Por Nancy Rosenstock
El 10 de septiembre de 2025, el Dr. Tom Alter, profesor titular de historia en la Universidad Estatal de Texas (TSU) en San Marcos, Texas, fue despedido por comentarios hechos en una conferencia socialista virtual, donde habló en su calidad de ciudadano privado. Alter fue despedido por la presidenta de TSU, Kelly Damphousse, sin siquiera una audiencia.
Esta denegación del debido proceso legal fue una clara violación tanto de la política de la Universidad Estatal de Texas como de la ley estatal de Texas.
Los motivos del despido de Alter se basaron únicamente en un video manipulado por la autoproclamada “líder contra sectas anticomunistas” Karlyn Borysenko. El video fue editado para dar la impresión de que los comentarios de Alter apoyaban la violencia. De hecho, Alter criticó la táctica de la violencia espontánea.
En una notificación que Alter recibió de Damphousse el 10 de septiembre y nuevamente el 23 de septiembre, la presidenta de la universidad declaró que los comentarios de Alter en el foro virtual promovían “tu visión para el reclutamiento de estadounidenses a un ‘Partido Socialista Revolucionario’ con el objetivo declarado de derrocar al gobierno de Estados Unidos”. Además, Damphousse lo acusó de “incitar a la violencia”.
Alter es un respetado miembro de la comunidad de TSU, y es socialista e historiador del movimiento obrero. Es autor del libro Hacia una mancomunidad cooperativa: las raíces trasplantadas del radicalismo agro-sindicalista en Texas, (en ingles) que detalla la historia del radicalismo agrario basado en la clase trabajadora de Texas desde la década de 1840 hasta la de 1920.
Alter y sus partidarios presentaron una demanda legal contra este despido injusto. El 26 de septiembre, en respuesta a la demanda, un juez de Texas ordenó la reincorporación temporal de Alter en espera de una audiencia. Alter fue reincorporado, pero se le negó su derecho a dar clases.
Luego se llevó a cabo una audiencia el 6 de octubre donde estuvo presente Damphousse, la presidenta de TSU. No se tomó ninguna decisión en esa audiencia sobre el empleo de Alter en la universidad.
“No hay justificación para mi despido”, dijo Alter después. “Damphousse tiene que decidir si va a defender el derecho básico a la libertad de expresión o si va a sumarse a un ataque sin principios contra ese derecho”.
El 13 de octubre, Damphousse despidió a Alter de su puesto en TSU. Ahora puede proceder la demanda legal contra la universidad que busca la reincorporación de Alter.
Se pone en marcha la campaña de defensa
Los partidarios de Alter entraron en acción para luchar contra esta violación abierta del derecho a la libertad de expresión codificado en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. El día después de la audiencia del 6 de octubre, los estudiantes organizaron una manifestación. Han seguido movilizándose todos los días en defensa de Alter.
El Sindicato de Empleados del Estado de Texas, del cual Alter es miembro, salió inmediatamente en su defensa y la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios le proporcionó un abogado.
Se estableció el Comité para Defender a Tom Alter, formado por profesores, personal de la universidad, y miembros de sindicatos y de la comunidad, y se está extendiendo ampliamente.
El apoyo a Alter ha llegado desde todo el país.
El capítulo de la Universidad Estatal de Texas de la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios (AAUP) declaró:
El capítulo de la Universidad Estatal de Texas de la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios (AAUP-TXST) condena el despido del Dr. Thomas Alter y la forma en que se llevó a cabo. Su despido violó sus derechos bajo la Primera Enmienda a la libertad de expresión como ciudadano estadounidense, sus derechos a la libertad académica y la libre investigación, y sus derechos al debido proceso legal como profesor titular según lo estipulado en la política de la Universidad Estatal de Texas. Exigimos su reincorporación inmediata y hacemos un llamado a los líderes de nuestro estado e institución para que cesen los ataques a nuestra libertad académica.
La Asociación de Historia del Movimiento Obrero y de la Clase Trabajadora declaró en parte:
Sin una audiencia o adhesión a otros procesos formales, este despido va en contra de los principios de la libertad académica y los derechos de los empleados que son fundamentales para la educación superior en una democracia. Ningún presidente de una universidad debería tener el poder de despedir a un académico de esta manera. Apoyamos a las organizaciones comprometidas con la democracia y la libertad de expresión.
Después de recibir la notificación el 13 de octubre de que había sido despedido oficialmente, Alter comentó: “Mi despido, en clara violación de mis derechos bajo la Primera Enmienda a la libertad de expresión, asociación y reunión, cierne vergüenza, bochorno, y un duro golpe a la reputación académica de la Universidad Estatal de Texas. Esto perjudica no sólo a la universidad, al personal, y a los actuales y antiguos estudiantes, sino también a la comunidad de San Marcos”.
Lo que está en juego
El abominable despido de Tom Alter plantea serias preocupaciones no solo para los profesores universitarios sino para todos los partidarios de los derechos democráticos. Es parte de una ofensiva liderada por la administración Trump no solo para restringir nuestros derechos, sino también para enmarcar a las universidades no como bastiones de la libertad académica, sino como centros de pensamiento e ideología de derecha. Es parte de la embestida contra los inmigrantes, los trabajadores que luchan por los sindicatos, los partidarios de la lucha palestina por la autodeterminación y todos los defensores de la libertad de expresión.
El patrón nacional de restringir la disidencia en las universidades se ha reflejado en la Universidad Estatal de Texas de otras maneras.
Unos días después de que Alter fuera despedido, Damphousse aprobó la expulsión de un estudiante negro por protestar contra un evento de Turning Point USA en el campus en honor a Charlie Kirk. Un trabajador de la universidad también fue despedido por sus declaraciones políticas y públicas en oposición a la expulsión del estudiante.
El ataque contra Alter “es una violación no solo de la libertad académica, sino de la protección constitucional básica de la libertad de expresión bajo la Primera Enmienda”, dijo Bill V. Mullen, coordinador del Comité para Defender a Tom Alter. “Si esto le puede pasar a Tom Alter, le puede pasar a cualquiera. Por eso hay una creciente campaña para defender al Dr. Alter, porque si él pierde su derecho a la libertad de expresión, el derecho de todos está en riesgo”.
Cómo apoyar a la campaña para la reincorporación de Alter

Se pueden tomar medidas inmediatas:
- Firmar y distribuir la Declaración en apoyo a Tom Alter;
- Donar a la cuenta de GoFundMe para la defensa legal y política de Tom, así como para su familia, que ahora no tiene ingresos ni seguro médico;
- Organizar el apoyo de su sindicato, escuela, comunidad u otra organización para la campaña;
- Correr la voz en las redes sociales;
- Para obtener más información, visite el sitio Web del comité de defensa.
“La lucha no comenzó conmigo, ni terminará conmigo”, dijo Tom Alter. “La lucha por la libertad de expresión continuará independientemente del resultado. Si es positivo, será una victoria que fortalecerá la lucha para defender a cientos de otros que están siendo atacados, despedidos y perseguidos por sus ideas. Si es negativo, estaremos en la primera línea de esa lucha de todos modos”.
Si perjudican a uno, nos perjudican a todos.
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Categorías:Derechos Democráticos, Política en Estados Unidos