo militar”. Para mí, es mi casa.

Tu gobierno, el poderoso gobierno de los Estados Unidos, ha hablado de agresión. De intervención. De “restaurar el orden” o de “liberarnos”. Son palabras que ya hemos escuchado antes. Las escuchó Carlos Manuel de Céspedes[2] cuando alzó su libertad. Las escucharon los mambises[3] en la manigua. Las escuchó Fidel cuando el desembarco por Las Coloradas a bordo del yate Granma,[4] y las escuchamos cada día en forma de bloqueo, de amenazas, de zarpazos de imperio. Pero aquí seguimos.

Hoy me toca a mí, un joven soldado cubano, defender mi bandera. Esa bandera que Bonifacio Byrne,[5] desde el exilio, describió con un dolor que ahora yo siento como propio: “Mi bandera, mi bandera, que la he visto entre las balas, que la he visto entre las balas, y que he visto como rota, como rota en mil pedazos, la levanta el cubano sobre sus hombros de acero”. Esa bandera no es un trapo. Es la sangre de mis bisabuelos. Es la estrella solitaria que brilla sin pedir permiso.

Así que si un día te ordenan venir, si cruzas el mar con tus botas y tu fusil, quiero que sepas algo: aquí no encontrarás a un pueblo vencido. Encontrarás a hombres y mujeres que hemos crecido escuchando en el Himno Nacional aquel verso que no es un adorno: “Que morir por la patria es vivir”. No es un eslogan. Es una certeza. Porque cuando lo único que tienes es tu tierra, tu dignidad y tu familia, entonces no hay tanque que te quite el valor.

Un soldado cubano supervisa el entrenamiento de civiles que se preparan para defender su patria contra la invasión que Estados Unidos está amenazando. (Foto: AFP)

Antonio Maceo,[6] nuestro Titán de Bronce, lo dijo claro: “Quien intente apoderarse de Cuba, solo recogerá el polvo de su tierra anegado en sangre”. No es una amenaza vana. Es la experiencia de cien años de lucha. Es la advertencia de que aquí el invasor no encontrará flores, sino raíces armadas.

Pero no te escribo para odiarte. Te escribo para decirte que tú y yo podríamos ser amigos en otra vida. Que si nos encontráramos en una esquina de La Habana, quizás compartiríamos un café y tú me contarías de tu casa en Ohio o Texas. Te escribo para pedirte que reflexiones: ¿quién gana con esta guerra? ¿Tu pueblo? ¿Mi pueblo? ¿O los que negocian acciones y fabrican armas?

Tu juramento es obedecer. El mío, también. Pero hay una diferencia: tú obedeces una orden de agresión. Yo cumplo el deber de defender a mi madre, a mi hermana, a mi novia, a mis vecinos. Tú invadirías mi patio. Yo solo quiero que te vayas antes de que la sangre nos vuelva a enemigos para siempre.

Si llegas, te recibiremos con la firmeza del que no tiene otra opción. No te prometo un campo de batalla limpio ni fácil. Te prometo que cada palmo de tierra lo pagarás caro. Pero también te prometo que, si caes, no celebraré tu muerte. Porque sé que detrás de tu uniforme hay una familia que te espera.

Por eso, soldado, escucha mi consejo: no te conviertas en el verdugo de mi patria. No cargues con el peso de una guerra injusta. Usa tu conciencia antes que tu fusil. Y si no puedes negarte, al menos recuerda esta carta cuando veas nuestra bandera ondeando en el horizonte. Porque esa bandera, como escribió Bonifacio Byrne, no se arriará jamás.

“Si me piden mi bandera, / yo la tengo que dar; / que no puede haber entrega / más hermosa y más sincera / que entregarla al expirar.”

Esa es mi respuesta. Firme en la trinchera, pero con el corazón limpio.

Un soldado de Cuba,

Que prefiere morir de pie que vivir de rodillas.

¡𝗡𝗼 𝗻𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗡𝗔𝗗𝗜𝗘!


NOTAS

[1] Tocororo es el nombre común del trocón cubano, el ave nacional de Cuba.

[2] Carlos Manuel de Céspedes (1819-1874) es un héroe revolucionario cubano que redactó la declaración de independencia de Cuba y fue el primer presidente del país. Por sus propias acciones en la lucha por la independencia y porque perdió tres hijos durante esa larga lucha, Céspedes es conocido como el “padre de la patria”.

[3] Los Mambises fueron guerrilleros independentistas que lucharon por independizar de España a la República Dominicana (1863–1865) y a Cuba en la Guerra de los Diez Años (1868–1878), la Pequeña Guerra (1879–1880) y la Guerra de Independencia de Cuba (1895–1898).

[4] Fidel Castro Ruz (1926-2016) fue el líder central de la revolución cubana. En noviembre de 1956 lideró una expedición desde Veracruz, México, hacia el este de Cuba a bordo del yate Granma. Los 82 luchadores a bordo desembarcaron en Playa las Coloradas en la madrugada del 2 de diciembre de 1956, con la intención de derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista respaldada por Estados Unidos. Tres años después, Castro lideró al ejército revolucionario cubano en su marcha hasta La Habana. Fue presidente de Cuba desde 1976 hasta su jubilación en 2008.

[5] Bonifacio Byrne (1861-1936) fue un poeta cuya obra dio voz a las aspiraciones y dificultades del pueblo cubano en su lucha por independizarse de España.

[6] José Antonio Maceo (1845-1896) fue un líder de la lucha por independizar a Cuba de España y por darle fin a la esclavitud en la isla.


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