Etiqueta: Convoy Nuestra América

Activista de solidaridad con Cuba responde al intento de intimidación del gobierno de Estados Unidos

El 21 de marzo de 2026, el convoy Nuestra América — que incluía a activistas de Estados Unidos y países de Europa, América Latina, el Caribe y Canadá — se reunió en La Habana, llevando toneladas de ayuda humanitaria como medicinas, alimentos y paneles solares. Medea Benjamin, fundadora de CODEPINK, una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos que proporciona ayuda humanitaria a Cuba, y Hasan Piker, el popular streamer de Twitch, formaban parte del grupo.El 24 de marzo la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos les envió cartas a los dos activistas exigiendo información y documentación relacionadas con su participación en el convoy. En una entrevista con Belly of the Beast, Benjamin explica las motivaciones del viaje y su respuesta a la investigación de la OFAC.

Refutando las calumnias contra el convoy de Nuestra América a Cuba

Este informe de los corresponsales de Current Affairs Alex Skopic y Nathan J. Robinson refuta las calumnias contra el Convoy Nuestra América en los medios estadounidenses — principalmente la prensa conservadora, que “transformó la misión de ayuda en un viaje de vanidad, ignorando el tema del embargo de combustible y sus efectos”, como señala el artículo a continuación. Los autores fueron a Cuba in marzo como parte del convoy, llevando toneladas de ayuda humanitaria como suministros médicos, alimentos, bicicletas y paneles solares de unos treinta países del mundo. Esta iniciativa de solidaridad internacional se organizó en respuesta al asedio de Cuba por parte de Washington, que a finales de enero intensificó su guerra económica de décadas contra el país al bloquear toda la entrada de petróleo a la isla.

‘Lo que vi en Cuba fue resiliencia’

“Este mes viajé a Cuba”, escribe Gerardo Delgado, un cubanoamericano que vive en Miami, Florida, que participó en el Convoy Nuestra América. “Como cubanoamericano, esa frase lleva el peso de un anhelo nacido de un distanciamiento de mis raíces. Durante gran parte de mi vida, Cuba existió como un cuento lejano, un lugar que sólo conocía por las descripciones de mi padre. Fui como parte de un convoy de solidaridad internacional; más de 500 representantes de más de 30 países, unidos por una simple convicción: ningún país tiene el derecho a estrangular a otro simplemente porque eligió un camino diferente. No puedo quedarme de brazos cruzados mientras asfixian a la isla que es patrimonio de mi familia”.