Entrevista con la cofundadora del sindicato, Mary Hill
“No somos robots. Merecemos ser tratados con respeto y dignidad. Y merecemos que nos paguen un salario digno”.
— Mary Hill, cofundadora y vicepresidenta del sindicato Carolina Amazonians United for Solidarity and Empowerment (C.A.U.S.E.)
Por Mark Satinoff
Los trabajadores del enorme centro logístico RDU1 de Amazon en Garner, en las afueras de Raleigh, Carolina del Norte, han dado el siguiente paso en su esfuerzo de casi tres años por lograr ser reconocidos como sindicato. En el Día del Trabajo [que se celebra en Estados Unidos el primer lunes de septiembre], C.A.U.S.E. comenzó a recolectar firmas en tarjetas de representación sindical que luego se presentarán a la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB), solicitando una elección.
C.A.U.S.E. se autodescribe como un “esfuerzo de base, independiente, dirigido por y para los trabajadores de RDU1” [énfasis en el original].
De tener éxito, este sería el segundo centro logístico de Amazon en sindicalizarse.[1]

Panorama-Mundial entrevistó recientemente a Mary Hill por medio de videoconferencia para aprender más sobre esta importante lucha.
“Nací en 1954. Crecí en Sibley, Louisiana, a unas 30 millas al este de Shreveport, el ‘sur sucio'”, dijo Hill. “Recuerdo haber visto los letreros que decían: ‘Solo [personas] de color’. Recuerdo los campos de algodón, las iglesias en llamas, las cruces en llamas y los árboles colgantes. Y me acuerdo que yo y mi mamá teníamos que ir a la puerta de atrás para comprar patas de pollo del día anterior, fauces de cerdo, y las tripas de cerdo que los blancos no querían. Ahora se pueden comprar en cualquier tienda del país”.
Hill dijo que su experiencia de vida le ha dado la fuerza para defenderse a sí misma y a sus compañeros de trabajo. “Me hizo más fuerte. Me convirtió en una luchadora”, afirmó.
“Cuando Amazon anunció por primera vez sus planes de construir un almacén en Garner, fue una buena noticia”, explicó Hill. “La gente estaba contenta de poder conseguir un trabajo que pague 15 dólares la hora porque su principal competidor, Walmart, empezaba con 12 dólares la hora. Mucha gente dejó a Walmart y se fue a Amazon, lo cual fue bueno para esta área. Le dio un impulso a la economía”.

RDU1 tiene 186 mil metros cuadrados y 4 pisos de altura. La plantilla se estima entre 4 mil y 5 mil trabajadores.
“Las bases son predominantemente personas de color”, dijo Hill al describir la composición de la fuerza laboral. “Y cuando digo personas de color, no me refiero solo a los negros. Tenemos haitianos, jamaiquinos, gente de África, Honduras y Guatemala. Así que, muchos inmigrantes. Yo diría que tal vez el 20% son de raza caucásica, y muchos jóvenes. La alta gerencia no refleja la diversidad en la fuerza laboral. No hay negros, ni latinos, ni muchas mujeres. La gerencia es blanca y mayoritariamente masculina”.
El primer trabajo que Hill tuvo en Amazon fue en el centro de clasificación RDU5 en Durham, lo que implicaba un viaje de 30 millas. Solo le ofrecían turnos de 2 a 3 horas. “A veces iba a trabajar y me decían: ‘Lo siento, no tenemos trabajo’, y tenía que dar la vuelta y volver a casa. Trabajaba dos empleos a tiempo parcial para llegar a fin de mes”.
Se consideró afortunada cuando RDU1 abrió en agosto de 2020 y le ofrecieron un trabajo a tiempo completo. Comenzó ese noviembre en el departamento de Paquetes Sencillos.
Hill describió en detalle el complejo ballet que ocurre a medida que un objeto se va abriendo paso gracias a los robots y las cintas transportadoras hasta llegar a los departamentos de Sorteo, Almacenamiento y Selección, hasta que llega a su estación de trabajo. Ella lo saca de la línea de montaje y lo empaqueta, listo para la entrega al cliente. Se espera que maneje, en promedio, 180 artículos por hora.
Cómo comenzó C.A.U.S.E.
C.A.U.S.E. se fundó en enero de 2022 como resultado de las condiciones dentro del almacén RDU1 durante la pandemia de COVID.
“Querían que fuéramos a los focos de infección”, explicó Hill, refiriéndose a las áreas donde existía una alta probabilidad de contraer COVID debido a una gran proporción de trabajadores diagnosticados con el virus.
“Y sabíamos dónde estaban, porque nosotros nos comunicamos; somos compañeros de trabajo, ¿verdad? Esto fue durante el periodo cuando colocaban los separadores de plástico entre las líneas. Casi todos los días llamaban a las ambulancias, a veces dos veces al día. Alguien se desmayó, alguien esto, alguien aquello.
“Hubo un periodo en el que Amazon estaba haciendo pruebas de COVID”, continuó Hill. “Y si resultabas positivo, podías tomarte hasta 5 días libres con goce de sueldo. No tenías que preocuparte por perder tu cheque de pago”.
Pero eso cambió. “Con el tiempo dejaron de hacer las pruebas de COVID”, dijo, “dejaron de ofrecer el tiempo libre”.
“Muchos trabajadores tenían COVID”, continuó Hill. Los trabajadores querían saber si estaban expuestos al virus en el trabajo.
“Para dejarlo bien claro, no estábamos pidiendo sus nombres o la información de su identificación personal”, dijo Hill. “Solo avísenme si fue alguien con quien trabajo en estrecha colaboración para que pueda hacerme la prueba y hacer lo que necesito hacer para mi seguridad”.
Pero Amazon decidió no proporcionar esa información básica.
“Seguían tratando de enviar al reverendo Ryan [el reverendo Ryan Brown, ahora presidente de C.A.U.S.E.] a los departamentos que eran conocidos como focos de infección”, continuó Hill.
“Si recuerdas, nos dijeron que si eres una persona mayor o si tienes condiciones de salud subyacentes, eres más susceptible. Pero Amazon no estaba escuchando. El reverendo Ryan no paraba de decirles: ‘Miren, vivo con una persona de la tercera edad, mi abuela. No puedo entrar en esa zona’. Le dijeron que no tenía otra opción. A mí igual. Se cansó de tenerlos encima diciéndole que no tenía otra opción. Así que se fue a su casa y oró para buscar que lo guiaran, y sus oraciones tuvieron respuesta con una sola palabra: ‘Organícense’. Así que eso es justo lo que hizo. El reverendo Ryan tuvo la idea y a mí se me ocurrió el nombre. Y ese es el origen de C.A.U.S.E.”

Como muestra de respeto y afecto, Mary Hill es conocida como “Ma Mary” entre sus compañeros de trabajo.
“Siempre he sido la que defiende a los que llevan la de perder”, dijo. “Siempre trato de asegurarme de que mis compañeros de trabajo sean tratados de manera justa y que estén bien. Y como muchos de ellos no tienen voz o no saben qué hacer o qué decir o cómo manejar alguna situación en particular, acuden a mí. Es como si fuera la mamá de todos”.
Antes de ser contratada por Amazon Hill tenía experiencia trabajando en un empleo organizado por un sindicato.
“Solía vivir en Denver, Colorado”, me dijo Hill. “Trabajaba para una empresa llamada Mesa Fiberglass. Mesa Fiberglass ya tenía un sindicato cuando comencé a trabajar allí. Tuve la oportunidad de participar en el comité de negociación del sindicato, donde bregábamos con la cuestión de cada beneficio — los descansos, el seguro, cualquier beneficio que tuvieran los empleados — me tocaba sentarme al otro lado de la mesa de negociaciones de los que esgrimían el poder.
“El sindicato es el único poder y la única voz que tienen los trabajadores. Eso lo aprendí a una edad temprana. Pero nunca me organicé desde cero como lo estamos haciendo. Esta es mi primera experiencia. Lo mismo ocurre con el reverendo Ryan. Nunca antes había hecho algo así”.
“C.A.U.S.E. no es algo aparte de los trabajadores de Amazon, somos los trabajadores de Amazon”
C.A.U.S.E. se autodescribe como un “movimiento de trabajadores de Amazon que se unen para exigir mejores salarios, mejores beneficios y mejores condiciones de trabajo”.

Y enfatiza que: “C.A.U.S.E. no es algo aparte de los trabajadores de Amazon, somos los trabajadores de Amazon, nos unimos para luchar contra las condiciones bajo las cuales nos vemos obligados a trabajar y definimos las condiciones bajo las que deseamos trabajar”.
Se celebran elecciones periódicas para presidente, vicepresidente, secretario y tesorero. Los dirigentes del sindicato son trabajadores voluntarios, no remunerados. La estructura organizativa del sindicato consta de seis comités; se pueden encontrar descripciones detalladas de cada uno en el sitio web de C.A.U.S.E. El sindicato publica un boletín mensual en inglés y en español llamado “Voces de empoderamiento”. También está disponible una versión de audio para que los trabajadores puedan escucharla mientras están en el trabajo.
Hill comenzó con un sueldo de $15 por hora. Después de tres años, su salario alcanzó el tope de $19.40 por hora. El mes pasado, Amazon anunció que estaba dando a sus trabajadores de almacén y a sus conductores asalariados aumentos de $1.50 por hora.
“Esto es una respuesta directa a la creciente presión de los trabajadores de Amazon que se organizan en todo el país”, dijo Hill. “Y añadieron una cuenta Prime gratuita. ¡Qué broma! Trabajamos para el vato más rico del mundo”, dijo, refiriéndose al presidente ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos.
“Acabo de leer en línea que Amazon es una empresa de 2 billones de dólares”, continuó, refiriéndose a la capitalización de mercado de la empresa.
En 2023 Amazon reportó $30.4 mil millones en ganancias.
“No estamos pidiendo mucho”, dijo Hill. “Estamos exigiendo 30 dólares por hora. Todo en mi vida ha subido: el alquiler, la factura de la luz, el agua, la gasolina del coche, el seguro del coche. ¿Qué es lo que no ha subido, Mark?”, me preguntó. “Mi sueldo. Exigimos un salario digno”.[2]

“Estamos exigiendo pago por enfermedad”, continuó Hill. “Ni siquiera recibimos pago por enfermedad. Uno puede recibir pago por enfermedad trabajando en Burger King”.
Otras reivindicaciones de C.A.U.S.E. en las negociaciones incluyen más tiempo libre remunerado; una pausa pagada de una hora para almorzar; ponerle fin a la discriminación por motivos de raza, género, idioma o cualquier otra razón; transparencia sobre los ritmos de trabajo; y equidad en las promociones.

“El verano pasado, Amazon cambió nuestro intervalo de descanso”, dijo Hill. “No tomaron en cuenta que hay personas que son diabéticas, personas que tienen que tomar medicamentos cuando comen en un momento determinado. No pensaron en nada de eso. Ni siquiera nos preguntaron a ninguno de nosotros qué pensábamos al respecto. Simplemente decidieron que así era como iba a ser. Eso es tratarnos como si fuéramos fungibles, como si no fuéramos humanos, como si no importáramos.
“Pedimos que se nos trate con dignidad y respeto en nuestro lugar de trabajo y que nuestras voces sean escuchadas. Nosotros hacemos el trabajo. ¿Por qué es tan irracional que queramos tener voz en lo que sucede con los cambios que afectan nuestra vida laboral? Pasamos más tiempo allí que con nuestras familias. ¿Por qué se resisten tan tenazmente? El tener un sindicato es el único poder, la única voz que tenemos los trabajadores de base como yo”, dijo Hill.
Como Hill insinuó en una publicación en X de la Asamblea de Trabajadores del Sur, los trabajadores pueden valerse del poder sindical para presionar por sus reivindicaciones. “Sin nosotros, nada se mueve”, dijo Hill. “Sin trabajadores, estas empresas no ganan dinero. ¿Será que Bezos va a bajarse de su jet corporativo y levantarse de su cómoda cama para venir aquí a hacer lo que estamos haciendo? ¡Al diablo!”
C.A.U.S.E. es independiente
C.A.U.S.E. acepta el apoyo del resto del movimiento obrero, pero ha decidido que sus miembros de base sean los que tomen todas las decisiones sobre su futuro.
“Hasta que no hayas entrado en ese edificio, escaneado tu credencial y trabajado un turno de diez horas y media o de once horas, no puedes decirme lo que es ser un trabajador de Amazon”, dijo Hill.
“Eres solamente un extraño que mira hacia adentro. Ahora, tal vez puedas contarme sobre tu experiencia organizando con los trabajadores siderúrgicos o los obreros del petróleo, pero hasta que realmente hayas trabajado esas largas horas, de pie, estirando, tirando, agachándote, lidiando con todas las cosas que suceden internamente en Amazon, no puedes decirme nada sobre eso, porque nosotros, como trabajadores, tenemos experiencia de primera mano. Así que, si tienes un plan o alguna motivación para ponerme bajo tu control — no”, insistió Hill.
“Queremos que esto sea y siga siendo sólo de los trabajadores. Aceptaremos la ayuda de cualquiera, pero no intenten colonizarnos. Queremos mantener nuestra independencia porque creemos que las personas que trabajan en una instalación la conocen mejor, son los mejores líderes, los mejores organizadores y los mejores activistas”.
Eso no excluye la afiliación a un sindicato existente.
“En mi opinión”, dijo Hill, “si hubiera una manera de unirnos a los Teamsters y mantener nuestra autonomía, podría ser algo que consideraríamos, porque hay poder en ser numerosos. No tengo una bola de cristal, pero ¿quién puede decir lo que podría suceder dentro de tres meses, dentro de seis meses? No lo sé”.
C.A.U.S.E. le da la bienvenida a todos los que estén dispuestos a apoyar sus campañas. Los líderes del Sindicato de Trabajadores de Amazon (ALU) en Nueva York han viajado a Garner para ayudar y demostrar su solidaridad.
“He aprendido que nunca podemos tener demasiados aliados”, añadió Hill.
C.A.U.S.E. tiene un Comité Comunitario que organiza voluntarios de la comunidad y estudiantes universitarios para ayudar con las peticiones,[3] las llamadas telefónicas y la distribución de folletos.
En el “Lunes Cibernético” del año pasado, cientos de trabajadores de varios estados, liderados y organizados por los Teamsters, acudieron al almacén RDU1 para brindarle su solidaridad a los repartidores de Amazon que estaban en huelga en Palmdale, California. Como consecuencia de esta acción, durante unas dos horas los camiones no pudieron entrar en la RDU1.
“El reverendo Ryan, yo y otros miembros de C.A.U.S.E. estábamos trabajando en ese momento, pero lo apoyamos plenamente”, dijo Hill. “Vinieron diez patrullas de policía y le dijeron a la gente que no podían estar allí. Pero capacitamos a nuestros voluntarios y sabían que tenían derecho a estar en la acera. Es propiedad pública. Así que estaban preparados. Sabían qué esperar y no tenían miedo. Les decimos esto antes de que salgan a repartir volantes — qué buscar, qué esperar, qué decir. Y no los enviamos sin mandar a una persona experimentada con ellos”.
C.A.U.S.E. también ha recibido apoyo de Black Workers for Justice [Trabajadores Negros por la Justicia], la North Carolina Justice League [Liga de Justicia de Carolina del Norte] y el Union of Southern Service Workers [Sindicato de Trabajadores de Servicios del Sur].
Desafíos complejos
Los desafíos de cómo organizar un centro logístico son complejos. “Hay 4 pisos y múltiples turnos y horarios de trabajo”, explicó Hill.

“Tienes el turno RT [Tiempo Reducido], flexible, tiempo parcial, fin de semana, turno de noche, turno de día, mitad delantera [de domingo a miércoles] y mitad trasera [de miércoles a sábado]. Todas estas partes móviles, la gente que viene, la gente que va. Teníamos que tener todo esto en cuenta. Tuvimos que conseguir a personas clave en lugares clave. Tuvimos que colocar todas las piezas en su lugar, construir una base. Va increíblemente bien”, dijo Hill.
La rotación del personal en el almacén supone un gran reto. Se descalifican las firmas de los trabajadores que firman una tarjeta de autorización sindical si ya no están trabajando en la RDU1 cuando las tarjetas se presenten a la NLRB.
Una investigación del New York Times en 2021 sobre Amazon a nivel nacional encontró una rotación anual de los empleados por hora de un 150%.
Según un memorándum interno de Amazon que se filtró a la revista Vox, a este ritmo de “rotación”, Amazon podría quedarse sin nuevos trabajadores para sus almacenes en Estados Unidos. El Seattle Times del 3 de octubre informó que Amazon planea contratar a 250 mil trabajadores a tiempo completo, a tiempo parcial y de temporada para la temporada navideña de 2024. Se enfrentará a la competencia de empleadores que pagan más.
“La UPS está abriendo justo al otro lado de la calle, justo frente a la puerta principal de Amazon”, dijo Hill. “Pagan mejor que Amazon y tienen mejores beneficios, como días de enfermedad, porque tienen sindicato”.
‘Estafamazón’

“Conocemos muy bien las tácticas de miedo de Amazon y su artimañas deshonestas”, explicó Hill. “Sin el beneficio de un sindicato, Amazon seguirá siendo un esclavista controlador”.
Como señala Hill en una publicación de Instagram de C.A.U.S.E., los llamamos “‘Scamazon’ [o “Estafamazon”]. Es una nueva plantación. Sólo que no estamos cosechando algodón o tabaco. Estamos sorteando paquetes”.
En nuestra entrevista, Hill se refirió a la experiencia que tuvieron los trabajadores de Amazon en JFK8, el gigantesco almacén de la empresa en Staten Island, Nueva York, cuando trataron de organizar un sindicato.
“Estudiamos y observamos lo de JFK8 muy de cerca porque fueron los primeros, así que no tenían una estrategia comprobada, tenían que improvisar. Hemos analizado sus errores y hemos aprendido de ellos, lo que ha sido una ventaja para nosotros”, dijo.
“Cuando despidieron a Chris [Smalls],[4] seguro no se esperaban lo que ocurrió. Lo convirtieron en un mártir. En nuestra opinión, eso realmente funcionó a favor del ALU. Y creo que esa es una de las cosas que no quieren que suceda con C.A.U.S.E. El reverendo Ryan y yo comenzamos esto hace dos años y medio y todavía estamos aquí cuando hemos sido prominentes desde el principio”, continuó Hill
Pero en otros aspectos, dijo Hill, “Amazon está usando las mismas tretas antisindicales que usaron en JFK8. Las hemos estado esperando. Nos preguntábamos cuándo iban a comenzar. Sabíamos que iba a llegar. Enviaron a los rompehuelgas. Hemos tenido las reuniones de público cautivo. Lo proyectan en los monitores cuando entras en el edificio: ‘No tienes que decirle que sí a un sindicato, puedes votar no’. Y dicen mentiras como: ‘Un sindicato es una organización externa. Van a vender tu información. Van a venir a tu casa'”.
Hill dijo que los altamente pagados rompehuelgas que Amazon envía al almacén se visten como trabajadores y tratan de actuar como trabajadores. Pero “para aquellos de nosotros que hemos estado trabajando en Amazon todos estos años, si no eres uno de nosotros, no nos toma mucho tiempo encontrarte el rastro. No encajas. No te ves igual. Ni siquiera caminas y hablas igual. Nos entrenamos unos a otros y nos aconsejamos sobre qué debemos buscar, cómo detectarlos.
“Si una persona se acerca y comienza a hacerte preguntas, dile: ‘Disculpe, ¿quién es usted? No te conozco. No tienes que hablar con ellos. No te dejes engañar. No caigas en sus artimañas. No tienes que decirle nada a esa gente. Hay que enseñarle a la gente las señas que buscar, qué decir, qué no decir, y la mayoría de las veces con ellos, cuanto menos se diga, mejor”.
Organizarse en el Sur
Organizarse en el Sur tiene sus propios desafíos. Carolina del Norte es un estado con el llamado derecho-al-trabajo, que con el 2,7% tiene el segundo porcentaje más bajo de miembros sindicalizados de cualquier estado del país. Su vecino, Carolina del Sur, ocupa el primer lugar.

“Mucha de esta gente ha estado aquí toda su vida”, señaló Hill. “Nunca han permanecido a un sindicato. Ellos no saben acerca de los sindicatos a menos que tengan un tío, o un abuelo, o alguien que estuvo en un sindicato, y en casa lo escucharon hablar de eso.
“Cuando era niña, crecí oyendo hablar acerca de los sindicatos porque el antiguo tren de pasajeros de Kansas City Southern pasaba por mi ciudad natal de Sibley, Luisiana. Muchos de mis vecinos trabajaban para el ferrocarril. Las vías del tren siguen ahí”, explicó.
“He tenido a gente joven que, cuando lo mencionas, dicen: ‘¿Que qué, señorita Mary? ¿Un sindicato, qué es eso? Y a veces podemos llegar a ser tan complacientes con las migajas que nos condicionamos a pensar que está bien, que es suficiente, y que no debemos pedir más.
“Así que lo que descubrimos es que tenemos que educar y explicar pacientemente. ‘Muy bien, te las estás arreglando — apenas — pero existe algo mejor, podrías tener más’.
“Conseguimos que la gente empezara a soñar un poco. Les dimos una alternativa. Y entonces quizá decían: ‘Eso nunca se me ocurrió’, o ‘¿Puedo pedir eso?’ o ‘¿Tengo derecho a eso?’, o ‘¿Podría tal vez tener eso?’ En muchos casos no tenían nada diferente a qué aspirar”.
Hill dijo que algunos trabajadores tenían miedo de firmar una tarjeta sindical porque temían que Amazon se enterara y tomara represalias.
“Otros pensaban que lo que estábamos haciendo era ilegal. Me dijeron: ‘No puedes hacer eso. Estás violando la ley’. Así que imprimimos lo que son nuestros derechos bajo la NLRB. Empezamos a compartirlo, porque repartimos volantes regularmente. Empezamos a tener reuniones de interés.
“Hicimos una fritura de pescado en mi patio trasero, invitamos a todos los trabajadores. ‘Vengan. Cuéntennos sus preguntas e inquietudes. Coman una cena gratis. Sentémonos a hablar, seamos cordiales para conocernos. Firma tu tarjeta mientras estés aquí, trae a tus hijos’. Ya sabes, se trata de que seamos una familia en el trabajo, de forjar esos vínculos.
“El reverendo Ryan siempre nos decía que esto no es una carrera de velocidad, es un maratón. Tuvimos que aprender a iniciar una conversación. No te acercas y dices: ‘Oye, Mark, queremos un sindicato. ¿Quieres un sindicato? ¿Quieres ayudarnos?’. Así no es como se hace.
“Como dije, ninguno de nosotros había hecho esto antes, así que practicábamos el uno con el otro, y aprendimos por el camino que se trata de construir una relación con las personas con las que trabajamos todos los días. Hablamos de lo que los hijos de cada quién están haciendo en la escuela, sabemos a qué escuela van. Se trata de generar confianza.
“La petición que iniciamos en 2022 fue una forma de hacer precisamente eso: hablar con la gente. Les preguntábamos: ‘¿Qué te molesta de trabajar aquí? ¿Qué opinas de cómo cambiaron nuestros descansos? Aprendimos a hablar un 30% y escuchar un 70%. Mientras te escucho, estoy aprendiendo algo que puedo usar para agitar. Pueden ser los descansos, puede ser cuando el gerente te falta al respeto y te habla con desprecio. Fue un proceso de aprendizaje.
“Como líderes, tratamos de ser humildes. No somos arrogantes. Nosotros también somos trabajadores. Y creo que esa es una de las cosas más importantes porque el ego siempre va a acabar matándote. Todos cometemos errores. Lo importante es que aprendas de esos errores”.
‘Es hora de tantear el terreno’
Después de dos años y medio de organización metódica, Hill dijo que “era hora de tantear el terreno. Hemos tenido reuniones de interés y hemos forjado una estructura juntos. Tenemos un comité organizador, un comité directivo, y tenemos lo que creemos que es el apoyo de suficientes empleados”.
Más de mil trabajadores ya se han unido a C.A.U.S.E. “Dijimos: veamos si todo ese trabajo que hemos hecho anteriormente… si algo hemos hecho bien. Así que comencemos con la firma de tarjetas”.

C.A.U.S.E. tiene un marco de tiempo en mente de cuándo planean presentar su solicitud ante la NLRB para realizar una elección de representación, pero aún no han fijado la fecha.
“Hemos aprendido que cuando te apresuras y te mueves rápido, te olvidas de algo, o algo se estropea. Si se retrasa nuestro plazo, que así sea. No vamos a arriesgar lo que por tan duro hemos trabajado y planeado”.
Al menos el 30% de los empleados del lugar de trabajo deben firmar tarjetas de autorización sindical para que la NLRB ponga en marcha una elección.
“¿Pero el 30% de cuántos? Ese es el problema”, apuntó Hill.
“Amazon no está obligado a revelar ese número al sindicato hasta que entreguemos las tarjetas. Sabemos que Amazon y la Junta Laboral se van a reír de nosotros de aquí al estado siguiente si nos presentamos con solo el 30%. Tenemos suficiente sensatez para saber que, dada la alta tasa de rotación, el 30% no va a ser suficiente. Necesitamos al menos el 40%, el 50%.
“Sabemos que van a cuestionar todos los malditos nombres que presentemos, por eso hacemos llamadas telefónicas. Muchas de las personas que firmaron nuestra petición ya no están aquí. Algunos fueron despedidos. Otros se van a pasar a la UPS cuando abra. Y luego están las otras instalaciones de Amazon a las que los trabajadores se han transferido: RDU2 en Smithfield y DRT4 en Fayetteville. Por lo tanto, incluso si firmaron una tarjeta, esos nombres ya no serán válidos. Hay muchas piezas en el aire que tenemos que tener en cuenta”.
A pesar de los desafíos, Hill se mantiene optimista.
“Soy una optimista eterna, pero creo que hay muchas posibilidades de que ganemos”, dijo.

“Una cosa que también he aprendido, Mark, es que si trabajas bastante tiempo en Amazon, es posible que hoy mismo no veas la necesidad de tener un sindicato. Pero aguanta un rato. No ha llegado tu turno todavía. Amazon es tristemente célebre por hacer algo que te va a hacer enojar, o te va a hacer sentir que te han tratado mal o injustamente, y vas a pensar en algo que te ha dicho algún organizador. Amazon lo ha estado haciendo desde que empecé a trabajar allí”.
Hill concluyó nuestra entrevista con la siguiente observación.
“¿Quién crees que construyó este país? Cuando todos estos caminos eran caminos de tierra, ¿quién crees que construyó las carreteras, construyó los ferrocarriles? Los inmigrantes, los esclavos, los prisioneros. Este país nos pertenece a todos, Mark, no a un grupo en particular, poderoso, egoísta y codicioso. Nos pertenece a todos”.
NOTAS
[1] En 2022, los trabajadores del almacén JFK8 en Staten Island, Nueva York, eligieron al Sindicato de Trabajadores de Amazon (ALU) como su sindicato en una elección realizada por la Junta Nacional de Relaciones Laborales. Aunque la victoria del ALU fue certificada por la NLRB, Amazon se ha negado a reconocer el sindicato. El ALU se afilió recientemente a la Hermandad Internacional de Camioneros [Teamsters] y continúa la lucha con Amazon por obtener un contrato.
[2] La Calculadora del Salario Digno, desarrollada por la Dra. Amy K. Glasmeier y la Dra. Tracey Farrigan en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, muestra que un salario digno para un adulto que vive con un niño en el condado de Wake, Carolina del Norte, donde se encuentra la RDU1, es de $42.76 por hora.
[3] En este caso, la petición es diferente a la recolección de firmas en tarjetas de autorización sindical. Como explicó Panorama-Mundial en una entrevista realizada en 2002 con la líder de C.A.U.S.E. Destiny Blackwell, “C.A.U.S.E. está circulando una petición presentando siete reivindicaciones a la gestión de Amazon. Usa esta estrategia como instrumento para involucrar a los trabajadores en una conversación, responder a sus preguntas, y educar y reclutar a nuevos miembros. También es una forma de medir su creciente apoyo. Hasta la fecha, 400 trabajadores han firmado la petición. C.A.U.S.E. hace seguimiento con una llamada telefónica a todos los que firman. “Una de las tareas del comité de reclutamiento es atraer a las personas que han demostrado su apoyo y hacer que también circulen la petición. Eso es parte de la capacitación de nuestros compañeros de trabajo para que también se conviertan en organizadores”, dijo Blackwell.
[4] Amazon despidió a Chris Smalls en marzo de 2020 después de que encabezara una huelga en el gigantesco almacén JFK8 de la empresa como protesta por las insalubres condiciones de trabajo durante la pandemia de COVID. Smalls ayudó a liderar esfuerzos posteriores por organizar un sindicato que resultaron en la victoria del ALU cuando obtuvo la representación sindical para los trabajadores de JFK8 en marzo de 2022, y se convirtió en el primer presidente del ALU. En las elecciones de este año Connor Spence fue elegido presidente del ALU.
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