Inmigración / Refugiados

ICE asesina a sangre fría a un segundo observador voluntario en Minneapolis


La indignación y las protestas contra el terrorismo del gobierno federal se extienden en Minnesota



Por Bill Scheer y Sandi Sherman

MINNEAPOLIS, Minnesota, 25 de enero de 2026 — Decenas de miles de manifestantes, hasta 50 mil según algunas estimaciones, marcharon por las calles de esta ciudad el 23 de enero. Fue un día histórico que puso en evidencia, de manera pacífica y a menudo animada, la magnitud de la resistencia contra la represión del gobierno federal contra los trabajadores inmigrantes y contra los esfuerzos por intimidar a cualquiera que proteste contra esta invasión terrorista de todo el estado.

Decenas de miles marcharon y se manifestaron en Minneapolis el 23 de enero de 2026, durante el “Día por la Verdad y la Libertad”, para exigir “ICE fuera de Minnesota”. (Foto: Stephen Maturen / Getty Images)

La promesa de un sábado tranquilo desapareció poco después de las 9 de la mañana siguiente, el 24 de enero. Fue entonces cuando media docena de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza detuvieron a Alex Pretti y lo acribillaron con 10 balazos, matándolo a sangre fría.

Pretti, de 37 años, era ciudadano estadounidense, observador voluntario y enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el Minneapolis Veterans Medical Center. Él estaba tratando de ayudar a una mujer que había sido empujada violentamente en la calle por agentes federales por protestar verbalmente contra una redada de inmigración en la zona.

En cuestión de horas, tropas de la Guardia Nacional del estado llegaron para ayudar a la policía local, que estaba abrumada tratando de “responder al caos que creó ICE”, dijo el gobernador de Minnesota, Tim Walz. Vestidos con chalecos amarillos para distinguirse de los agentes federales, los guardias fueron apostados en el Edificio Whipple, centro de operaciones de ICE y escenario de protestas diarias. Estas tropas recibieron a los manifestantes y a los medios con refrescos en el edificio Whipple el domingo 25 de enero.

Agentes de la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota, la agencia que suele investigar los asesinatos cuando están involucrados agentes de la policía, se presentaron en la escena del crimen. Les fue negado el acceso a pruebas en el caso del asesinato de Renee Good. Esta vez, venían con una orden judicial, firmada por un juez, que les daba acceso al espacio público. ICE los rechazó una vez más.

En un clásico comentario de “dejar que los zorros vigilen el gallinero”, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se investigaría a sí mismo, con la ayuda del FBI.

Utilizando su técnica habitual de la Gran Mentira, los funcionarios de la administración Trump intentaron inmediatamente convertir a la víctima en el criminal.

Greg Bovino, comandante de las operaciones federales de la Patrulla Fronteriza, declaró a los medios que Pretti se acercó a los agentes con un arma y “pretendía masacrar a las fuerzas del orden”. Pretti posee una pistola y tenía permiso para portar armas. Noem y el asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, difamaron a Pretti calificándolo de “un terrorista doméstico”.

Vídeo y testigos presenciales exponen las mentiras del gobierno

Los vídeos de la escena y el testimonio de testigos presenciales muestran que estas afirmaciones son mentiras flagrantes. La emisora local de noticias NBC mostró vídeos ralentizados y ampliados que capturaban los hechos:

  • Pretti aparece observando pacíficamente y grabando a los agentes al margen, a varios metros de ellos.
  • Una mujer cerca de Pretti les grita a los agentes de ICE; un agente de ICE corre hacia ella y la derriba.
  • Pretti gira hacia ella — dándole la espalda a los agentes — para ayudarla a levantarse y protegerla de la agresión.
  • Los agentes de ICE convergen y empiezan a rociar con gas pimienta los rostros de Pretti y de la mujer caída.
  • Los agentes de ICE separan a los dos y derriban a Pretti.
  • Seis agentes juntos comienzan a golpear a Pretti mientras él trata de protegerse.
  • Un agente se agacha y toma un objeto que parece ser el arma de Pretti.
  • Una imagen de vídeo tomada justo antes de ser asesinado muestra las manos vacías de Pretti en el suelo, mientras agentes lo sujetan.
  • Un agente, de pie sobre Pretti, saca su arma y comienza a disparar. En cuestión de segundos, se dispararon un total de 10 balas, al parecer por varios agentes.
Un vídeo de YouTube de la NBC (en inglés) que muestra cómo agentes federales ejecutaron a sangre fría al enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos Alex Pretti el 24 de enero.

En una declaración jurada, otra observadora en el lugar que filmó el ataque, aportó más pruebas que desacreditaban las mentiras del gobierno. “El hombre [Pretti] intentó ayudar a levantarse a la mujer que el agente de ICE empujó al suelo. Los agentes de ICE simplemente siguieron rociando”, dijo. “Más agentes vinieron y agarraron al hombre que seguía intentando ayudar a la mujer a levantarse. Los tres observadores parecían haber sido todos afectados por el spray de pimienta. Podía sentir el spray de pimienta en mis ojos.

“Los agentes tiraron al hombre al suelo. No lo vi tocar a ninguno de ellos — ni siquiera estaba de frente a ellos. No me parece que intentaba resistirse, solo ayudarla a levantarse. No le vi un arma. Lo tiraron al suelo. Cuatro o cinco agentes lo tenían en el suelo y empezaron a dispararle. Le dispararon tantas veces”.

La testigo, cuyo nombre fue omitido de la versión pública de su declaración jurada, añadió: “Estoy asqueada y destrozada por cómo están tratando a mis vecinos y a mi estado. Alterno entre llorar y sentirme decidida — es importante recordar el valor que tiene documentar la injusticia. Nos presentamos para la gente que necesita que seamos testigos, porque no puede ser solo un grupo de personas las que tengan que soportar la peor parte de su tiranía. Esta es una lucha para defender nuestra libertad y democracia; esas son las cosas que están en juego. Él perdió la vida por esos valores”.

Estallan protestas tras los asesinatos

Justo después de la brutal ejecución, miembros indignados de la comunidad se congregaron en el lugar. Los agentes de ICE, con ayuda de la policía local, comenzaron a lanzar gases lacrimógenos y bombas cegadoras.

Agentes federales, con ayuda de la policía local, comenzaron a lanzar gases lacrimógenos y bombas cegadoras contra miembros indignados de la comunidad que inmediatamente se congregaron en torno al lugar donde Alex Pretti fue asesinado el 24 de enero. (Foto: Roberto Schmidt / AFP)

Noticieros locales mostraron que la situación volvió a la calma después de que los agentes federales abandonaran el lugar y de que la policía local se retiró para desviar el tráfico de la zona. Algunos manifestantes empezaron a montar barricadas con contenedores y otros objetos encontrados en el lugar. La gente empezó a traer flores. La protesta terminó convirtiéndose en una vigilia en honor a la vida de Pretti.

Esta foto sin fecha proporcionada por Michael Pretti, el padre de Alex, muestra a Alex Pretti, quien fue brutalmente asesinado por agentes federales en Minneapolis el 24 de enero.

Vecinos y amigos lo recuerdan como un hombre compasivo que amaba la naturaleza. Sus padres decían que sus últimos momentos encarnaban quién era, alguien que intentaba ayudar a una mujer en apuros.

“Es un tipo bueno como la sal de la tierra, enfermero dedicado, un buen compañero que siempre ayudaba y tenía una sonrisa y un sentido del humor tranquilo, amable y agradable”, dijo una de las compañeras de Pretti del Centro Médico de Veteranos, quien prefiere permanecer en el anonimato. “Puede que él no se diera cuenta, o quizá sí, pero (es) un profesional moderno de la salud, como Mr. Rogers, que simplemente hace lo correcto automáticamente, porque eso forma parte de quién es. Me siento destrozada porque él estaba intentando ayudar a una mujer que fue empujada por un matón de ICE y perdió la vida a manos de varios matones de ICE”.

El lugar del tiroteo, en Nicollet Avenue en el barrio de Whittier, amplificó el dolor. La avenida es conocida como Eat Street [la calle de la comida], un corredor urbano con muchos restaurantes y bares de todo el mundo. La comunidad que lo rodea es muy unida.

Manifestantes caminan por Nicollet Avenue, en las inmediaciones de la calle West 26th, horas después de que agentes federales acribillaran fatalmente a Alex Pretti. (Foto: Aaron Lavinsky / The Minnesota Star Tribune)

“Ni siquiera se trata de intentar proteger a ciertas personas o a alguien en concreto. Es simplemente la seguridad de todos nosotros”, le dijo al Minnesota Star Tribune Erica Christ, propietaria del Black Forest Inn cerca del lugar del tiroteo. Su familia abrió el restaurante alemán en 1965.

“Los inmigrantes fueron los que salvaron a Nicollet Avenue”, dijo.

Los manifestantes inventan tácticas disciplinadas, prudentes en el momento

Protestas y vigilias estallaron inmediatamente en toda el área metropolitana y duraron hasta altas horas de la noche.

En St. Anthony, un suburbio de primer anillo vial, asistimos a una protesta en la esquina de una calle concurrida que empezó con unas 25 personas pero rápidamente creció a más de 100 mientras los carros tocaban el claxon y la gente se unía con carteles hechos a mano. Una mujer y su marido, que salían a pasear, escucharon a la gente coreando y se unieron.  Querían que ICE se fuera, pero ella estaba preocupada por las afirmaciones de ICE de que Pretti no tenía identificación y que podría haber estado intentando sacar un arma — de ser cierto, eso nublaría las cosas.

Uno de los manifestantes señaló que la filial local de CBS entrevistó a Rob Doar, abogado defensor del derecho a portar armas del Minnesota Gun Owners Caucus [el Caucus de dueños de armas de fuego]. Tras examinar las pruebas en vídeo, Doar dijo que no había justificación para dispararle a Pretti. Pero aconsejó que “ejercer tus derechos bajo la Segunda Enmienda cuando estás ejerciendo tus derechos bajo la Primera Enmienda” te pone en mayor riesgo.[1]

El debate sobre qué tácticas adoptar durante la protesta de St. Anthony fue muy amplio.

Un manifestante propuso tomar la calle y bloquear el tráfico. “Tenemos que hacer que nos escuchen”, dijo. Pero otro manifestante respondió: “¿Hacer que quién nos escuche? ¿A quién dirigimos nuestro fuego — a la gente que conduce por la calle y a la que buscamos que nos apoye, y que tocan el claxon para apoyarnos?” Otros estuvieron de acuerdo y la propuesta fue descartada.

Miles de personas celebraron una vigilia en Whittier Park cerca del tiroteo a las 17:00 horas del día del asesinato, según informaron los medios. La acción fue convocada por la Coalición de Acción por los Derechos de los Inmigrantes en Minnesota.

Más de mil personas se reunieron ese mismo día en una iglesia de Minneapolis para una vigilia de la Resistencia Cantante. Las canciones fueron de dolor y de solidaridad. El @singingresistancetc es un grupo que comenzó en enero para empoderar una voz colectiva, conectar con la comunidad y animar a la gente a tomar acción. “Minneapolis está realmente sufriendo, pero Minneapolis también está haciendo cosas realmente, realmente hermosas”, dijo Annie, miembro del grupo, en una publicación de Instagram (en inglés) después de esa vigilia.

“La AFL-CIO lamenta el asesinato de un miembro del sindicato en Minneapolis y reitera los llamados a que ICE abandone Minnesota” fue el título de un comunicado de prensa del 24 de enero de la principal federación sindical del país.

“La AFL-CIO lamenta el asesinato sin sentido de un residente más de Minneapolis por agentes federales. Alex Jeffrey Pretti era enfermero de la unidad de cuidados intensivos del [hospital para veteranos] VA y miembro del Local 3669 de AFGE — un hermano de nuestra familia sindical”, decía el comunicado de la presidenta de la AFL-CIO, Liz Shuler.

“Como decenas de miles de habitantes de Minnesota dejaron claro ayer [23 de enero] de forma pacífica y contundente, la horrible operación de la administración Trump — y sus medidas destinadas a agudizar la violencia y el caos — deben terminar. Los sindicatos estadounidenses se suman al llamado pidiendo que ICE abandone inmediatamente Minnesota antes de que alguien más resulte herido o muera. Exigimos que las autoridades locales realicen una investigación completa y transparente que conduzca a la rendición de cuentas por este acto trágico y violento, y que el Congreso utilice su poder para exigir que ICE rinda cuentas”.

La movilización del 23 de enero y el paro económico

El asesinato de Pretti ocurrió el día después de que decenas de miles de personas marcharan y se manifestaran en el centro de Minneapolis y en toda la zona, durante el día más frío en siete años. Cientos de pequeños negocios cerraron en respuesta al llamado a “no ir al trabajo, a la escuela, ni salir de compras”.

Manifestantes llevan pancartas durante la marcha del “Día por la Verdad y la Libertad” el 23 de enero. La protesta fue en contra del despliegue de 3 mil agentes federales en Minnesota por parte del presidente Donald Trump para aterrorizar a todos los residentes que se han resistido al ataque del gobierno contra la clase trabajadora, contra los inmigrantes, y contra los derechos democráticos. (Foto: Evelyn Hockstein / Reuters)

Los sindicatos, muchos de los cuales se habían sumado a la convocatoria para el Día por la Verdad y la Libertad del 23 de enero, emitieron declaraciones contundentes en apoyo al paro económico y a las movilizaciones callejeras de ese día.

“El Sindicato Amalgamado de Tránsito (ATU) se declara en solidaridad con nuestros miembros del Local 1005, y con todos los demás trabajadores y personas de Minnesota que participaron en el ‘Día por la Verdad y la Libertad’ contra las operaciones de ICE en Minneapolis. Estamos indignados por los ataques de ICE contra personas que ejercen su derecho a reunirse y protestar, por la detención de niños y por el asesinato de Rene Good y de una segunda persona no identificada hoy”, dijo el comunicado de ATU (en inglés) emitido la mañana del 24 de enero.

“Hacemos un llamado a ICE para que abandone Minneapolis de inmediato y ponga fin a la violencia y el caos que le ha causado al pueblo de Minnesota. Llamamos además a la transparencia, investigaciones significativas, rendición de cuentas y la plena protección de los derechos civiles de los trabajadores y de nuestras comunidades para que se reúnan y protesten sin temor a violencia ni represalias. En este momento de acción colectiva, estamos unidos con todas las personas de buena conciencia que se movilizan por los derechos humanos, la dignidad y la justicia”.

Muchos miembros del sindicato participaron en la marcha del 23 de enero y en la manifestación final en el estadio Target Center, que reunió a más de 10 mil personas.

Más de 10 mil personas participaron en una manifestación en el estadio Target Center en Minneapolis el 23 de enero, tras una gran marcha en la ciudad ese mismo día. (Foto: Louise Halverson)

Entre los oradores en la manifestación estuvieron líderes religiosos y miembros de la comunidad local cuyas vidas se han visto afectadas por el asedio de ICE. Entre estos últimos se encontraban una latina, cuyo padre y tío fueron secuestrados por ICE en una redada el 18 de noviembre en una fábrica en St. Paul, y un conductor somalí de Uber que fue acosado por ICE en el aeropuerto y se mantuvo firme en un vídeo que se hizo viral.

Los presidentes internacionales del Sindicato de Profesores, del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y de los Trabajadores de la Comunicación (CWA) estuvieron entre los ponentes más destacados en la manifestación del Target Center. Los miembros de estos sindicatos han sido blanco de ICE, a veces con la colusión de empleadores que intentan intimidar y deshacerse de los trabajadores que luchan por la seguridad y mejores condiciones laborales.

Cabe destacar que la discusión bajo la publicación de Facebook de la AFL-CIO de Minnesota (en inglés) que le hacía publicidad al llamado para el paro del 23 de enero incluyó comentarios atacando la postura del sindicato por oponerse a la represión de ICE, lo que indica divisiones dentro de la clase trabajadora en Minnesota sobre este tema.

Captura de pantalla de la página de Facebook de la AFL-CIO de Minnesota del 23 de enero que le daba publicidad al llamado del sindicato diciendo: “ICE fuera de Minnesota”. La captura de pantalla destaca algunos de los cientos de comentarios publicados en respuesta a esta llamada, muchos de los cuales criticaban a la AFL-CIO por su postura en defensa de los derechos de los inmigrantes. “Soy miembro de USW y apoyo a ICE y al presidente Trump,” dice el ultimo comentario de Justin Hughes (USW es el sindicato de trabajadores del acero).

También existen prejuicios contra la clase trabajadora entre algunos defensores de los derechos de los inmigrantes, que ven a los trabajadores, especialmente a los blancos, como el problema. Esto se vio expresado en un cartel reaccionario con una enorme foto de Trump que decía: “Las encuestas le siguen dando buenos resultados a Trump entre los pedófilos estadounidenses de la clase trabajadora”.

¿Una ‘huelga general’?

Las acciones de protesta continuaron el domingo 25 de enero, incluyendo una manifestación y una enérgica marcha de varios miles de personas por el centro de Minneapolis.

Multitudes se reunieron en la plaza del Centro de Gobierno del condado de Hennepin, en el centro de Minneapolis el 25 de enero, para pedir el fin de la Operación Metro Surge tras la muerte de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes federales. Posteriormente, varios miles marcharon y se manifestaron en el centro de Minneapolis. (Foto: Jeff Wheeler / The Minnesata Star Tribune)

Los oradores del mitin se refirieron al 23 de enero como una “Huelga General” y pidieron “Ampliar la Huelga General”.

Esto no es más que un deseo que no refleja la realidad. Ningún sindicato importante se organizó para cerrar su lugar de trabajo, aunque varios animaron a sus miembros a participar en la medida de lo posible. Las encuestas muestran que los trabajadores, al igual que la población en general, están divididos respecto a la inmigración. La repulsión generalizada y creciente ante las tácticas de ICE, y las masivas protestas, abren oportunidades para lograr que más sindicatos y trabajadores actúen bajo la idea de que “lo que perjudica a uno, nos perjudica a todos”.

Los esfuerzos por ganarse los corazones y las mentes de la más amplia mayoría posible de trabajadores a la lucha por exigir “ICE Fuera”, y eventualmente la amnistía y una trayectoria que lleve a la legalización para todos los inmigrantes indocumentados que viven y trabajan en este país, así como para superar los prejuicios anti-obreros entre algunos manifestantes, son esenciales para avanzar en la resistencia a la represión de ICE.

Louise Halverson, informando desde Minneapolis, contribuyó a este artículo.

*

POSDATA: Testimonio de una trabajadora inmigrante

Una amiga escribió en Facebook el texto muy elocuente que reproducimos a continuación. No es ciudadana estadounidense, sino residente permanente, se le cita de forma anónima para protegerla de represalias por parte de las autoridades federales. Merece la pena compartirlo porque realmente capta la esencia de lo que está ocurriendo en las Ciudades Gemelas de Minneapolis y St. Paul.

Minneapolis lleva viviendo con cierto nivel de ocupación por ICE durante unos 54 días. Por supuesto, en las últimas semanas ha empeorado y se ha vuelto mucho más visible, pero empezó desde hace tiempo, inicialmente dirigida a nuestra comunidad somalí. Ahora hay miles de agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza aquí, y cientos de residentes han sido apresados en las calles y en sus hogares. Muchos han resultado heridos — algunos de forma catastrófica — y dos observadores han muerto.

El asesinato de esta mañana fue de otra buena persona, otro ayudante que protegía a otra ayudante más y murió haciéndolo. Un enfermero del ICU [la Unidad de Cuidados Intensivos] que ayudaba a los veteranos. Aunque estaba armado, nunca blandió su arma. Se la quitaron antes de que le dispararan, y le dispararon varias veces por la espalda — varias veces más, al parecer, para asegurarse de que estaba muerto. Sus últimas palabras, dirigidas a la mujer a la que defendía de ICE, fueron: “¿Estás bien?”

La brutalidad de todo esto es asombrosa. Sin embargo, hay quienes se niegan de antemano a creer lo que pueden ver con sus propios ojos porque Kristi Noem lo contradice con un cuento inventado. Otro asesinato sin sentido. Otro mártir.

Y todo esto ocurre en una ciudad llena de inmigrantes — y de personas que parecen inmigrantes — que ahora se ven obligadas a esconderse de nuestro propio gobierno.

La gente no puede lavar la ropa si no hay una máquina en su edificio, así que los vecinos de piel blanca lo hacen por ellos y se las llevan de vuelta para que puedan estar seguros. No pueden ir al supermercado, así que cientos de personas les llevan cajas de comida tras sus largas jornadas laborales. Hay puntos de recogida por todas partes para lo esencial — comida, pañales, papel higiénico. No pueden pagar el alquiler si no es seguro salir a trabajar, y el 1 de febrero muchos no van a tener lo suficiente.

Esta ciudad, llena de organizaciones sin fines de lucro y grupos cívicos y religiosos, está llena de gente organizada y generosa que está haciendo acto de presencia.

Están grabando a los vehículos de ICE, anotando matrículas, observando — igual que Alex. La gente está llevando a los niños para que los padres no tengan que salir de casa, escoltándolos a las paradas del autobús, vigilando cerca de los colegios para proteger a los hijos de nuestros vecinos para que nuestro propio gobierno no se los lleve.

Otros esperan con automóviles calientitos y teléfonos y abrigos extra frente al edificio federal, donde la gente es abandonada en un frío intenso a kilómetros de su casa, con sus teléfonos confiscados, sin posibilidad de llamar para que alguien los lleve a casa. Esto ocurre a menudo — muchos son detenidos sin causa justificada.

Casi todo el mundo que conozco hace algo con cierta regularidad. Dondequiera que voy, veo a gente con silbatos colgados al cuello, listos para dar la alarma con un código ensayado. El peligro es real. Dos están muertos. Muchos están heridos. Miles viven con miedo. Los derechos constitucionales son pisoteados a diario. Y esa Segunda Enmienda de la que tantos predican no importaba en absoluto hoy.

Seguimos grabando y protestando, porque debemos ser testigos de este terror. No podemos soportar esto solos; El mundo debe ver lo que está ocurriendo aquí. La democracia muere en silencio. Tienen que ver que la gente está siendo brutalizada, que también se llevan a los ciudadanos de la calle, que se niega el debido proceso legal e incluso no se cumplen las órdenes judiciales. Algún día habrá un ajuste de cuentas, y para ese ajuste habrá un registro, una red de evidencia creada por todos nosotros. Pero mientras tanto, estamos bajo la ocupación de nuestro propio gobierno.

La gente marcha el 23 de enero en Minneapolis para protestar contra la violenta represión de los trabajadores inmigrantes en Minnesota. Los carteles dicen: “Minneapolis está en cierre, el norte se ha declarado: ICE Fuera”, y “El miedo divide, el amor une”. (Foto: Tim Evans / Reuters)

Nada de esto se trata realmente del “fraude” (¡un tema en el que nuestro estafador en jefe es experto!) ni sobre los residentes indocumentados de Minnesota. Minnesota tiene menos del 1% de la población indocumentada de este país. Si realmente se tratara de números, Texas sería el centro de atención, pero Texas es un estado conservador. Esto tiene que ver con la hostilidad de Trump hacia Minnesota y lo que representa: un lugar que ha acogido en gran medida a los inmigrantes, donde existen fuertes leyes de derechos humanos, donde las personas vulnerables se sienten más seguras.

Somos el único estado que no apoyó a Reagan. Un estado que nunca apoyó a Trump. A pesar de nuestros recientes escándalos, aquí mucho de lo que ocurre funciona bien. Y todo eso es una afrenta para esta administración.

Incluso con las brutales sensaciones térmicas por el viento durante la parte más fría de un invierno en Minnesota, no pudimos quedarnos en casa esta noche sin reunirnos. A las 7 en punto, la ciudad salía corriendo hacia sus esquinas. Mi iglesia organizó una vigilia para cantar esta noche, preparada rápidamente, pero con buena asistencia. Cantamos canciones para ayudarnos a seguir adelante, para recordar por qué estamos aquí, para llorar, para tomar un respiro colectivo, respirar con esperanza y exhalar nuestra angustia. Cantábamos para llorar, para respirar juntos, para recordar por qué seguimos haciendo acto de presencia.

Conduciendo a casa, pasé a pequeños grupos en una esquina tras otra, velas encendidas y nubes de aliento visibles en el frío, cada pequeño grupo manteniendo su propia vigilia.

A pesar de lo que hayas visto en las noticias, esta es una ciudad hermosa llena de buena gente originaria de todos lados. Puede que haya lugares más emocionantes que visitar que Minneapolis, pero no hay otro sitio donde yo preferiría vivir. Los vecinos que he conocido solo en el último mes me lo han confirmado.

Ninguna ciudad debería tener que vivir bajo la ocupación de su propio gobierno. Ninguna comunidad debería ser aterrorizada por estar comprometida con los derechos humanos y por el origen de algunos de sus residentes.

Pero si hay una cosa que este momento haya dejado clara, es esta: aunque la crueldad pueda ser ruidosa y estar armada de poder, aquí la solidaridad está en todas partes — enfocada, firme y valiente. Y es más fuerte que el miedo.


NOTAS

[1] La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege la libertad de expresión; la Segunda Enmienda protege el derecho a portar armas.


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