“Es elemental que ‘una capacidad superior para la producción material es la base necesaria para una superestructura cultural superior'”, dice Cannon, refiriéndose al argumento de Novack. “Incluso los líderes cubanos, que no profesan ser marxistas practicantes, lo saben y trabajan día y noche para mejorar las capacidades productivas y proporcionar los medios para todas las demás cosas. Pero, en mi opinión, también tiene sentido preocuparse por la ‘superioridad moral, cultural e intelectual’, porque no se puede dar por sentado que esto se derivará automáticamente de la reorganización del sistema productivo. Este objetivo debe declararse deliberadamente y luchar conscientemente en todo momento.”