La Conferencia de Normalización Estados Unidos-Cuba traza un plan de acción
Por Argiris Malapanis
CIUDAD DE NUEVA YORK — Unos 225 delegados representando a organizaciones de Estados Unidos y Canadá asistieron a la conferencia “El asedio de Cuba: estrategias para la resistencia y una respuesta unida”. La reunión tuvo lugar en el Centro de Posgrado de la City University of New York (CUNY) del 14 al 15 de marzo de 2026. Unas 190 personas más participaron en las sesiones plenarias en línea, según los organizadores.
“La conferencia ocurre en un momento ominoso”, dijo Ike Nahem, de la Coalición Cuba Sí de Nueva York-Nueva Jersey, cuando dio la bienvenida a los delegados. “Al mismo tiempo que una guerra imperialista en el Medio Oriente e intervención en nuestro hemisferio, marcado por el ataque de Estados Unidos a Venezuela el 3 de enero y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Celia Flores, y el asedio de Cuba bajo el bloqueo de petróleo al país por Estados Unidos”.
Nahem instó a los delegados a enfocarse en acciones que representen una respuesta unida a este viraje cualitativo de los acontecimientos en la situación mundial.

Durante la apertura de la conferencia Gail Walker, de IFCO/Pastors for Peace, presentó y le rindió homenaje a Rosemari Mealy, educadora y líder de larga trayectoria en el movimiento de solidaridad con Cuba y autora del libro (en inglés) Fidel and Malcolm X: Memories of a Meeting [Fidel y Malcolm X: Recuerdos de una reunión].
La conferencia contó con presentaciones de representantes de Cuba. Entre ellos se encontraban líderes de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que estaban en Nueva York para participar en la 70ª sesión de la Comisión de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Condición de la Mujer.
Tamara Hansen de Communities in Solidarity with Cuba en Vancouver, y César Omar Sánchez de la Red Nacional sobre Cuba, quienes presidieron la primera sesión, presentaron a los invitados cubanos.
‘Cuba no ha permanecido de brazos cruzados’
“Este importante evento ocurre en un momento en que el pueblo cubano está atravesando una profunda crisis energética como resultado de las políticas de máxima presión impuestas sobre nuestro país por el gobierno de Estados Unidos”, dijo Osmayda Hernández Beleño, directora de relaciones internacionales de la FMC, al inaugurar la primera sesión plenaria.
“Lo que históricamente ha sido un bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba que ha durado más de seis décadas, se ha transformado recientemente en una etapa cualitativamente diferente y cualitativamente aún más agresiva e inhumana”, añadió la líder de la FMC.

Impedir que siquiera una gota de petróleo entre a Cuba en los últimos tres meses, explicó Hernández Beleño, está “afectando el acceso a bienes y servicios esenciales como alimentos, agua, medicinas, combustible y electricidad, que son vitales para garantizar el derecho a la vida y otros derechos humanos básicos”.
Ante un bloqueo energético tan severo, la líder de la FMC señaló: “Cuba no ha permanecido de brazos cruzados”.
Describió la ampliación de los esfuerzos en Cuba por instalar sistemas solares que ahora alimentan centros sociales y hogares en zonas aisladas; residencias para niños con enfermedades que requieren aire acondicionado constante; lugares de trabajo con más de 10 mil trabajadores de la salud y la educación; más de 900 empresas estatales; y cientos de bombas de agua y sistemas de riego agrícola.
“Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos ni para ningún otro país del mundo, como ha afirmado Donald Trump”, enfatizó Hernández Beleño. “El ‘problema con Cuba’ es que difundió su ejemplo de solidaridad e internacionalismo dentro de un capitalismo destructivo que expresa lo contrario”.
El discurso completo de la líder de la FMC, publicado por Panorama-Mundial, puede encontrarse aquí.
‘Cuba no está sola’
“Hoy, más que nunca, el apoyo que recibimos de ustedes adquiere un significado especial”, dijo Ernesto Soberón Guzmán, embajador de Cuba ante la ONU, a los delegados.
“Desde el 3 de enero de 2026, la agresión de Estados Unidos contra nuestros pueblos, y contra Cuba en particular, se ha intensificado alarmantemente. Ha surgido una situación extremadamente compleja” tras la orden ejecutiva de Trump del 29 de enero, añadió.

“El objetivo de esta política criminal de Estados Unidos es agravar el sufrimiento del pueblo cubano”, continuó Soberón Guzmán, “forzar un levantamiento social que cumpla su deseo de destruir la Revolución Cubana. Sin embargo, evitaremos que ocurra una crisis de tal magnitud. El gobierno cubano, con la ayuda de amigos de todo el mundo — algunos de ellos están aquí mismo en esta sala — está tomando medidas para evitarlo”.
El enviado de Cuba ante la ONU dijo que su país ha “aumentado nuestra capacidad de producción de petróleo”. También detalló los rápidos avances de Cuba en la instalación de parques fotovoltáicos.
Otras fuentes han confirmado estas declaraciones de los funcionarios cubanos.
“Las exportaciones chinas de equipos solares a Cuba se dispararon de unos 5 millones de dólares en 2023 a 117 millones en 2025 y no muestran señales de detenerse”, informó el Washington Post el 17 de marzo. “Pekín se comprometió el año pasado a ayudar a Cuba a construir más de 92 parques fotovoltáicos para 2028, y más de la mitad de estos proyectos ya están en marcha, según las autoridades. Las imágenes satelitales de 2025 muestran grupos de paneles solares apareciendo en cuestión de semanas”.
Según el Post, aproximadamente el 10% de las necesidades eléctricas de Cuba hoy provienen de estas instalaciones solares. “Eso sería una de las expansiones más rápidas de energía solar en cualquier lugar”, informó el Post, “y [pondría] a Cuba por delante de la mayoría de los países — incluso Estados Unidos — en la proporción de su electricidad generada por energía solar”.

“Por supuesto, los desafíos son inmensos”, explicó el embajador cubano ante la ONU, describiendo los apagones y fallos continuos en el transporte de mercancías y pasajeros, la reducción de la atención médica para muchos pacientes con condiciones críticas y la reducción de otros servicios clave. “Es difícil para un país en el siglo XXI funcionar con normalidad cuando una superpotencia bloquea su acceso a un recurso clave como el combustible”.
Y la crueldad criminal de Washington parece no tener límites.
El 19 de marzo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que Washington no permitirá que Cuba, que padece de un grave desabastecimiento de combustible y estaba a punto de recibir dos petroleros que transportaban petróleo y gas de Rusia, reciba el crudo ruso. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) añadió a Cuba a una lista de países que serían bloqueados de realizar transacciones de ese tipo.
La Casa Blanca tomó la medida a pesar de haber autorizado temporalmente, a mediados de marzo, la compra de petróleo ruso varado en el mar para estabilizar los mercados energéticos sacudidos por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta medida a corto plazo suspendió las sanciones impuestas a Moscú tras su invasión de Ucrania, pero aparentemente no incluyen a Cuba.
Sin embargo, lo que la administración Trump no tiene en cuenta es la “resiliencia del pueblo cubano”, dijo Soberón Guzmán a los delegados. Además de instalar paneles solares cuando es posible, los cubanos están cocinando con madera y carbón, recurriendo a bicicletas y motocicletas para el transporte, y aguantando muchas horas sin electricidad para permitir que la red eléctrica mantenga en funcionamiento los servicios esenciales, dijo.

“El pueblo cubano y su revolución continuarán defendiendo firmemente nuestro derecho a la soberanía”, concluyó el embajador cubano. “A pesar de los bloqueos y agresiones, seguiremos resistiendo. Por grandes que sean los desafíos, los superaremos porque Cuba no está sola”.
Corinna Mullin, exprofesora adjunta de CUNY y delegada a la Asamblea de Delegados del Congreso del Personal Profesional (PSC), el sindicato de profesores, quien fue despedida el año pasado por su defensa de palestina, también intervino en esta sesión, al igual que Kevin Kucera, líder sindical de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM) en California.
En su mensaje por vídeo (en inglés), Kucera habló de la oposición de su sindicato al bloqueo estadounidense. “Hay una respuesta asombrosa” contra las políticas de la administración Trump, dijo el líder del IAM, destacando las recientes protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). “El ataque contra Cuba… es un ataque contra los derechos de los trabajadores en todo el mundo”, continuó. “Nuestro sindicato y la AFL-CIO apoyan con solidaridad al pueblo cubano”.
La solidaridad desde América Latina
Sara Flounders del Centro Internacional de Acción, y Tarisse Iriarte de la Coalición Cuba Sí de Nueva York/Nueva Jersey, presidieron la segunda sesión plenaria, que se centró en los esfuerzos de solidaridad con Cuba en el Caribe y América Latina.
Estas campañas son necesarias para contrarrestar los crecientes esfuerzos de Washington por difamar y aislar a Cuba en el hemisferio occidental, señalaron Flounders e Iriarte.
La administración Trump está presionando con fuerza para romper lazos entre Cuba y otros países caribeños y latinoamericanos, y para impedir que aquellos que intentan tender la mano de solidaridad puedan hacerlo.
En febrero, por ejemplo, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó un petrolero lleno de combustible colombiano en ruta a Cuba que se había acercado a menos de 70 millas de la isla.
El 7 de marzo, Trump organizó la cumbre “Escudo de las Américas” en su club de golf en Miami, a la que asistieron funcionarios gubernamentales de 12 países: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
Bajo el pretexto de “luchar contra los cárteles de la droga”, la cumbre tenía como objetivo reducir la influencia de China en la región y aislar a Cuba.
El 18 de marzo, menos de dos semanas después, el gobierno de Costa Rica cerró su embajada en La Habana y ordenó al gobierno cubano que retirara a sus diplomáticos de San José.
En este contexto, los delegados le dieron la bienvenida a un mensaje por vídeo de la periodista mexicana Alina Duarte, quien informó sobre los esfuerzos de base en México para recoger y enviar ayuda humanitaria a Cuba.
“La hegemonía del imperio estadounidense en América está disminuyendo, así que está atacando, secuestrando, bloqueando”, dijo Duarte. Describió una avalancha popular en todo México de manifestaciones solidarias y donaciones de alimentos, medicinas y otra ayuda humanitaria para Cuba.

En febrero y principios de marzo, tres buques de la armada mexicana entregaron más de 3 mil toneladas de esta ayuda a Cuba, incluyendo arroz, legumbres, leche y productos cárnicos, así como artículos de higiene personal.
Mientras se celebraba la conferencia, el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y la actual presidenta del país, Claudia Sheinbaum, hicieron inusuales llamados públicos instando al pueblo mexicano a intensificar su solidaridad y aumentar las donaciones para la isla.
A finales de enero, Sheinbaum detuvo los envíos de petróleo a Cuba, cediendo ante la amenaza de Washington de imponer aranceles punitivos a cualquier país que le vendiera petróleo a Cuba. Hasta entonces México había sido la principal fuente de petróleo para Cuba tras la imposición de un bloqueo de facto del petróleo venezolano a Cuba por parte de la marina estadounidense.
Esfuerzos de ayuda similares están siendo organizados por grupos de solidaridad con Cuba en Argentina, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra y la Federación Unificada de Trabajadores del Petróleo en Brasil, así como el gobierno de Chile, entre otros.
Berthony Dupont, director del semanario Haiti Liberté, y Artemio Camacho, del movimiento de solidaridad con Cuba en Puerto Rico, también intervinieron en la segunda sesión plenaria. David Abdullah, del Movimiento por la Justicia Social en Trinidad y Tobago, envió saludos a la conferencia.
Taller sobre el papel de la mujer cubana y el impacto de la guerra económica de Estados Unidos
El primer día de la reunión los delegados concluyeron su trabajo con varios talleres.
El más popular fue el taller sobre la mujer cubana. Su panel contó con Maybel González Marino, coordinadora regional de la Federación Internacional Democrática de Mujeres, y Yamila González Ferrer, quien es jurista en Cuba. Ambas formaron parte de la delegación cubana para la 70ª sesión de la Comisión de la ONU sobre la Condición de la Mujer.

González Marino explicó cómo las mujeres comunes se transformaron a través de la revolución, que combatió prejuicios sociales que antes le impedían a la mayoría de las mujeres asumir cargos de liderazgo en la fuerza laboral, la sociedad y el gobierno.
Hoy aproximadamente el 55% de la fuerza laboral en Cuba son mujeres. Esto incluye a más del 67% de los profesores y otros profesionales de la educación, el 62% de los médicos, el 64% de los que participan en misiones internacionalistas en todo el mundo y el 35% de los que trabajan por cuenta propia.
También ha aumentado la participación de las mujeres en puestos de liderazgo del Estado cubano a nivel local y nacional. Casi el 52% de los puestos con toma de decisiones en el gobierno están ocupados por mujeres, dijo, incluyendo casi el 58% de los miembros de la Asamblea Nacional, el parlamento cubano, y el 59% de las asambleas municipales del Poder Popular.
Uno de los recientes logros revolucionarios en Cuba fue una revisión importante del Código de las Familias del país, que una gran mayoría de la población adoptó en un referéndum en 2022. La FMC desempeñó un papel fundamental en la campaña que llevó a su ratificación, señaló González Ferrer.
El Código legalizó el matrimonio homosexual y las uniones civiles, así como la adopción de niños por parejas del mismo sexo. La nueva ley también reforzó los derechos y protecciones de niños y adolescentes, garantizando aún más los derechos de las mujeres y promoviendo la igualdad en el reparto de los derechos y responsabilidades domésticas entre los padres — independientemente del sexo o género. También reforzó los avances que Cuba ha logrado en la lucha contra la violencia doméstica y codificó los derechos de las personas con discapacidad y los ancianos dentro de la familia.
Al mismo tiempo, explicó González Ferrer, la guerra económica de Washington, y especialmente su reciente escalada con el bloqueo del petróleo, está socavando el ejercicio de estos derechos fundamentales consagrados en el nuevo Código de las Familias.
“En la actual situación de emergencia, las mujeres asumen más la carga de dónde comprar comida, cómo conservarla, dónde cocinar sin gas — a menudo usando una hoguera de leña en las aceras, ya que las casas no están construidas para este tipo de preparación de alimentos”, explicó. “A veces caminamos largas distancias para llenar garrafas de agua y luego vemos cómo hervirla para los que la necesitan desinfectada”.
En casos de violencia doméstica, “¿cómo pueden actuar las autoridades si el transporte está paralizado por falta de combustible?”, preguntó.
El bloqueo también socava los derechos de los ancianos y discapacitados establecidos en el Código de las Familias, señaló González Ferrer. “Ahora es mucho más difícil acceder a sillas de ruedas o audífonos. Cuando se acaban las baterías para los implantes cocleares no se pueden reemplazar”, dijo.
“Su solidaridad es esencial para contrarrestar el bloqueo y derribar estas barreras”, enfatizó.
Campañas de ayuda material, viajes a Cuba, trabajo legislativo
Otros talleres se centraron en campañas de ayuda material, viajes a Cuba y el trabajo legislativo.
Bob Schwartz, director ejecutivo de Global Health Partners, expuso una nueva iniciativa de atención neonatal y materna que su organización ha emprendido en colaboración con el ministerio de salud de Cuba. Este proyecto se enfoca en recaudar fondos para obtener equipos especializados — incluyendo incubadoras, ventiladores, monitores de frecuencia cardíaca fetal, aparatos portátiles de rayos X y repuestos para esta maquinaria — primero para La Habana para luego expandirla por toda Cuba durante los próximos cinco años.

El objetivo del programa es restaurar la tasa ejemplar de mortalidad infantil en Cuba, de poco más de 5 muertes por cada 1000 nacidos vivos, dijo Schwartz.
“Antes de la revolución, la tasa de mortalidad infantil superaba los 70 por cada 1000 nacidos vivos”, señaló Schwartz. “La revolución cambió todo eso. El sistema de salud pública de Cuba, centrado en la atención preventiva que es disponible gratuitamente para todos, redujo la mortalidad infantil a 5.2 hace una década, comparable a la de los países capitalistas ricos. Debido a sanciones extremas, ahora esa cifra ha aumentado a 9 por cada 1000 nacidos vivos”.
Otras campañas de ayuda material en las que se enfocaron los delegados incluyen el Convoy/Flotilla Humanitaria Internacional a Cuba, que partió de México el 21 de marzo. La delegación europea de este convoy llegó a Cuba el 18 de marzo. El contingente estadounidense tenía previsto salir de Miami en un avión chárter lleno de medicinas y otros tipos de ayuda el 20 de marzo.
Individuos y organizaciones pueden hacer donaciones para cooperar con la ayuda material para Cuba por medio de los siguientes proyectos: Socios de Salud Global; el proyecto Let Cuba Live, centrado en enviar generadores y paneles solares a Cuba; y The Hatuey Project, que proporciona medicamentos a niños cubanos con leucemia y linfoma.


También se discutieron muchos planes para viajes en grupo a Cuba. Entre ellas se encuentran varias brigadas que viajaron a Cuba para el Primero de Mayo y para participar en una conferencia internacional en agosto con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro, el líder central de la revolución cubana. A todos los participantes en estos viajes se les recomienda llenar maletas con suministros médicos y otra ayuda humanitaria para llevar a Cuba.
Un evento público la noche del 14 de marzo incluyó saludos de los invitados cubanos y música de la banda Bomba Yo.
Plan de acción
La conferencia concluyó el 15 de marzo con la discusión y adopción de un Plan de Acción de Solidaridad con Cuba. Unos 55 delegados presenciales y 71 en línea asistieron a la sesión final.
Fernando González, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y uno de los Cinco Héroes Cubanos,[1] así como Leima Martínez Freire, también del ICAP, se dirigieron a los delegados en esta sesión mediante transmisión en vídeo.

“Trump y el secretario de Estado Rubio creen que el derrocamiento de la revolución cubana está cerca”, dijo Jason Corley, de la Coalición Cuba Sí NY/NJ, al presentar el plan de acción a los delegados.
“Por lo tanto esta conferencia de solidaridad tiene lugar en un momento de importancia crítica para el futuro de la revolución cubana. Objetivamente el imperativo que existe para intensificar nuestro trabajo de solidaridad, tanto cuantitativamente como cualitativamente, nunca ha sido mayor. Lo más importante es llevar a cabo una defensa política de Cuba ante este ataque, mientras hacemos todo lo posible para aliviar la grave situación económica mediante el envío de ayuda humanitaria”.
El plan de acción de 16 puntos incluye, entre otros:
- La organización de protestas callejeras y de visibilidad pública, con acciones coordinadas a nivel local y nacional, para lograr que capas cada vez más amplias de la población se opongan al bloqueo estadounidense.
- La promoción del envío de todo tipo de ayuda material a Cuba, dando prioridad al Convoy/Flotilla Internacional Humanitaria a Cuba, partiendo de México el 21 de marzo.
- Aumentando al máximo el número de viajes a Cuba desde Estados Unidos y Canadá para, a su regreso, involucrar a quienes viajaron en actividades contra el bloqueo.
- Acercarse a los más de 2.4 millones de cubanos que viven en Estados Unidos para ampliar la oposición activa entre los cubanoamericanos a las políticas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
- Entablar lazos entre el movimiento obrero cubano y las luchas obreras y sindicales en Estados Unidos, con énfasis en interactuar con quienes forman parte del auge de las luchas contra ICE y contra la agenda de Trump que impulsa la deportación masiva de inmigrantes.
- Dándole publicidad al internacionalismo cubano, en especial el increíble trabajo global de las brigadas de voluntarios médicos de Cuba.
NOTAS
[1] Los Cinco Cubanos — Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González — son revolucionarios cubanos que, en los años 90, aceptaron llevar a cabo misiones del gobierno cubano para recopilar información sobre las actividades de grupos contrarrevolucionarios cubanoamericanos que operaban en el sur de Florida. El 12 de septiembre de 1998, los cinco fueron arrestados por el FBI. Fueron incriminados y condenados por diversos cargos, entre ellos actuar como agentes no registrados del gobierno cubano y por poseer documentos de identidad falsos. Sin una sola prueba, tres fueron acusados de “conspiración para recopilar y transmitir información de defensa nacional”. Los Cinco se reunieron en suelo cubano en 2014, cuando todos fueron finalmente liberados de prisión. Hoy son considerados héroes nacionales en Cuba.
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Categories: Cuba/Solidaridad con Cuba
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