Han pasado mas de dos meses desde que los ejércitos aliados de Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán, una guerra de saqueo destinada a recuperar el acceso a los recursos de Irán, principalmente el petróleo y el gas natural, y para enfrentar la creciente influencia económica de China en la región y el mundo. A pesar de la destrucción masiva y la degradación de sus capacidades militares, Irán ha podido frustrar los objetivos de esta guerra iniciada por Estados Unidos e Israel.