El artículo a continuación apareció por primera vez en el New York Times del 9 de octubre de 2024. Detalla cómo el fabricante de aeronaves Boeing ocultó información clave sobre un sistema de control de vuelo de su avión 737 Max. Los pilotos de la aerolínea Ethiopian Airlines habían solicitado la información después del catastrófico accidente del 29 de octubre de 2018 del mismo tipo de avión operado por Lion Air, una aerolínea indonesia.
El 10 de marzo de 2019, tres meses después de la solicitud hecha por Ethiopian Airlines, un 737 Max operado por esta aerolínea cayó en picada después de despegar de Addis Abeba, la capital de Etiopía, matando a las 157 personas a bordo.
Después de una larga investigación, y enfrentando cargos federales por criminalidad, Boeing llegó a un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia de Estados Unidos aceptando pagar daños y perjuicios con el fin de evitar un juicio público.
Las familias de muchos de los fallecidos en estos accidentes ahora están tratando de bloquear este acuerdo y forzar que el caso se lleve a un juicio.
“La única manera de lograr una verdadera rendición de cuentas es a través de un juicio público”, dijo Erin Applebaum, una abogada que representa a 34 de las familias que perdieron a sus seres queridos en el accidente de Ethiopian Airlines, según el artículo del Times que sigue. “Ese es el único resultado satisfactorio para las familias: que los ejecutivos de Boeing sean juzgados y rindan cuentas por lo que hicieron”.
Estas familias quieren una rendición de cuentas, no dinero de Boeing, enfatizó Applebaum.

Detrás de estos trágicos acontecimientos se esconde el insaciable afán de lucro de Boeing, como su decisión de utilizar el antiguo diseño del 737 con un nuevo sistema de control de vuelo. Con el fin de ahorrar dinero Boeing decidió no entrenar a los pilotos — especialmente a los de otros países — sobre la complejidad del nuevo sistema y sus potenciales peligros, lo que llevó a los problemas que causaron los dos accidentes.
Al mismo tiempo que tomaba esas decisiones, Boeing estaba reduciendo los salarios y los beneficios, lo que llevó a la huelga de maquinistas que comenzó el 13 de septiembre. La red noticiosa Associated Press informó el 9 de octubre que las conversaciones entre Boeing y sus trabajadores en huelga se habían suspendido.
El 9 de octubre Boeing retiró su última oferta de contrato. Luego presentó una queja ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB por sus siglas en inglés) por “prácticas laborales injustas”, acusando a la Asociación Internacional de Maquinistas (IAM) de “tergiversar los términos del acuerdo y el estado de las negociaciones ante los miembros del sindicato y el público”, según el Seattle Times. Boeing también dijo que el sindicato no logró ‘llevar a representantes a la mesa de negociaciones con la autoridad para llegar a un acuerdo'”.
Se trata de acusaciones sin fundamento alguno. La autoridad para llegar a un acuerdo recae en los miembros del sindicato. El hecho es que los funcionarios de la IAM llevaron la primera oferta de contrato de Boeing a los miembros con la recomendación de aceptarla. Las bases rechazaron la propuesta abrumadoramente. Boeing anunció públicamente su siguiente oferta sin llevarla primero ante los representantes del sindicato. Los negociadores sindicales se negaron a presentar esa propuesta a los miembros porque es menos de lo que los miembros han dejado claro que quieren.
Ahora todo indica que puede tratarse de una huelga larga.
En la línea de piquete del 9 de octubre, Dakila Soriben, un veterano con 10 años en Boeing que trabaja en control de calidad en la fábrica de la empresa en Renton, Washington, le dijo al Seattle Times que las negociaciones del contrato y la seguridad de los aviones de Boeing están ligados. Como empleados, “somos responsables de todo lo que hacemos”, dijo Soriben. “Deberíamos obtener más”.

De hecho, solamente el control obrero sobre la producción y sobre las medidas de seguridad pueden garantizar la seguridad del público, así como las condiciones seguras en los puestos de trabajo.
Panorama-Mundial publica el artículo a continuación para información de nuestros lectores. El título, el subtítulo, el texto y la mayoría de las fotos que siguen son del original. Los rompidores y las notas son de Panorama-Mundial.
— Los editores de Panorama-Mundial
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Meses antes del accidente de Ethiopian Airlines, Boeing ignoró las preguntas de la aerolínea
Ethiopian Airlines pareció prever la confusión mortal a la que se enfrentarían sus pilotos si fallaba el software defectuoso del Boeing 737 Max. Boeing optó por no proporcionar la orientación que buscaba la aerolínea.

Por Mark Walker y James Glanz
9 de octubre de 2024
A finales de 2018, el piloto principal de Ethiopian Airlines envió un mensaje urgente a Boeing, el fabricante del avión 737 Max.
Apenas un mes antes, un 737 Max operado por Lion Air de Indonesia se había hundido en el mar, matando a todos a bordo. La causa parece haber sido un problema con el sistema de control de vuelo del avión.
La aerolínea etíope también vuela el 737 Max, y el piloto principal quería más información de Boeing sobre los procedimientos de emergencia a seguir si se llegara a repetir el mismo problema que condenó al vuelo de Lion Air. En ese momento, Boeing estaba proporcionando detalladas sesiones informativas a los pilotos en Estados Unidos que hacían el mismo tipo de preguntas sobre cómo responder.
Pero Boeing optó por no responder a las preguntas del piloto etíope más allá de referirlo a un documento público que ya había emitido después del accidente de Lion Air. Boeing dijo en su respuesta que tenía prohibido dar información adicional porque estaba brindando apoyo técnico a las autoridades en Indonesia que investigaban ese accidente.
En cambio, Boeing hizo un breve resumen del documento, que está fechado el 6 de noviembre de 2018 y se llama boletín del manual de operaciones, según los intercambios de correos electrónicos entre el piloto principal y Boeing que se hicieron públicos después de que The New York Times iniciara acciones legales para desclasificar las presentaciones en un caso penal relacionado.

Tres meses después de la solicitud de Ethiopian Airlines, uno de sus 737 Max se desplomó a tierra después de despegar de Addis Abeba, la capital de Etiopía, matando a las 157 personas a bordo. Se descubrió que la causa principal era el mismo sistema de control de vuelo defectuoso responsable por el accidente de la nave de Lion Air sobre la cual el piloto principal había preguntado meses antes, una falla que dejó a los pilotos de Ethiopian Airlines enfrentando el mismo tipo de decisiones de vida o muerte sobre cómo responder.
La información encubierta podría haber salvado vidas
Si bien no está claro si los pilotos de Ethiopian Airlines podrían haber evitado el accidente si Boeing hubiera proporcionado una respuesta más detallada, los expertos en aviación dijeron que la falta de información adicional probablemente contribuyó a la incapacidad de los pilotos para salir de una fatal caída a pique una vez que funcionó mal el sistema de software de control de vuelo.
“Quién sabe qué habrían hecho con la información, pero no tenerla selló su suerte”, dijo Dennis Tajer, portavoz de la Asociación de Pilotos Aliados, que representa a los pilotos de American Airlines.
“Cualquier información que se les hubiera dado a los pilotos etíopes, como la que nosotros tuvimos, podría haber marcado la diferencia entre la vida y la muerte”, dijo Tajer, quien también es piloto y vuela el 737 Max y otro modelo del 737.
Después del accidente de Lion Air, ejecutivos de Boeing buscaron a pilotos estadounidenses para informarles sobre temas que no se discutieron con los pilotos etíopes, entre ellos las estrategias a largo plazo para mejorar la seguridad de los vuelos, según muestra una grabación de la sesión informativa.
La sesión informativa para los pilotos estadounidenses incluyó una explicación detallada del sistema de control de vuelo que falló, conocido como MCAS. Los ejecutivos de Boeing se refirieron a su papel operativo y hablaron sobre cuestiones técnicas vitales para los pilotos, incluso la forma en que el sistema interactúa con los datos del ángulo de ataque, o el ángulo en el que el viento golpea el ala. Su objetivo era mejorar la comprensión del sistema por parte de los pilotos y subrayar la complejidad del sistema.
Los representantes de la compañía destacaron los esfuerzos por abordar y aclarar lo que llamaron malentendidos relacionados con el MCAS. Llamaron por que hubiera entrenamiento que se extendiera más allá de las listas de comprobación rutinarias, centrándose en cambio en equipar a los pilotos con una comprensión a fondo de los comportamientos del sistema y las posibles fallas.

A pesar de las limitaciones que Boeing describió en la respuesta que le dio al principal piloto etíope, los funcionarios de Boeing discutieron numerosos detalles del accidente de Lion Air.
Según el intercambio de correos electrónicos con Ethiopian Airlines que ocurrieron más o menos al mismo tiempo, el piloto principal estaba buscando orientación similar a la que se compartió en la sesión informativa. Unos días después de asistir a una teleconferencia que Boeing realizó para todos los usuarios del 737 Max, o una llamada de flota, el piloto envió un correo electrónico para preguntar qué debía priorizar en caso de múltiples emergencias que involucraran al MCAS y datos del ángulo de ataque. Emergencias de ese tipo podrían abrumar a los pilotos con luces de precaución, sonidos audibles y advertencias aparentemente contradictorias.
Tajer, que asistió a la reunión que Boeing les ofreció a los pilotos estadounidenses y que hizo varias preguntas a los representantes de Boeing, dijo: “Nuestra reunión con Boeing cubrió las mismas preguntas que los pilotos etíopes estaban haciendo. Está claro que tenían las mismas preguntas que nosotros, pero no obtuvieron las respuestas que nosotros obtuvimos de Boeing”.
Las familias de las víctimas intentan forzar que el caso se lleve a juicio
Los correos electrónicos obtenidos por The Times están siendo utilizados por las familias de las víctimas del accidente mientras presionan al Departamento de Justicia para que adopte una línea más dura con Boeing sobre su culpabilidad y para convencer a un juez federal de que no acepte un acuerdo de culpabilidad acordado entre la compañía y los fiscales federales. Y los correos electrónicos respaldan algunas de las conclusiones de una investigación del gobierno etíope sobre el accidente.
El informe etíope, publicado en diciembre de 2022, concluyó que si Boeing hubiera proporcionado más información a los pilotos de la aerolínea sobre cómo responder en caso de un mal funcionamiento del software, podrían haber podido recuperar el control de la aeronave.
“La investigación encontró que las preguntas planteadas por la aerolínea eran de importancia clave para la seguridad, y si Boeing hubiera dado respuesta a las preguntas planteadas por el departamento de capacitación directa o indirectamente”, dijo el informe, el resultado podría haber sido diferente.
Los investigadores etíopes también tuvieron acceso a los correos electrónicos entre el piloto principal y Boeing y los incluyeron en su informe. Pero en ese momento la falta de voluntad de Boeing de proporcionarle a la aerolínea una orientación más detallada pasó desapercibida.

El Departamento de Justicia investigó el papel de Boeing en los accidentes de Lion Air y Ethiopian Airlines. Se enteró de los correos electrónicos antes de llegar a un acuerdo en 2021 que le permitió a Boeing evitar un enjuiciamiento penal, dijo una persona familiarizada con la investigación. El acuerdo de 2021 requería que Boeing pagara más de 2,500 millones de dólares para resolver un cargo penal de conspiración para defraudar al gobierno federal, específicamente a la Administración Federal de Aviación. Los términos del acuerdo de 2021 también requerían que durante tres años Boeing se abstuviera de cometer cualquier mala conducta.
Los correos electrónicos — que no se pusieron a disposición de los investigadores del Congreso en Estados Unidos y solo llamaron la atención de algunas familias de los fallecidos en el accidente del año pasado — ahora son parte de un esfuerzo de las familias por bloquear el acuerdo de culpabilidad.
Las familias argumentan que el acuerdo no hace lo suficiente por responsabilizar a Boeing y sus ejecutivos de los accidentes o para abordar lo que ven como problemas profundamente arraigados en la cultura y las operaciones de Boeing que están dejando a los pasajeros aéreos en peligro.
El Departamento de Justicia defenderá su propuesta del acuerdo de culpabilidad penal con Boeing el viernes [11 de octubre de 2024] frente a un juez federal en Texas.[1] El juez escuchará los argumentos de todas las partes antes de decidir si acepta el acuerdo.
Los correos electrónicos no cuadran con los esfuerzos iniciales de Boeing insinuando que el accidente etíope fue en parte el resultado de un error del piloto.
“Nunca olvidaremos las vidas que se perdieron en estos vuelos ni a sus seres queridos”, dijo Boeing en un comunicado en respuesta a preguntas sobre los correos electrónicos. “Su memoria y las duras lecciones que aprendimos de estos accidentes nos impulsan todos los días a mantenernos responsables ante todos los que dependen de la seguridad y la calidad de nuestros productos. Boeing cooperó plena y transparentemente con todas las investigaciones sobre los accidentes”.
Ethiopian Airlines no respondió a una solicitud de ofrecer comentarios.
Reiterados problemas de seguridad
Boeing enfrenta varias otras investigaciones federales sobre problemas de seguridad y calidad a raíz de un incidente el 5 de enero, cuando el tapón de la puerta de un avión 737 Max 9 de Alaska Airlines explotó durante un vuelo. El Departamento de Justicia, la Administración Federal de Aviación y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte han abierto investigaciones sobre el incidente.
A principios de este año, el Departamento de Justicia determinó que Boeing violó el acuerdo de 2021 alcanzado tras los accidentes del Max, diciendo que el fabricante de aviones no creó ni mantuvo un programa para detectar y prevenir violaciones de las leyes contra el fraude de Estados Unidos.
Como resultado, el Departamento de Justicia restableció el cargo de delito grave de conspiración para defraudar al gobierno federal. El departamento y Boeing finalmente llegaron a un acuerdo preliminar en el que la compañía podría declararse culpable del cargo de conspiración y evitar un juicio público.
Las familias le han pedido al juez federal encargado de decidir si aprueba o no el acuerdo de culpabilidad revisado que considere las pruebas, incluso las preguntas que Ethiopian Airlines le planteó a Boeing antes del accidente.
“Es indignante que Boeing se haya negado a responder a preguntas directas de los pilotos de Ethiopian Airlines”, dijo Paul G. Cassell, un abogado que representa a las familias de las víctimas de los accidentes aéreos fatales. “Esa era una información de seguridad vital que hubiera salvado 157 vidas. Boeing puso el continuar con su conspiración de encubrimiento por encima de la seguridad de los pasajeros, matando a todos los que estaban a bordo”.
En retrospectiva, las preguntas que hizo Ethiopian Airlines fueron aterradoramente proféticas.
Durante el fallido vuelo etíope, los pilotos parecen haber bregado con algunos de los mismos problemas acerca de los cuales el piloto principal solicitó aclaraciones. Por ejemplo, al activarse la falla del MCAS el primer conjunto de alarmas no se había resuelto cuando comenzaron a parpadear un nuevo conjunto de luces de advertencia. Eso llevó a un debate sobre si los pilotos podrían haber cortado esa confusión y salvado el avión si se les hubiera dado una orientación más efectiva sobre cómo responder.
Con solo unos minutos para reaccionar cuando el MCAS — abreviatura de Sistema de Ampliación de las Características de Maniobra — inclinó erróneamente la nariz del avión hacia abajo después del despegue, los pilotos no pudieron desactivar el sistema con suficiente celeridad y el avión se desplomó hacia la tierra.
Los esfuerzos de Boeing por evitar su culpabilidad
Al negarse a responder a algunas de las preguntas específicas del jefe de los pilotos etíopes, Boeing citó una disposición, conocida como Anexo 13, que rige las investigaciones de accidentes y que fue establecida por la Organización de Aviación Civil Internacional, una agencia de las Naciones Unidas.
El objetivo principal de la disposición es proporcionar información y datos de seguridad para ayudar a evitar futuros accidentes. Deja claro que las investigaciones no deben consistir en averiguar quién es el culpable. Boeing ha argumentado que su decisión de no compartir más información fue validada por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), aunque la junta ha cuestionado la caracterización de su posición por Boeing.
“No tengo conocimiento de ningún incidente en el que ese artículo se haya utilizado para evitar la transferencia de importante información de seguridad”, dijo Jim Hall, ex presidente de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, sobre el Anexo 13.
Naoise Connolly Ryan, quien vive en Irlanda con sus dos pequeños hijos, perdió a su esposo, Mick Ryan, en el accidente en Etiopía. Ella es una de las personas que lideran la campaña por suspender el acuerdo de culpabilidad alcanzado entre Boeing y el Departamento de Justicia.
Ryan criticó a Boeing por esconder información de seguridad de las aerolíneas, calificándolo como un acto criminal y sugiriendo que podría haber evitado el accidente etíope. Dijo que Boeing no tiene derecho a usar la investigación como excusa para no compartir lo que calificó de información crucial.
Ryan dijo que no sabía por qué el Departamento de Justicia no había indagado más a fondo en el asunto.
“Si alguien hubiera decidido hacer lo correcto, y alguien tuviera conciencia y alguien pusiera la vida y la seguridad por encima de sus propios intereses corporativos, entonces mi esposo, creo yo, estaría vivo hoy”, dijo Ryan.
Erin Applebaum, una abogada que representa a 34 de las familias que perdieron a sus seres queridos en el accidente de Ethiopian Airlines, dijo que las familias quieren que Boeing rinda cuentas, no dinero.
“Quieren que el público sepa lo que sucedió entre esos dos accidentes, lo que sabían los ejecutivos y cuándo lo supieron”, dijo. “¿Podrían haber evitado el segundo accidente, eligieron deliberadamente no tomar medidas y como resultado murieron 346 personas?”
“La única manera de lograr una verdadera rendición de cuentas es por medio de un juicio público”, agregó. “Ese es el único resultado satisfactorio para las familias: que los ejecutivos de Boeing sean juzgados y rindan cuentas por lo que hicieron”.
Kitty Bennett contribuyó con la investigación.
NOTAS
[1] Después de la audiencia judicial del 11 de octubre, el juez de distrito de Estados Unidos Reed O’Connor retuvo un fallo sobre si aceptaría una declaración de culpabilidad de Boeing en relación con los accidentes de los dos aviones 737 Max que resultaron en la pérdida de 346 vidas. El juez no proporcionó un cronograma de cuándo tomaría la decisión.
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