La teocracia iraní y la lucha por la liberación palestina
(Esta es la primera de dos partes. La segunda puede encontrarse aquí).
Por Argiris Malapanis y Geoff Mirelowitz
La guerra tras bastidores entre Israel e Irán estalló el 1 de abril, cuando Israel realizó un ataque aéreo contra parte de la embajada de Irán en Damasco, Siria, que mató a siete altos comandantes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC por sus siglas en inglés).
Después de eso, por primera vez, Irán e Israel intercambiaron ataques aéreos directos al territorio del contrincante, en una confrontación que planteaba el peligro de una guerra regional a gran escala. Ambos gobiernos, sin embargo, se alejaron del borde del precipicio cuando, en respuesta al voluminoso pero ineficaz bombardeo de cohetes que Irán lanzó en su contra, Israel decidió responder lanzando un ataque limitado contra objetivos cerca de Isfahán. Habiendo evitado un conflicto militar directo de mayor envergadura, ambos países retornaron a su larga guerra tras bastidores, donde la estrategia de Irán es armar y dirigir milicias aliadas como Hezbolá, mientras que Israel lleva a cabo ataques militares contra unidades patrocinadas por el IRGC en Líbano y Siria.
Estos acontecimientos también iluminan cómo Teherán pretende “apoyar” la lucha de liberación palestina. El régimen clerical adopta esa postura política para apuntalar su control dictatorial del poder en Irán, y para mantener su influencia reaccionaria a través de ejércitos subalternos en todo el Medio Oriente. Algunos palestinos en los territorios ocupados, así como muchos trabajadores y otros residentes en Irán, están empezando a comprender que no es más que grandilocuencia, y la han comenzado a rechazar abiertamente.
La teocracia en Irán tomó el poder por medio de una contrarrevolución en la década de 1980. Los clérigos aplastaron la lucha independiente de los obreros y campesinos iraníes, quienes en 1979 llevaron a cabo un levantamiento popular. Esa revolución social reverberó en toda la región y el mundo. La movilización de los trabajadores derrocó a la monarquía del sah respaldada por Estados Unidos, un régimen brutal y odiado.
Tras domar la lucha de las masas, la teocracia se ha mantenido en el poder — durante más de 40 años — a base de reprimir periódicamente cualquier expresión de oposición al régimen islamista por medio de represiones brutales. La segunda parte de este artículo esboza tanto los orígenes de este régimen, que subyacen su trayectoria actual, como el daño que le hace a la lucha palestina.
ANÁLISIS DE NOTICIAS
El ataque israelí a Damasco mató a tres generales de la Fuerza Quds de Irán, el servicio militar y de espionaje externo del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, además de a otros cuatro oficiales. Uno de los generales era Mohamad Reza Zahedi, un comandante de la Fuerza Quds que supervisó las operaciones militares encubiertas de Irán en Siria y el Líbano.

El 13 de abril Irán respondió a una escala sin precedentes con unos 350 misiles y drones. Pero el ataque causó daños mínimos: hirió gravemente a una niña beduina de 7 años y causó daños menores a una base de la fuerza aérea israelí. El sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro de Israel derribó alrededor del 99% de las municiones, con la ayuda indispensable de las fuerzas estadounidenses, británicas y otras fuerzas aliadas en la región — entre ellas Jordania.
Este fue el primer ataque directo desde suelo iraní contra Israel. Previamente el régimen iraní había promovido su objetivo de “extirpar” al Estado de Israel por medio de fuerzas subalternas en la región. Entre ellas se encuentran ejércitos como los de Hezbolá en el Líbano y los Houthis en Yemen, así como aliados cercanos como Hamás y otros grupos que llevaron a cabo la masacre del 7 de octubre en Israel. Esta estrategia había mantenido a Irán al margen de una confrontación directa con Israel. Ahora eso ha cambiado.
El gabinete de guerra de Israel contempló un contraataque inmediato y devastador, pero al final, tras la aparente presión de Estados Unidos y otros gobiernos imperialistas, optó por una respuesta bastante moderada — un ataque contra una base militar en Isfahán, Irán, el 19 de abril, que causó daños menores.
Washington, ansioso por evitar que el conflicto resultara en una guerra a gran escala, lo que inevitablemente llevaría a una participación más directa por los militares estadounidenses, presionó por la moderación.

El persistente ataque de Israel contra Gaza
Desde que ocurrieron estos acontecimientos, la atención se ha centrado de nuevo en el persistente ataque de Israel contra Gaza.
Si bien las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han retirado temporalmente muchas de sus fuerzas terrestres de Gaza, la fuerza aérea israelí ha estado golpeando sectores de Rafah y otras áreas del territorio. El número de palestinos muertos supera ya los 34 mil, y otros 77 mil gazatíes han resultado gravemente heridos. La violencia de los colonos sionistas, respaldados por las FDI, también se está agudizando en Cisjordania, lo que provocó una huelga general de los palestinos el 21 de abril. La hambruna está aumentando en Gaza y amenaza con extenderse aún más.

La reacción popular al ataque contra los palestinos ha llevado a algunos políticos en Europa y otros países a cuestionar la ayuda militar que le siguen otorgando a Israel.
Si bien las negociaciones han continuado — con tropiezos — sobre un posible acuerdo para un alto el fuego en Gaza y la liberación de algunos rehenes israelíes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha insistido repetidamente que las FDI van a invadir a Rafah.
“Israel declara que la invasión de Rafah es una certeza”, decía un titular en la edición impresa del 1º de mayo del New York Times.
“La idea de que vamos a detener la guerra antes de lograr todos sus objetivos no está sobre la mesa”, dijo Netanyahu. “Entraremos a Rafah y eliminaremos allí a los batallones de Hamás, con o sin acuerdo, para lograr la victoria total”.
Esto no cuadra con la postura pública de Washington. En respuesta a la declaración de Netanyahu, el portavoz de la Casa Blanca, John Kirby, “dejó claro que Estados Unidos seguía oponiéndose a un ataque israelí contra Hamás en Rafah sin un plan serio para proteger a los civiles, algo que los funcionarios estadounidenses dicen no haber visto”, escribió el Times.
“En cuanto a lo que ya se ha hecho público por parte de la oficina del primer ministro, ustedes tendrían que hablar con él y su equipo sobre esa retórica y lo que la motiva”, dijo Kirby. “Todo lo que puedo decir es que no queremos ver una gran operación terrestre en Rafah. Eso no ha cambiado”.

Anteriormente, el 19 de abril, el diario israelí Haaretz informó que “Estados Unidos ya ha dado su consentimiento a la conquista de Rafah a cambio de un ataque limitado contra Irán,… creando así un trueque entre la venganza en Irán y la conquista de Rafah”.
Ese informe se basó en una fuente anónima y no puede ser confirmado. Está claro, sin embargo, que las “preocupaciones” de Estados Unidos sobre las consecuencias del implacable ataque israelí contra Gaza han tenido poco impacto en las decisiones militares de Israel.
La alianza entre Estados Unidos e Israel continúa siendo férrea
Con este telón de fondo, Washington utilizó el ataque de Irán para volver a presentar a Israel como víctima del “terrorismo” y para dejar claro que, independientemente de los desacuerdos que pueda tener con Netanyahu, su apoyo militar a Israel sigue siendo férreo.
El 20 de abril, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que autoriza 15 mil millones de dólares adicionales de ayuda militar a Israel. El Senado de Estados Unidos lo aprobó rápidamente y Biden lo promulgó el 24 de abril.
El presidente de Estados Unidos presentó el nuevo paquete de ayuda como un esfuerzo para ayudar a Israel a protegerse de los ataques iraníes, mientras ignoraba el bombardeo israelí de la embajada de Irán. “La seguridad de Israel es clave”, dijo Biden a los periodistas. “Siempre me aseguraré de que Israel tenga lo que necesita para defenderse de Irán y de los terroristas a los que apoya”.

Hoy los nuevos fondos y armamentos de EE.UU. fluyen hacia Israel mientras las FDI continúan los preparativos para invadir Rafah. Un acuerdo de alto al fuego con Hamás, de lograrse, pudiera retrasar esa invasión, pero Netanyahu sigue comprometido a realizarla.
Durante un viaje a fines de abril que recibió amplia publicidad en el Medio Oriente — incluso en Arabia Saudita, Egipto, Jordania e Israel — el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, presionó al gobierno israelí para que negociara un acuerdo con Hamás que condujera a la liberación de al menos algunos de los rehenes secuestrados el 7 de octubre a cambio de un alto al fuego provisional. En virtud de ese acuerdo, Israel pospondría la invasión de Rafah.
Washington sigue tratando de llegar a un acuerdo más amplio con los regímenes árabes de la región como un baluarte contra la influencia iraní, sobre todo con la monarquía saudí. Antes del ataque liderado por Hamás el 7 de octubre, parecía estar a la mano un acuerdo de este tipo que podría haber incluido el reconocimiento de Israel por Arabia Saudí, y el acuerdo de establecer alguna forma de un Estado palestino.
Durante más de 30 años, desde los Acuerdos de Oslo, el progreso hacia el establecimiento de un Estado de este tipo ha sido bloqueado por Israel. Ante esta intransigencia, Washington ha aceptado el veto israelí. Washington aún espera revivir un acuerdo con Arabia Saudí y otros regímenes árabes. Pero la invasión israelí de Rafah puede echar de nuevo a tierra la posibilidad de un acuerdo de este tipo.
“Un histórico pacto de defensa que podría reestructurar el Medio Oriente está a punto de completarse, dicen las fuentes, casi siete meses después de que se descarrilara por el ataque sin precedentes de Hamás contra Israel”, informó Bloomberg News el 2 de mayo.
“El pacto de defensa podría transformar el equilibrio de poder en la región y cimentar los intereses de Estados Unidos.
“Una alianza tripartita con Israel asestaría un duro golpe a Irán, que apoya a grupos subordinados por todo el Medio Oriente y el mes pasado desató temores de una guerra total cuando atacó directamente a Israel por primera vez, en represalia por un ataque mortal contra su complejo diplomático en Damasco”.
El gabinete de guerra israelí parece dividido entre estas opciones, en parte porque existe una presión enorme dentro de Israel por que los rehenes sean devueltos.

Según el Haaretz del 28 de abril, “el ministro del gabinete de guerra, Benny Gantz, dijo que el gobierno no tiene derecho a existir si bloquea un acuerdo por los rehenes, y agregó que el regreso de los rehenes es de mayor importancia que una operación militar en Rafah. Sus comentarios aparecieron después de que Bezalel Smotrich, el ministro ultraderechista de Finanzas, le dijera al primer ministro Netanyahu que si cancelaba la ofensiva por tierra planeada en Rafah, su gobierno no tendría derecho a existir.
El reaccionario “eje de resistencia” de Irán
Antes de la revolución iraní, el papel de Washington en el derrocamiento del gobierno reformista de Mohammad Mosaddegh en 1953, y el apoyo de Estados Unidos al brutal régimen del sah resultaron en un odio profundo entre el pueblo iraní contra el gobierno de Estados Unidos. La contrarrevolución de la teocracia contra los obreros y campesinos iraníes ha tratado de disfrazarse falsamente de ese sentimiento antiimperialista para explotarlo. Es un tema al que recurre comúnmente en lo que llama su “eje de resistencia”.
Se trata de una red de ejércitos y formaciones políticas en todo el Medio Oriente que Irán ayuda a financiar y a dirigir. Entre ellos se encuentran Hezbolá en el Líbano, los Houthíes en Yemen, las milicias pro-iraníes en Irak y Siria, así como Hamás y la Yihad Islámica tanto en Gaza como, en menor medida, en Cisjordania.
Hezbolá, la más prominente de estas formaciones, es un partido político islamista chií en el Líbano con una gran ala militar. Fue establecida por clérigos libaneses como parte de la oposición a la invasión israelí del Líbano en 1982. Adoptó el nombre de Hizbullah (“El Partido de Alá” o “El Partido de Dios”) que eligió el ayatolá Jomeini, líder supremo de Irán en ese momento.
Unos 1,500 instructores del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán fueron un factor fundamental en la creación de la organización al ayudar a unificar a varios grupos chiíes. En los últimos 15 años, Hezbolá ha logrado elegir a un gran número de diputados al parlamento libanés. Su ala militar es reconocida en el país como una fuerza armada legítima.
Hezbolá tiene como objetivo establecer un régimen teocrático islámico en el Líbano como el de Irán. Uno de los principales objetivos del grupo es la destrucción del Estado de Israel. La organización afirma que es anti sionista, no antisemita, pero sus líderes niegan en voz alta el Holocausto nazi de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial y a menudo han expresado teorías de conspiración antisemitas.
Desde el inicio del asalto israelí contra Gaza, Hezbolá ha intensificado su conflicto a fuego lento con Israel, lanzando un mayor número de misiles y aviones no tripulados contra territorio israelí. La respuesta de las fuerzas israelíes ha consistido en ataques aéreos, artillería y proyectiles de tanques contra el Líbano. Ambas partes han tratado de evitar que el conflicto se convierta en una guerra total. Pero el peligro sigue siendo real.


El movimiento Al-Houthi es la mayor formación político-militar en Yemen. Hoy, después de una sangrienta guerra civil, controla la mayor parte del occidente del país. Recientemente ha ganado popularidad al movilizar a cientos de miles de personas en la capital del país, Saná, para manifestarse en oposición a la guerra de Israel en Gaza.
Ocasionalmente desde el 7 de octubre, en solidaridad con Hamás, las fuerzas Houthíes han disparado misiles y enviado drones para atacar a Israel, como lo ha hecho Hezbolá desde el sur del Líbano. La mayoría de los cohetes Houthíes han sido derribados.
El grupo irradia con orgullo su odio de los judíos. “Dios es el más grande, muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, maldición sobre los judíos, victoria para el islam”, dice el eslogan que define a los Houthíes.
Recientemente los Houthíes han alcanzado renombre mundial al disparar cohetes contra docenas de barcos que atraviesan el Mar Rojo y el Golfo de Adén, interrumpiendo el comercio marítimo en esos lugares, supuestamente en solidaridad con los asediados palestinos en Gaza. Estas acciones han provocado ataques de represalia contra sus instalaciones militares por parte de las fuerzas estadounidenses, británicas y aliadas en la región. El grupo, a su vez, ha utilizado el conflicto para apuntalar sus credenciales “antiimperialistas”.


Teherán, junto con Moscú, le lanzó un salvavidas a Bashar al-Assad, el presidente de Siria, cuando su régimen dictatorial casi sufrió un colapso en 2013, y nuevamente en 2015, después de un levantamiento popular conocido como la “Primavera Árabe” que comenzó en 2011. Para salvar a ese régimen despótico, la represión de Assad desplazó a 14 millones de sirios, obligó a 7 millones a exiliarse y mató a 580 mil.
El gobierno iraní también proporciona apoyo militar y de otros tipos al gobierno de Irak.
Teherán además controla milicias dependientes en ambos países.
Anti-obreros y antisemitas
Hamás, ahora un cercano aliado de Teherán en Palestina, fue fundado en 1987. Se inspiró políticamente en la Hermandad Musulmana de Egipto, que se basa en musulmanes suníes, no chiíes.[1]
Hamás surgió de la influencia religiosa e ideológica de la Hermandad Musulmana en Gaza que se remonta décadas. Vio la primera intifada, el levantamiento palestino que estalló ese año en los territorios ocupados, como una oportunidad para “izar la bandera de Dios sobre cada centímetro de Palestina”, como ha documentado Tareq Baconi en su libro (en inglés) Hamas Contained [Hamás Circunscrito].
La Hermandad Musulmana, que alguna vez fue el movimiento de oposición más grande de Egipto y fue abanderado de los grupos islamistas suníes en todo el mundo, ganó las elecciones presidenciales del 2012 cuando su candidato, Mohamed Morsi, se convirtió en el primer presidente del país en tomar el poder por medio de las elecciones. Pero el ejército egipcio derrocó a ese gobierno un año después, encarceló a Morsi y reprimió severamente a la Hermandad Musulmana.

En la última década, con su matriz paralizada, Hamás ha tenido que depender cada vez más del apoyo financiero, logístico y de otros tipos que le brinda Irán.
El régimen iraní aplaudió el espantoso ataque de Hamás el 7 de octubre y afirmó inicialmente que no tuvo ningún papel en la planificación o ejecución del asalto.
El 3 de abril, sin embargo, el Consejo de la Coalición de Fuerzas de la Revolución Islámica — un grupo en el parlamento iraní fuertemente vinculado al Líder Supremo del país — emitió una declaración elogiando al general de brigada Zahedi, uno de los principales oficiales iraníes asesinados en el ataque aéreo israelí del 1º de abril en Damasco, por sus “callados esfuerzos” dirigiendo el ataque de Hamás del 7 de octubre.
“El papel estratégico del mártir Zahedi en la consolidación y el fortalecimiento del frente de resistencia, y en la planificación y ejecución del desbordamiento de Al-Aqsa, son parte del gran orgullo que transformará los callados esfuerzos de este gran comandante en la historia eterna de la lucha contra la ocupación por parte del régimen sionista”, declaró el grupo iraní según una traducción de su declaración por el Instituto de Investigación de Medios noticiosos del Medio Oriente, con sede en Estados Unidos.
El “desbordamiento de Al-Aqsa” es el término que usa Hamás para referirse a su operación del 7 de octubre.
El régimen clerical de Irán y todos sus representantes en el Medio Oriente son completamente burgueses, anti-obreros y antisemitas.
El disfraz “pro-palestino” de Teherán
Durante años el gobierno iraní ha estado suministrando armas y conocimientos técnicos a sus aliados en Gaza — tanto Hamás como la Yihad Islámica. Recientemente informes en los medios de comunicación han documentado los esfuerzos de Irán por contrabandear armas a los mismos grupos en Cisjordania.
“En un comunicado, la misión de Irán ante la ONU no hizo comentarios sobre la operación de contrabando, pero enfatizó lo que dijo ser la importancia de que los palestinos tomaran armas contra Israel”, informó el New York Times del 9 de abril.
“La evaluación de Irán postula que la única vía efectiva para resistir la ocupación por parte del régimen sionista es por medio de la resistencia armada”, dijo Amir Saeid Iravani, embajador del país ante la ONU. “Las fuerzas palestinas de resistencia poseen la capacidad de fabricar y adquirir el armamento necesario para su causa”.
Como señaló Panorama-Mundial en la columna Acerca del carácter del ataque de Hamás el 7 de octubre, “Al enfrentar la violencia de la opresión y la ocupación militar, los oprimidos tienen el derecho a defenderse. Pero los métodos utilizados para luchar por la libertad necesitan servir las metas estratégicas de la lucha. Si no lo hacen, se convierten en un lastre político y un obstáculo autoinfligido en el camino a la liberación”.
Defender el derecho de un pueblo oprimido a hacer uso de la lucha armada no es lo mismo que abogar por tomar las armas “como única vía efectiva” en todo momento de la lucha por la liberación.
Lo que se necesita hoy es la estrategia que explicó claramente hace décadas Nelson Mandela, el ex presidente de Sudáfrica, quien lideró la lucha de varias décadas por derrocar el régimen racista del apartheid en ese país.
“La victoria en la lucha de liberación nacional”, explicó Mandela, “depende de la participación activa y consciente de las masas del pueblo oprimido, determinando su propio destino a través de la lucha”.
El pueblo palestino ha demostrado que puede llevar a cabo esa estrategia. Lo hicieron durante la Primera Intifada.
La trayectoria del régimen de Irán, y de Hamás, es lo opuesto.

Hamás ha dejado claro que su estrategia incluye: “Pogromos dirigidos a civiles israelíes junto con el martirio en masa que sacrifica las vidas de miles de palestinos, en última instancia, decenas de miles o más, que ni han elegido este camino ni se han ofrecido voluntariamente a dar sus vidas por él”, como explicó Panorama-Mundial.
En los últimos seis meses se han puesto a prueba esas acciones armadas que relegan a la mayoría de los palestinos a la condición de espectadores indefensos, con resultados catastróficos para el pueblo palestino.
Como escribió Rashid Khalidi, autor del libro (en inglés) La guerra de los cien años contra Palestina, en un ensayo publicado el 11 de abril en The Guardian: “Mirando hacia atrás durante los últimos seis meses — a la cruel matanza de civiles a una escala sin precedentes, a los millones de personas que se quedaron sin hogar, a la hambruna masiva y a las enfermedades inducidas por Israel — está claro que esto marca un nuevo abismo en el que se ha hundido la lucha sobre Palestina”.

Este es el resultado del “apoyo” que el régimen clerical iraní le ha brindado a la lucha palestina.
Su retórica pro-palestina es parte de sus esfuerzos por apuntalar su propia influencia entre los iraníes — y muchos otros — que simpatizan con la lucha palestina.
A pesar de estos esfuerzos por apuntalar su imagen, la confianza en el gobierno por parte de los trabajadores y otros sectores se ha desplomado en todo Irán durante la última década. Las periódicas explosiones de oposición a la austeridad económica, la represión social y el servicio militar obligatorio para darle material humano a la influencia del régimen iraní en todo el Medio Oriente son claras señales de ello.
Disturbios populares en Irán
El malestar popular incluye un levantamiento en 2017-18 y una ola de protestas masivas que estallaron en 2022 y continuaron el año pasado. En ambos casos la respuesta fue una brutal represión por parte del régimen.
La muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial el 16 de septiembre de 2022 desató las protestas más recientes. La mujer de 22 años había sido arrestada por la “Patrulla de Orientación” de Irán, la policía de la moral, por presuntamente usar su hiyab de manera incorrecta mientras visitaba Teherán desde Saqqez, su ciudad natal.

No es de extrañar, por lo tanto, que muchos iraníes hayan expresado su oposición a los intentos de Teherán de amparar su conducta interna y sus aventuras militares en el extranjero bajo el manto de la lucha por la liberación de palestina.
El 6 de abril, por ejemplo, las autoridades iraníes pidieron a los aficionados al fútbol en el estadio Aryamehr de Teherán que guardaran un minuto de silencio en honor a los oficiales del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica muertos en el ataque israelí en Damasco. “Los espectadores, en cambio, comenzaron a abuchear y hacer sonar sus bocinas en un aparente acto de protesta”, informó Haaretz el 9 de abril. Los videos del incidente se difundieron de forma viral en las redes sociales.
“No es la primera vez en los últimos seis meses que los aficionados al fútbol en Irán organizan protestas en su estadio”, continuó Haaretz. El 8 de octubre, un día después del ataque sorpresa de Hamás contra Israel, los espectadores exigieron que se retiraran las banderas palestinas que las autoridades colocaron en el campo. “En un video que circuló en X [anteriormente Twitter], puede uno ver a los fanáticos gritando: ‘¡Toma esa bandera palestina y métetela por el!'”. Dijo Haaretz.
Esta burda forma de oponerse al régimen iraní es un indicio de cómo su postura “pro-palestina” ha hecho retroceder el apoyo en Irán a la lucha palestina.
Los palestinos critican abiertamente al régimen iraní y a Hamás
Un número cada vez mayor de palestinos se pronuncia abiertamente en contra de esa grandilocuencia de Teherán y sus aliados.
Más palestinos han concedido recientemente entrevistas a los medios de comunicación criticando a Hamás por haberle dado a Israel la oportunidad de lanzar su guerra genocida contra Gaza, como informó Panorama-Mundial en Los gazatíes que se oponen a Hamás dicen ser la mayoría.

La Autoridad Palestina (AP) y Fatah, la principal fuerza política de la AP, están desacreditadas entre muchos palestinos de Cisjordania. Esto se debe a la corrupción generalizada y al papel que juega la Autoridad Palestina desempeñando funciones policiales que le asignó Israel en el territorio ocupado. Pero los líderes de estas organizaciones no se equivocan cuando evalúan las acciones de Irán.
Fatah “acusó a Irán la semana pasada de tratar de ‘explotar’ a los palestinos para sus propios intereses sembrando el caos en el territorio”, dijo un artículo del New York Times el 9 de abril, informando sobre el esfuerzo de Irán por contrabandear armas a Cisjordania. “En un comunicado, Fatah dijo que no permitiría que ‘nuestra causa sagrada y la sangre de nuestro pueblo sean explotadas’ por Irán”.
Percibiendo un cambio en el estado de ánimo entre los palestinos, Fatah también ha comenzado a criticar a Hamás por los métodos que ha usado, tanto el 7 de octubre como desde entonces.
La disputa se hizo pública cuando Hamás acusó al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, de estar “fuera de contacto con la realidad” por nombrar al Dr. Mohammad Mustafa para formar un nuevo gobierno de la Autoridad Palestina, informó Asharq Al-Awsat. Se trata de un periódico árabe con sede en Londres y propiedad de un miembro de la familia real saudí.
“Aquellos que causaron que Gaza volviera a estar bajo la ocupación israelí, y causaron que una nakba [catástrofe] aconteciera sobre el pueblo palestino, especialmente en Gaza, no tienen derecho a hacer dictámenes sobre las prioridades nacionales”, dijo Fatah, haciendo a un lado las pretensiones de autoridad por parte de Hamás.
“El lado que verdaderamente está fuera de contacto con la realidad y con el pueblo palestino es el liderazgo de Hamás, que hasta este momento no se ha dado cuenta de la magnitud de la catástrofe que ha sufrido nuestro pueblo oprimido en Gaza y en el resto de los territorios palestinos”, continuó.
Fatah preguntó cómo Hamás podía hablar de acción unilateral y división después de que “no consultó a la dirección palestina ni a ningún otro partido nacional palestino” cuando decidió “embarcarse en una aventura el 7 de octubre que nos ha llevado a una nakba más severa que la Nakba de 1948”. Esto se refiere a los resultados catastróficos de la guerra de 1948 que condujo a la creación de Israel.
Esta fue la primera vez desde el 7 de octubre que una importante organización palestina reconoció hasta qué grado Hamás es responsable de provocar deliberadamente el ataque totalmente predecible de Israel, sin tener ningún plan para proteger a la población de Gaza.
(Esta fue la primera de dos partes. La segunda puede encontrarse aquí).
NOTAS
[1] Arabia Saudí es el exponente más poderoso del islam sunita, por mucho la principal disciplina en el mundo islámico. Los musulmanes suníes son el grupo religioso dominante desde África Occidental hasta Indonesia. Irán está al centro del islam chií. Gran parte de la rivalidad regional hoy en día tiene que ver con quién ejerce el mayor peso político en el Medio Oriente.
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Categories: Palestina/Israel, Política Mundial
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