Palestina/Israel

Norte de Gaza: “Si luce como limpieza étnica, es porque debe serlo”



“Durante tres semanas y media, las fuerzas israelíes han estado asediando el norte de la Franja de Gaza. Israel ha bloqueado casi por completo la entrada de ayuda humanitaria, tratando de matar así de hambre a los cientos de miles de personas que viven allí”. Así es como comienza el editorial principal del diario israelí Haaretz del 29 de octubre de 2024.

“Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que hayan surgido graves sospechas de que Israel de hecho está perpetrando una limpieza étnica en el norte de Gaza y que esta operación tiene como objetivo vaciar permanentemente esta área de palestinos”, y continúa dando una descripción precisa de la última etapa en la guerra genocida de Israel contra Gaza.

Más de un año después de los ataques del 7 de octubre de 2023 liderados por Hamás, la guerra que Israel lanzó en respuesta ha cobrado la vida de más de 43 mil palestinos, ha dejado heridos a más de 100 mil y ha desplazado a más de 2 millones de personas, prácticamente toda la población de Gaza antes de la guerra. Ha convertido la mayor parte del territorio en escombros y ha destruido o dañado el 70% de sus huertas.

Ahora las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están tratando de expulsar a los palestinos del norte de Gaza, tal vez con el objetivo de eventualmente restablecer allí los asentamientos judíos, un objetivo que algunos funcionarios israelíes ultraderechistas han proclamado abiertamente.

Informes más recientes han amplificado lo esbozado en el editorial de Haaretz.

“Líderes de la agencia humanitaria de la ONU describieron las condiciones en el norte de Gaza como ‘apocalípticas’, afirmando que los palestinos de la zona se enfrentan a un ‘riesgo inmediato de muerte por enfermedad, hambre o ataques'”, informó un artículo en el Haaretz del 2 de noviembre.

Haaretz informó esta semana que a pesar de que las FDI han logrado la mayoría de sus objetivos en la reciente operación en el norte de Gaza, sus fuerzas permanecen en el área bajo la presión de los líderes políticos para evitar que los residentes evacuados regresen a sus hogares”, continuó el diario israelí. “Las FDI han reconocido que han implementado partes del llamado ‘Plan de Generales’[1] que tiene como objetivo empujar a la población del norte de Gaza hacia el sur, más allá del corredor de Netzarim”.[2]

Fuente: Evaluación  exhaustiva de daños viales de UNOSAT en Gaza, publicada el 4 de septiembre de 2024. El mapa incluye la ubicación aproximada del Corredor de Netzarim que divide el territorio en una zona al norte y otra al sur. (Gráfico: Daniel Wood / NPR)

A continuación Panorama-Mundial publica la traducción del editorial para información de nuestros lectores. No compartimos muchos de los puntos de vista expuestos en Haaretz, ya sea en artículos o editoriales. Sus páginas a menudo expresan críticas (como también apoyo) a las políticas de Israel, pero no una abierta oposición. El editorial que sigue se refiere al hecho de que Israel ahora “se está orillando hacia la limpieza étnica”. Pero hace más de un año, en  Alto a la Nueva Nakba de Israel en Gaza (I), Panorama Mundial informó de la evidencia generalizada de que Israel ya estaba causando que para los palestinos fuera “imposible vivir” en Gaza.

Sin embargo, no es de poca importancia que un diario israelí reconozca ahora, abiertamente, que la agresión de Israel en Gaza entraña una depuración étnica. Eso hace que este editorial sea importante, porque dice una verdad necesaria sobre la guerra, una verdad que el gobierno de Israel sigue negando.

El título, el texto y la foto que siguen son del original. Las notas al final son de Panorama-Mundial.

— Los editores de Panorama-Mundial

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Editorial | Si luce como limpieza étnica, es porque debe serlo

Palestinos cargan con sus pertenencias al huir de zonas de la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja de Gaza, a principios de octubre. (Foto: Omar Al-Qttaa / AFP)

29 de octubre de 2024

Durante tres semanas y media, las fuerzas israelíes han estado asediando el norte de la Franja de Gaza. Israel ha bloqueado casi por completo la entrada de ayuda humanitaria, tratando de matar así de hambre a los cientos de miles de personas que viven allí. La información que llega de la zona sitiada es sólo parcial, porque desde que comenzó la guerra, Israel ha prohibido la entrada de periodistas a Gaza.

Pero incluso en base a lo poco que se ha revelado al público, se pueden decir dos cosas sobre el asedio. En primer lugar, la magnitud de las víctimas civiles de los bombardeos diarios del ejército contra ciudades y campos de refugiados en el norte de Gaza – niños, mujeres, ancianos y hombres inocentes de cualquier delito – es enorme.

Además, las instalaciones médicas y de otros tipos de ayuda han colapsado en gran medida, y otras instituciones también están colapsando. En consecuencia, cientos de miles de personas corren ahora el riesgo de morir de hambre o ya están sufriendo una hambruna terrible.

Israel dice que les dijo a los residentes que necesitaban abandonar el norte de Gaza, e incluso ahora, todavía pueden moverse hacia el sur por las rutas que el ejército ha designado para este propósito. Así, a los residentes, muchos de los cuales ya han sido desarraigados dos o tres veces o incluso más de los lugares a los que han huido de los terrores de la guerra, se les pide ahora que se trasladen de nuevo. Sin embargo, Israel se ha abstenido de darles a los desplazados ninguna garantía de que podrán regresar una vez que termine la guerra.

Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que hayan surgido graves sospechas de que Israel está de hecho perpetrando una limpieza étnica en el norte de Gaza y que esta operación tiene como objetivo vaciar permanentemente esta zona de palestinos.

Esta sospecha encaja tanto con los principios del “plan de los generales” impulsado por el general de división Giora Eiland – un plan que el ministro de Defensa, Yoav Gallant, se ha negado a implementar – como con las demandas de los partidos supremacistas judíos de la coalición gobernante que están persiguiendo abiertamente una política de expulsiones masivas y de reanudar los asentamientos judíos en el norte de Gaza.

La limpieza étnica es un delito tanto moral como legal. El derecho penal considera las expulsiones masivas como un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad. De manera espeluznante, algunos miembros del gobierno de Benjamín Netanyahu quieren cometer esos crímenes.

Tan pronto como comenzó la guerra, empezaron a pedir que había que “borrar a Gaza” y perpetrar una “segunda Nakba”. Pero muchos israelíes le restaron importancia a tales declaraciones, y el sistema que hace valer la ley, encabezado por la fiscal general Gali Baharav-Miara, se abstuvo de hacer frente a esta incitación a cometer delitos.

Ahora podemos ver los resultados: Israel se está orillando hacia la limpieza étnica; sus soldados llevan a cabo la política criminal de la derecha mesiánica y kahanista; e incluso la oposición de centro y centroizquierda no dice ni pío. Este consenso respaldando la limpieza étnica es vergonzoso, y todos los líderes públicos que no exigen de facto el fin de la expulsión están apoyando este crimen y se han convertido en copartícipes.

Si este proceso no se detiene de inmediato, cientos de miles de personas se convertirán en refugiados, comunidades enteras serán destruidas, y la mancha moral y legal de este crimen empañará y perseguirá a todos los israelíes.

Este artículo es el editorial principal de Haaretz, tal y como fue publicado en los periódicos de Israel en idioma hebreo y en inglés.


NOTAS

[1] El “Plan de los Generales” se refiere a evitar una guerra de desgaste más larga con Hamás, “dándoles a los palestinos en el norte de Gaza un ultimátum para que se vayan y luego declarando el área como zona militar cerrada”, como el periódico Británico The Guardian informó en su artículo del 26 de octubre titulado “Israel está tratando de borrar nuestra presencia”: los palestinos dicen que está en marcha el “plan de los generales” para despejar el norte de Gaza. “Los que se queden”, continuó, “serán considerados combatientes y, por lo tanto, blancos legítimos… El agua, los alimentos, el combustible y los suministros médicos se eliminarían por completo”.

[2] El Corredor de Netzarim es una zona de ocupación que Israel ha establecido en la Franja de Gaza durante el año pasado, desde que lanzó su guerra en Gaza en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023 liderados por Hamás. El corredor divide la franja en una zona al norte y otra al sur. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, en julio de 2024 Israel amplió el corredor de 2 a 4 km de ancho. El corredor lleva el nombre del antiguo asentamiento israelí que allí existía.


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