Política en Estados Unidos

El exjefe de la Patrulla Fronteriza de Trump en Estados Unidos aparece como invitado especial en la Cumbre Mundial del Fascismo



El artículo a continuación fue publicado por primera vez en la revista digital The Redoubt el 31 de mayo de 2026. Destaca la participación de Greg Bovino en la “Cumbre de Re-emigración 2026” celebrada por la ultraderecha cerca de Oporto, Portugal, el 30 de mayo. La reunión reunió a conocidos fascistas de todo el mundo.

Bovino es el exjefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos que hasta principios de este año fue la faz de la campaña antiinmigrante de deportaciones masivas del presidente estadounidense Donald Trump. Él fue desplazado de ese puesto en parte por las consecuencias de las masivas protestas contra la Operación Metro Surge, la cual había sitiado a las comunidades obreras en Minnesota — especialmente en las ciudades de Minneapolis y St. Paul.

Poco después de la investidura de Trump para una segunda ronda en la Casa Blanca, Panorama-Mundial destacó lo que se planteaba para los trabajadores en El segundo mandato de Trump: el gobierno de un solo hombre y el peligro del fascismo incipiente. Desde entonces hemos seguido cubriendo el desenlace de este ominoso evento y la resistencia que ha generado en la clase trabajadora.

El peligro del fascismo en Estados Unidos no es inminente hoy. Pero señales como las descritas en el artículo a continuación no pueden ser ignoradas. Muestran cómo ultraderechistas que a menudo se identifican abiertamente con el nazismo han estado ingresando y partiendo de altos cargos gubernamentales desde la reelección de Trump.

También subrayan la absoluta hipocresía de la administración Trump, que ha ejercido una presión implacable sobre las universidades y otras instituciones para que repriman cualquier defensa de Palestina bajo el pretexto de “castigar el antisemitismo”. Mientras tanto personajes nombrados por Trump, como Bovino y sus despreciables semejantes, son celebrados en una reunión de admiradores de los nazis que durante el Holocausto enviaron a millones de judíos a campos de concentración y a crematorios.

Publicamos el artículo a continuación para la información de nuestros lectores. El titular, el subtítulo, el texto y las fotos que siguen son del original. La traducción es de Panorama-Mundial.

— Los editores de Panorama-Mundial

*

¿Por qué la prensa ignoró una reunión de los principales fascistas del mundo?

El extremismo de la derecha se está volviendo una corriente principal, pero no está recibiendo la cobertura que debería.

Por Charles R. Davis

31 de mayo de 2026

Martin Sellner (izquierda), Greg Bovino (centro) y Afonso Gonçalves (derecha) en la “Cumbre de Re-emigración 2026”. (Foto publicada el 30 de mayo de 2026.)

Justo antes de que él hubiera confirmado su asistencia a una Cumbre neofascista en Portugal, Gregory Bovino, el excomandante de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos que fue en su día la faz de las deportaciones masivas del presidente Donald Trump, publicó una foto en X en la que aparece haciendo un saludo que le será familiar a cualquiera que haya oído hablar de la Alemania nazi.

Publicación en X de Gregory Bovino haciendo el saludo nazi. (Captura de pantalla el 31 de mayo de 2026.)

Sería más fácil descartar este saludo hitleriano como un gesto incómodo — como hicieron algunos cuando Elon Musk, el propietario de X, lo hizo durante la investidura de Trump en 2025 — si no fuera porque lo eligió y lo compartió un hombre que se dirige a una conferencia de pureza racial. La así llamada “Cumbre de Re-emigración 2026” se celebró el 30 de mayo en el Hotel Salmanha Residence justo al sur de Oporto, Portugal, y sus organizadores no fueron sutiles.

“Condiciones como las de Weimar requieren soluciones propias de Weimar”, argumenta Afonso Gonçalves, principal organizador del evento. Es el fundador del grupo de extrema derecha Reconquista, llamado así por la expulsión masiva de musulmanes de la Península Ibérica. Es con quien Bovino fue fotografiado tras aterrizar en Europa.

Martin Sellner, un extremista de Austria, es conocido principalmente por difundir la teoría conspirativa del “gran reemplazo” — que las élites judías buscan exterminar a la raza blanca mediante una migración masiva — algo que ha motivado a autores de tiroteos masivos desde Pensilvania hasta Nueva Zelanda. Ese era el otro hombre que estaba junto a Bovino.

Otros ponentes incluyeron a un fascista belga condenado por negar que ocurrió el Holocausto y el fundador de un grupo neonazi suizo llamado “Junge Tat”, que es bastante franco acerca de su afición por el “nacionalsocialismo”.

Me enteré de esta reunión por primera vez en Facebook, donde fue promovida por Reconquista con publicidad pagada (Meta se negó a comentar o a eliminar los anuncios). El único secreto era su ubicación precisa.

¿Y sin embargo? Ningún medio en el mundo anglófono cubrió el hecho de que un exfuncionario de la administración Trump estuvo en una reunión de los principales fascistas del mundo para promover la “re-emigración”, un eufemismo de extrema derecha para efectuar la limpieza étnica de personas no blancas en Estados Unidos y Europa.

Los principales medios de comunicación también ignoraron la presencia de Stefano Forte, presidente del New York Young Republican Club [Club de Jóvenes Republicanos de Nueva York]. Un portavoz del grupo — tras ser informado de las opiniones extremistas (y de las condenas penales) de los asistentes — le dijo a The Redoubt que “nunca iba a pedir disculpas por apoyar a nuestros hermanos y hermanas europeos”.

Uno de los pocos medios que cubrió este evento — y sin duda el primero — fue The Redoubt. El periódico español El País informó sobre la presencia de Rocio de Meer Méndez, una política del partido de extrema derecha Vox; La revista Político en Europa también lo cubrió. ¿Pero aparte de esos? Hasta la fecha del domingo por la tarde, la cobertura parecía limitada en gran medida a los medios de extrema derecha que fueron invitados, como el Deutschland Kourier, afiliado a la AfD (la diputada de Alternative für Deutschland, Lena Kotre, fue otra de las ponentes destacadas).

La derecha convencional se está arrimando hacia las cloacas de la ideología neonazi, pero probablemente no te enterarías a menos que fueras un extremista de derecha. Incluso los medios de comunicación que dedican recursos sustanciales para cubrir la lacra del antisemitismo generalmente lo ignoran, al menos en Estados Unidos cuando proviene de operativos republicanos y funcionarios retirados de la administración Trump.

No hay necesidad de discutir si existe un doble rasero; la falta de cobertura mediática habla por sí sola. La única pregunta es por qué existe.

En Estados Unidos la captura de los medios corporativos por parte de la derecha es una respuesta; simplemente no existe el incentivo para destacar a los extremistas de un lado del espectro político.

Bari Weiss, columnista de opinión que no cuenta con el antecedente de realizar verdaderos reportajes, recibió control total sobre CBS News porque estaba dispuesta a convertirla en un portavoz de la política de sus nuevos propietarios. ABC le pagó millones de dólares a Donald Trump por el delito de describir con precisión su responsabilidad civil por una agresión sexual. Jeff Bezos ha convertido a The Washington Post en un blog conservador, que no es especialmente interesante.

Estos medios van a cubrir el extremismo y el antisemitismo si pueden asociarse con un demócrata elegido, sin duda, pero no cuando es al revés. Al fin y al cabo, es en interés de sus propiedades y de la causa reaccionaria que la política de derechas se vea como una respuesta necesariamente salvaje a los peligros de una izquierda desquiciada.

Pero creo que es algo más que eso. Creo que es que, en términos generales, no le exigimos nada a la derecha, aunque no compartamos sus políticas. Cuando figuras iliberales se comportan mal, como suelen hacerlo — cuando expresan sus deseos y odios más viles y a menudo libidinosos — eso se ve como un perro roñoso mordiendo un zapato. No desafían las expectativas; así que realmente no hay nada que se pueda hacer.

Ya sea por simpatía o condescendencia, la política de la extrema derecha se interpreta como algo natural de una manera que la política de izquierda no lo es. En el mundo el tribalismo de mentes estrechas y reaccionarias es el entorno predeterminado, o eso es lo que muchos creen. Solo es noticia, y solo es interesante, cuando alguien que dice ser mejor demuestra que no lo es.

Sin embargo, con el tiempo, lo que quede de la prensa libre tendrá que enfrentarse al hecho de que la extrema derecha es ahora la élite gobernante del mundo moderno — y hoy declara abiertamente su intención de repetir los años 30. Eso sí es noticia.


Si te gustó este artículo, compárte lo con amigos y usa el enlace a continuación para suscribirte gratuitamente a Panorama-Mundial.

Anota en el espacio a continuación tu correo electrónico y haz clic en el botón SUSCRIBIRSE. Recibirás un mensaje con el enlace que necesitas usar para confirmar tu suscripción.


Deja un comentario