El sábado 14 de junio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, supervisó un desfile militar en Washington, D.C. El deslucido espectáculo fue diseñado para celebrar el cumpleaños de Trump, fecha que coincidió con el 250 aniversario del Ejército de Estados Unidos, y así avanzar en el proceso de establecer un gobierno de un solo hombre en Estados Unidos. El mismo día, más de 5 millones de personas participaron en mítines y marchas de “No Kings” [No queremos monarcas] en todo el país. Estas protestas sucedieron tras una explosión social de una semana en Los Ángeles en respuesta a un aumento de las redadas de ICE en autolavados, restaurantes, hoteles, tiendas Home Depot, almacenes, fábricas, y otros lugares de trabajo, haciendo blanco de las comunidades de inmigrantes.