Palestina/Israel

Alto al fuego en Gaza: Israel emerge más fuerte; la guerra no ha terminado


Los palestinos necesitan un respiro para recuperarse, reconstruir y buscar una nueva estrategia


Por Argiris Malapanis

Tras 15 meses del inicio de la guerra genocida que Israel lanzó contra los palestinos en respuesta a los grotescos ataques liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023, la primera fase de un alto al fuego entró en vigor en Gaza el 19 de enero. Al momento de escribir este artículo, el alto al fuego se ha mantenido durante una semana. Hamás ha liberado a siete rehenes a cambio de casi 300 prisioneros palestinos que han sido liberados por Israel.

Ahora queda claro que Israel ha logrado avances estratégicos, emergiendo de esta guerra en una posición más fuerte que cuando comenzó. Ha debilitado sustancialmente a sus principales adversarios en la región, entre ellos Hamás en Gaza, Hezbollah en el Líbano y el régimen de Irán. Con los altos al fuego en vigor tanto en el Líbano como en Gaza, Israel está reorientando su poderío militar para asestar nuevos golpes a los palestinos en la Cisjordania ocupada.

PARA ACTUALIZAR

Los acontecimientos del domingo 26 de enero tanto en Gaza como en el Líbano pusieron de manifiesto la fragilidad del alto al fuego en ambos países.

Miles de palestinos caminan hacia el norte de Gaza después de que Israel les permitiera regresar el 27 de enero. (Foto: Captura de pantalla del video del Wall Street Journal)

Cientos de miles de palestinos que intentaban regresar a sus hogares en el norte de Gaza quedaron varados a lo largo de dos autopistas de norte a sur. Israel dijo que no abriría un corredor clave ni permitiría que más de un millón de palestinos desplazados regresaran al norte hasta que Hamás liberara a un civil israelí que, según dijo, debería haber sido liberado. A última hora del domingo, se anunció un camino a seguir: Hamás liberará a Arbel Yehud, de 29 años, y a otros dos rehenes antes del viernes 31 de enero, y a partir de hoy Israel permitirá que los habitantes de Gaza regresen a las zonas del norte.

En Líbano, el día que fue fijado previamente como fecha límite para la retirada de las fuerzas israelíes y de Hezbolá del sur del país, el ejército israelí mató al menos a 22 personas en la zona e hirió a otras 120, según funcionarios libaneses. Esto convirtió ese domingo en “el día más mortífero en el país desde que terminó la guerra en noviembre”, según el New York Times. La Casa Blanca emitió un comunicado más tarde el domingo indicando que la tregua inicial de 60 días se extendería hasta el 18 de febrero. No hubo comentarios inmediatos por Israel, el gobierno libanés o Hezbolá.

Durante el fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que quería que Jordania y Egipto acogieran a refugiados palestinos como parte de un plan para “limpiar” a Gaza. Esta es una nueva propuesta de Trump, y una que fue defendida anteriormente por los ultraderechistas en Israel.

Trump les dijo a los periodistas el sábado 25 de enero que había hablado con el rey Abdullah II de Jordania sobre la idea, una que Abdullah y otros líderes árabes han rechazado en el pasado.

“Le dije, me encantaría que aceptaras más, porque estoy mirando toda la Franja de Gaza en este momento, y es un desastre”, dijo Trump. “Me gustaría que él aceptara a la gente. Me gustaría que Egipto aceptara a la gente”.

En el pasado, los gobiernos árabes se han opuesto públicamente a la expulsión forzosa de palestinos de Gaza o Cisjordania. Esa opinión fue expresada claramente poco después del 7 de octubre de 2023, en un artículo de opinión del embajador egipcio en Estados Unidos. Hoy cualquier paso en esa dirección asestaría nuevos golpes a las aspiraciones nacionales palestinas.

Argiris Malapanis

Mientras tanto, el pueblo palestino se enfrenta a los mayores desafíos de los últimos decenios en su búsqueda por la libre determinación nacional. Durante la guerra, se ganaron la simpatía mundial por su determinación histórica de lograr la libertad frente a la implacable agresión israelí. Pero la muerte y la destrucción que el ejército israelí ha descargado contra ellos fue devastadora.

Palestinos desplazados caminan el 19 de enero, el día en que entró en vigor el alto al fuego en Gaza, entre las ruinas de Jabalia, al norte de la ciudad de Gaza, tras abandonar las zonas donde se habían refugiado. (Foto: Omar Al-Oattaa / AFP)

Ahora los palestinos necesitan el respiro que pueda darles el cese de hostilidades en Gaza — aunque sea temporal — para recuperarse y emprender la reconstrucción económica y social, y para elaborar una nueva estrategia.


ANÁLISIS DE NOTICIAS


“La guerra no ha terminado”, señaló un artículo en el Wall Street Journal el 19 de enero. El primer ministro israelí, Benjamín “Netanyahu, bajo el fuego de los socios de coalición de extrema derecha, está enfatizando que Israel puede reanudar el combate después de la primera fase del alto al fuego. Israel y Hamás comenzaron a acusarse mutuamente de no cumplir con los detalles del acuerdo incluso antes de que los primeros rehenes israelíes regresaran a casa desde Gaza”, el 19 de enero.

“Mucho podría depender de si [el presidente de Estados Unidos] Donald Trump, cuyas prioridades en Oriente Medio incluyen la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudita, mantiene la presión para poner fin a los combates”, continuó el Journal.

“A pesar de su enorme poder de fuego y el dominio táctico en cada batalla en Gaza, Israel ha laborado por eliminar a Hamás”, dijo el Journal, “o romper su control sobre la población. A medida que las fuerzas israelíes los golpeaban, los militantes de Hamás se han reagrupado en una ciudad tras otra y luego han seguido adelante. Para este invierno, las tropas israelíes ya habían desalojado a Hamás de algunos barrios tres veces”.

El ejército israelí ha matado a miles de combatientes de Hamás y a la mayoría de los altos comandantes del grupo. Pero Hamás ha seguido encontrando bastantes nuevos reclutas entre la gran población de hombres jóvenes de Gaza. Eso se debe a la repugnancia que sienten por la ferocidad de la guerra de Israel, que los lleva a actuar para oponerse a ella. Otro factor es que unirse al grupo les da acceso a necesidades básicas, como la alimentación. También es consecuencia de la falta de una alternativa política viable a Hamás que pudiera inspirar a los jóvenes combatientes a seguir una estrategia de lucha más efectiva.

“Su nivel de entrenamiento es probablemente pobre, pero se necesita poca habilidad para colocar bombas o mantener a la población bajo control”, comentó el Journal. “En las batallas más recientes en el norte de Gaza, Hamás continuó sufriendo grandes pérdidas, pero mató a docenas de soldados israelíes”.

“En Gaza Hamás ha sido muy golpeado, pero no ha sido quebrantado”, dijo Yuli Edelstein, miembro de alto rango del partido Likud de Netanyahu quien también es miembro de la Knéset, la asamblea o parlamento israelí.

El que Hamás haya sobrevivido es un problema para Israel, y perjudicial para los palestinos

Israel no ha logrado su objetivo declarado de destruir a Hamás. Este último reclama falsamente la victoria a fuerza de sobrevivir el infierno de Israel. Una victoria pírrica para Hamás — en el mejor de los casos. En general, el resultado de la guerra ha sido un desastre para el pueblo palestino.

El que Hamás haya sobrevivido es un problema para Israel, pero el papel político que juega en Gaza presenta uno de los mayores obstáculos a las perspectivas de liberación nacional del pueblo palestino. Su estrategia de ofrecer a toda la población de Gaza como mártires de la agresión israelí ha fracasado desde cualquier punto de vista objetivo.

Sin embargo, Hamás mantiene profundas raíces y sigue recibiendo apoyo en Gaza, a pesar de la creciente oposición a su liderazgo por parte de muchos palestinos debido a las devastadoras consecuencias de la guerra. La liberación de cientos de prisioneros palestinos de las cárceles israelíes como resultado del acuerdo de alto al fuego podría apuntalar aún más su posición.

Un prisionero palestino liberado hace un gesto mientras es recibido el 25 de enero por la gente en Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza. (Foto: Mohammed Salem / Reuters)

La implementación del acuerdo de alto al fuego “solo está fortaleciendo a Hamás en este momento y acelerando el que tome nuevamente control de la Franja”, comentó Amos Harel en un artículo en el diario israelí Haaretz del 25 de enero.

“Esto es particularmente cierto en lo que respecta al restablecimiento de la organización de los poderes civiles en Gaza, pero la situación también está empezando a beneficiar indirectamente la recuperación de su fuerza militar”, continuó Harel.

“Como parte del acuerdo, Israel autorizó la entrada a Gaza de 600 camiones de ayuda al día (en este momento existen dificultades prácticas para alcanzar una cifra tan alta) y la transferencia de 12 mil litros (3,170 galones) de combustible al día financiados por Qatar.

“Los alimentos y el combustible van directamente a Hamás y una parte se vende a la población a precios exorbitantes, lo que le permite al gobierno enriquecerse”, afirmó Harel. “Ese es el resultado si uno se niega rotundamente a permitir cualquier alternativa a Hamás”.

Harel se refiere a la implacable negativa de Netanyahu a permitir que la Autoridad Palestina en Cisjordania desempeñe cualquier papel hoy o en el futuro en la administración de Gaza o permitir cualquier otro poder alternativo de gobierno.

Hamás sufrió graves reveses con el asesinato y el encarcelamiento de miles de sus combatientes y la aniquilación de sus líderes por parte de Israel. Pero Israel también le asestó golpes de gracia en otros frentes, donde aliados de Hamás que forman parte del reaccionario “eje de resistencia” de Irán sufrieron una serie de reveses.

La guerra regional total contra Israel que el ex jefe de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, soñó que sería desencadenada por el 7 de octubre nunca se materializó. En lugar de eso ocurrió un fiasco por el cual toda la población civil de Gaza ha tenido que pagar.

Hezbolá fue golpeado el otoño pasado cuando Israel destruyó a gran parte de su liderazgo y su arsenal de armas, seguido por la invasión del Líbano el 1 de octubre por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) con un gran costo para el pueblo libanés.

El humo y las llamas se elevan sobre los suburbios del sur de Beirut después de un ataque aéreo israelí el 3 de octubre de 2024, dos días después de que el ejército israelí invadiera el Líbano. (Foto: Amr Abdallah Dalsh / Reuters)

El régimen teocrático de Irán también absorbió golpes directos de Israel.

“Irán participó en los primeros intercambios directos de fuego con Israel, pero salió peor parado en los bombardeos aéreos”, señaló el Wall Street Journal. Dos salvas a gran escala de misiles iraníes contra Israel causaron poco daño, mientras que los aviones israelíes destruyeron gran parte de las defensas aéreas de Irán. Peor aún para Teherán, la paliza que Israel le propinó a Hezbolá condujo indirectamente a la sorpresiva caída del dictador sirio Bashar al-Assad. Las fuerzas iraníes se retiraron de Siria y perdieron no solo a un aliado, sino también su ruta de suministro terrestre para Hezbolá”.

No hay evidencia de que Israel estuviera detrás del derrocamiento de Assad. Israel les asestó golpes a Hamás y a Hezbolá que también se sintieron en Irán. Además Teherán se vio debilitado por el derrocamiento de su aliado en Siria, pero eso no fue el resultado de la acción israelí. Las FDI enviaron inmediatamente sus tropas al territorio sirio, donde permanecen, a pesar de las repetidas objeciones de las fuerzas que ahora gobiernan ese país.

“Irán le tiene miedo a Israel”

La posición debilitada de Irán también ayuda a explicar por qué no llevó a cabo su amenaza de tomar represalias tras los últimos ataques militares israelíes a finales de octubre. Es probable que el régimen iraní reconociera que otra ronda de bombardeos mutuos probablemente dañaría más a Irán que a Israel.

Rashid Khalidi, el erudito palestino-estadounidense y autor de La guerra de los cien años en Palestina, reforzó este punto en una entrevista del 13 de diciembre con el New Yorker Radio Hour.

“No creo que los iraníes querían… involucrarse en una guerra con Israel”, dijo Khalidi. “Están aterrorizados de Israel, como lo están todos los países que rodean a Israel, por cierto, y lo han estado durante décadas, desde 1948. De hecho, los países árabes le han tenido miedo de Israel. Israel ha bombardeado siete capitales árabes, y la mayoría de las guerras se han librado en suelo árabe. Los gobiernos árabes le tienen mucho miedo a Israel, y creo que Irán le teme a Israel con… mucha razón”.

En otra reciente entrevista grabada en video y disponible en YouTube, Khalidi también desacreditó el mito de que el “eje de resistencia” de Irán tiene algo que ver con las aspiraciones nacionales palestinas.

“Hubo un eje”, dijo Khalidi. “Fue creado esencialmente por Irán como un elemento disuasorio para proteger al régimen iraní… Para eso era su alianza con Siria, para eso era su apoyo a Hezbolá, para eso era su apoyo a Hamás, y por eso Irán apoyó a Assad y a los llamados hutíes en Yemen. Cada uno de esos actores tenía un grado de independencia, no eran clones iraníes ni estaban controlados por Irán, pero Irán los apoyó, masivamente, a un costo enorme”, explicó.

Los 30 mil millones de dólares que Teherán le prestó al ahora depuesto dictador sirio tenían el mismo propósito, dijo Khalidi, y agregó que la tiranía de Assad era “el peor régimen del Medio Oriente”. Al pueblo iraní le encantaría recuperar ese dinero, “pero nunca van a ver ese dinero”, comentó.

Teherán hizo todo esto para promover “los intereses del régimen en Irán”, insistió Khalidi.

“Crearon elementos disuasorios para proteger a Irán contra la hostilidad estadounidense y la hostilidad de otros regímenes en el Medio Oriente. Y eso no tuvo ninguna conexión, en mi opinión, ninguna conexión con el interés nacional palestino”, continuó. “No fue diseñado, el llamado eje de resistencia, para ayudar a liberar a Palestina o para ayudar a los libaneses a liberar las partes del sur del Líbano que Israel controla a lo largo de la frontera del Monte Herman con el Líbano. Y desapareció, así que Irán es más vulnerable. No tiene nada que ver con los palestinos”, dijo.

“Sirvió ese propósito hasta que Israel demostró que era infinitamente más fuerte, más fuerte de lo que muchos tontos creían que era, haciendo lo que hicieron en Gaza, haciendo lo que hicieron en el Líbano, haciendo lo que hicieron con las defensas aéreas iraníes, aniquilándolas por completo, destruyendo la capacidad de Irán de producir nuevos misiles balísticos durante al menos un año”, concluyó Khalidi.

La guerra ha dañado las aspiraciones nacionales palestinas

La guerra ha retrasado aún más las perspectivas de los palestinos de lograr la autodeterminación nacional, que ya se habían atenuado en los últimos 25 años.

El ataque de Hamás contra Israel y la feroz respuesta israelí llevaron a la destrucción de gran parte de Gaza y a casi 47 mil muertes reportadas en el enclave. Es casi seguro que ese número aumentará significativamente a medida que se encuentren más cuerpos entre los escombros. La mayoría de los muertos son civiles. El número de muertos representa alrededor del 2% de la población de Gaza antes de la guerra, o uno de cada 50.

Otras 110 mil personas han resultado heridas, más de una cuarta parte de las cuales sufren lesiones que les han cambiado la vida, como amputaciones, quemaduras graves y heridas en la cabeza.

Una guía visual de la destrucción en Gaza, un artículo en la edición del 18 de enero de The Guardian, un diario británico, documenta poderosamente esta devastación.

Mapa de los daños causados a edificios en Gaza. La campaña israelí de intensos bombardeos aéreos y demoliciones masivas ha arrasado con sectores de Gaza y ha dejado barrios enteros apenas habitables. (Gráfico de The Guardian; Fuente: Análisis de daños de los datos del satélite Copernicus Sentinel-1 por Corey Scher del Centro de Graduados de CUNY y Jamon Van Den Hoek de la Universidad Estatal de Oregón)

Alrededor de 1.9 millones de personas han sido desplazadas desde que comenzó la guerra, lo que representa el 90% de la población, y muchas de ellas se han visto obligadas a desplazarse en repetidas ocasiones. Cientos de miles de personas viven en ciudades de tiendas de campaña y refugios gravemente superpoblados, con saneamiento deficiente y acceso a poca agua potable.

Casi 40 mil niños palestinos huérfanos por la guerra en Gaza fue el titular de un artículo del 22 de enero en DropSite. “Familias palestinas han intervenido para cuidar de niños que no son suyos, pero el volumen de niños huérfanos por la guerra es asombroso”, agregó el subtítulo.

La bebé Rim, de tres meses, es la única sobreviviente de su familia tras un ataque militar israelí contra la casa de la familia Abu Hiyye en Khan Yunis, Gaza, el 15 de agosto de 2024. (Foto: Mahmoud Bassam / Anadolu)

Los palestinos lamentan ahora el mayor número de muertos en el conflicto centenario con el sionismo y sus patrocinadores imperialistas.

Mientras tanto, la causa nacional palestina — que Hamás, demagógicamente, afirmó revivir y pretende encabezar — enfrenta una auténtica crisis política, como ha explicado Khalidi en repetidas ocasiones. A pesar de una amplia solidaridad y la simpatía internacional, los palestinos están más divididos internamente, más aislados en la región y enfrentan a un Israel que se opone aún más firmemente a un Estado palestino.

“El movimiento palestino está fragmentado”, declaró Khalidi en su entrevista del 13 de diciembre con el New Yorker Radio Hour.

“No existe un movimiento nacional palestino unificado. Hay dos facciones desacreditadas”, agregó, refiriéndose a Hamás y a la Autoridad Palestina liderada por Fatah en Cisjordania, “ninguna de las cuales me parece que tiene hoy una estrategia viable. Por lo tanto, el movimiento nacional palestino, durante la mayor parte de dos décadas, ha estado, en mi opinión, en una situación terrible. Hoy está igual de mal o en peor estado.

“Hoy los palestinos están en una peor situación porque lo que está pasando en Cisjordania es casi invisible. La anexión continúa, el robo continuo de tierras, la expansión gradual de los asentamientos, la incorporación en curso de la mayor parte de Cisjordania a Israel, ya sea que esté formalmente anexionada o no, y ese proceso está a punto de comenzar en Gaza, comenzó en 1967”.

Otra ‘Nakba’

En los últimos 15 meses se registró otra Nakba para los palestinos, a la par, si no peor, que la guerra de 1948. Nakba, “catástrofe” en árabe, es el término palestino para la violencia desgarradora, las expulsiones masivas y la expropiación de tierras indígenas palestinas por parte de los ejércitos sionistas durante la guerra árabe-israelí de 1948. Una guerra que dio lugar al estado colonial de asentamientos de Israel.

También es instructivo comparar algo del contexto que rodea a estos dos acontecimientos históricos separados por tres cuartos de siglo. La mayoría de los 750 mil palestinos expulsados por la fuerza de sus hogares y tierras en 1948 aún esperan regresar en algún momento. Su “derecho al retorno” fue una de las principales demandas del movimiento nacional palestino en ese momento y durante muchos años después de 1948. Hoy en día, los palestinos de Gaza apenas pueden ejercer su derecho a regresar a sus hogares, la mayoría de ellos arruinados, y las perspectivas de reconstrucción son, en el mejor de los casos, inciertas.

Imágenes de drones el 27 de enero de 2025 muestran el alcance de la devastación en el norte de Gaza. (Foto: Captura de pantalla del video publicado por el Wall Street Journal)

“En la mañana del 7 de octubre, me di cuenta cabalmente de que Hamás nos había llevado a un túnel oscuro”, dijo Dina Muhammad, madre de tres niños en Gaza, al Wall Street Journal. “La idea detrás del 7 de octubre es lo peor que le ha pasado a la causa palestina desde su creación. Fue algo temerario”.

 

Gazatíes sobre un tanque israelí en la frontera entre Israel y Gaza el 7 de octubre de 2023. “La idea detrás del 7 de octubre es lo peor que le ha pasado a la causa palestina desde su creación”, dijo Dina Muhammad, madre de tres hijos en Gaza. “Fue algo temerario”. (Foto: Haaretz)

Desde su fundación en 1987 por iniciativa de la Hermandad Musulmana de Egipto, Hamás trató de reorientar a la lucha palestina por una patria, cambiándola de un movimiento secular y de masas por la liberación nacional por una cruzada religiosa. Abogó por llevar a cabo una guerra santa con la meta de destruir a Israel y sustituirlo por un Estado palestino islamista, en el cual la interpretación del islam por Hamás sería la religión del Estado.

Fatah, el principal rival de Hamás, que es un partido nacionalista secular que controla la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania, está mancillado por años de corrupción, autoritarismo y colaboración con las fuerzas de ocupación de Israel.

“Los palestinos se encuentran entre un liderazgo que representa la parálisis, por un lado, y un liderazgo de destrucción y suicidio, por el otro”, dijo Hussein Ibish, un periodista nacido en Beirut, Líbano, que es miembro principal del Instituto de los Estados Árabes del Golfo en Washington, D.C.

La Autoridad Palestina, con la intención de mostrarles a los gobiernos de Estados Unidos e Israel que amerita participar en el gobierno de Gaza, libró una batalla en las últimas semanas contra combatientes palestinos locales en el campo de refugiados de Yenín, que durante mucho tiempo ha sido un punto de resistencia a la ocupación israelí. Las fuerzas de seguridad de la cada vez más desprestigiada autoridad lograron poco más que cimentar su imagen como un sheriff adjunto de Israel.

El presidente palestino Mahmoud Abbas “está en una posición difícil, y sus acciones en Yenín fueron un intento de obtener la aprobación de Trump”, dijo Mustafa Ibrahim, un comentarista político palestino.

Cisjordania: Un polvorín

Israel está asumiendo ahora la ofensiva en una Cisjordania volátil, donde el conflicto palestino-israelí podría desbordarse. Las restricciones económicas de Israel sobre los territorios ocupados han provocado un aumento vertiginoso del desempleo y han dejado a la Autoridad Palestina con dificultades para pagar salarios, incluso los de sus fuerzas de seguridad. El aumento de la violencia por parte de los colonos sionistas también está desestabilizando el territorio, nutriendo el apoyo a los grupos palestinos que luchan contra la ocupación israelí.

Con acuerdos de alto al fuego tanto en Líbano como en Gaza, el gobierno israelí ha añadido ahora, como objetivo de su guerra contra los palestinos, la derrota de lo que el Wall Street Journal describió el  22 de enero como una “creciente militancia” en Cisjordania. Las fuerzas israelíes de las FDI, la policía y el servicio de seguridad interna allanaron el abarrotado campo de refugiados de Yenín el 22 de enero, con ataques con aviones no tripulados y vehículos blindados. Al menos 12 palestinos han muerto como resultado de la operación militar liderada allí por las FDI y denominada por Israel “Muro de Hierro”.

La violencia por los colonos sionistas también se ha extendido por toda Cisjordania.

“Los ataques de los colonos estallaron casi inmediatamente después de que comenzara el alto al fuego, con informes de que miembros de la extrema derecha de Israel atacaron algunas de las aldeas donde tienen sus hogares las mujeres y los niños palestinos [recientemente] liberados”, informó Al Jazeera el 23 de enero. “Otras casas palestinas parecen haber sido atacadas al azar”.

“Cisjordania, le dice un alto oficial de las FDI a Haaretz, es ahora ‘un barril de dinamita que amenaza con explotar’, mucho más allá de lo que está sucediendo en Jenin”, informó Amos Harel en la edición del 25 de enero del diario israelí.

Desde arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj: Mapa de Cisjordania. Vehículo militar israelí en Yenín el 21 de enero. Un vivero de plantas palestinas que fue incendiado por colonos sionistas en Jinsafut, Cisjordania, el mismo día. (Fotos: Gráfica del diario Wall Street Journal; Raneen Sawafta / Reuters; Itai Ron / Haaretz)

Los terroristas judíos también se han alocado, tanto como venganza por los ataques como para tratar de interrumpir el acuerdo sobre los rehenes, que liberará en Cisjordania a cientos de prisioneros de seguridad”, continuó Harel.

“La liberación de los prisioneros [palestinos] está despertando viejos temores entre los colonos. Muchos de ellos temen que los palestinos intenten repetir la masacre del 7 de octubre en los asentamientos de Cisjordania. Los consejos locales de los colonos continúan distribuyendo armas de fuego a todos los que son elegibles para portar armas”, dijo Harel.

“Es dudoso que esas armas se utilicen solo con fines defensivos”, comentó. “Es fácil imaginarse un escenario en el que un terrorista judío abra fuego contra la liberación de palestinos en Cisjordania con el fin de detener la implementación de las próximas etapas en el acuerdo de los rehenes”.

Como señaló Panorama-Mundial en su análisis de noticias el pasado octubre, Israel fuera del Líbano y Gaza – alto a la ayuda que le brinda Estados Unidos, “El paso más inmediato que se necesita es darle fin de la agresión israelí, comenzando con la retirada de las FDI de Gaza y el Líbano. Todo aquél que apoye la meta palestina de lograr la autodeterminación también debería exigir el fin de la ayuda estadounidense a Israel, que es indispensable para continuar el genocidio que las FDI están propagando en la región.

“Sobre todo, el pueblo palestino necesita tanto un respiro como espacio político, algo que se ve impedido hoy por la guerra. Ese espacio es necesario para la reconstrucción económica y social, y para que pueda desarrollarse un nuevo liderazgo y una nueva estrategia”.

Un alto al fuego permanente tanto en el Líbano como en Gaza podría hacer esto posible. No se sabe si el actual alto al fuego en Gaza llegará algún día a su proyectada segunda fase. Pero incluso un alto temporal de las hostilidades es preferible a que continúe la matanza diaria.


Si te gustó este artículo, usa el enlace a continuación para suscribirte gratuitamente a Panorama-Mundial.

Anota en el espacio a continuación tu correo electrónico y haz clic en el botón SUSCRIBIRSE. Recibirás un mensaje con el enlace que necesitas usar para confirmar tu suscripción.


1 reply »

Deja un comentario