Historia de Estados Unidos

Sobre el enfoque multitemático en el movimiento contra la guerra de Vietnam



Por Yvonne Hayes

El lector Mark Satinoff publicó recientemente el siguiente comentario bajo la reseña del libro en inglés ¡Fuera Ya! Relato de un participante sobre el movimiento en Estados Unidos contra la guerra en Vietnam:

En la sección “¿Organizaciones contra la guerra o multitemáticas?” el autor afirma:

Los ultraizquierdistas también se molestaron por el “estrecho” enfoque del movimiento. Argumentaron a favor de un enfoque multitemático, combinando la oposición a la guerra con la lucha contra el racismo, apoyando los derechos de las mujeres y, en el caso de algunos, abogando por el fin del imperialismo…

A continuación, citan a Halstead:

“La lógica inevitable de un paraguas multitemático,” argumenta, “tendría que ser una coalición de fuerzas radicales-liberales subordinadas al programa multitemático de los políticos liberales, a un ala del Partido Demócrata. En terminología marxista, un ‘frente popular’”.

O no entiendo el punto que Halstead está haciendo o no estoy de acuerdo con él. ¿Por qué es “inevitable” que un enfoque multitemático lleve a un ‘frente popular’? ¿Está predestinado? Sería útil dar algunos ejemplos (al menos para este lector).


DISCUSIÓN CON NUESTROS LECTORES


No sé qué ejemplos históricos tendría Halstead en mente cuando hizo esa afirmación. Lo que sí sé es que Halstead era muy consciente de las fuerzas de clase que estaban en juego cuando se empezó a profundizar la oposición a la guerra de Vietnam y se estaba ampliando el movimiento contra la guerra. Y las fuerzas que se oponían a la guerra estaban fuertemente inclinadas hacia el ala liberal del movimiento.

Halstead no argumentó que no fuera posible un frente multitemático unido, sino que — dada la composición de clases del movimiento en ese momento — cualquier programa multitemático que fuera aceptable para la mayoría de las organizaciones e individuos involucrados sería liberal-reformista. Orientaría el movimiento hacia una coalición con el Partido Demócrata y, lo más importante, quedaría subordinado al ala liberal de la clase capitalista.

Halstead describió cómo, durante cada ciclo electoral, incluso con un núcleo sólido del movimiento luchando por un enfoque claro sobre la guerra, el impulso de organizar manifestaciones se fue apagando a medida que grupos y activistas contra la guerra se dedicaban a hacer campaña por los candidatos de la “paz”.

Inmediatamente después de la cita de Halstead citada en el comentario de Mark Satinoff, la reseña hace referencia a un artículo que Halstead escribió en 1965. En ese artículo, Halstead señaló: “No hay desacuerdo en que un programa multitemático sería necesario para lograr un cambio social básico en este país. Todos los grupos radicales tienen programas multitemáticos. Los desacuerdos son sobre qué debería ser el programa, y estos desacuerdos no se van a resolver ni fácil ni rápidamente.

“Lo único que todas las tendencias y los independientes tienen en común es su oposición a la guerra de Vietnam. Por eso los comités independientes contra la guerra deberían centrarse en ese tema. Intentar elaborar un programa multitemático amplio para estos comités significaría reproducir dentro de ellos las disputas que hay entre las tendencias y tendería a dividirlas y hacerlas más estrechas”.

Veterano de Vietnam lanza su medalla a las escaleras del Capitolio en Washington, D.C., el 23 de abril de 1971. Halstead describe cómo vio a 600 veteranos desfilar ese día, nombrando a compañeros muertos en combate y lanzando las medallas que recibieron por luchar en Vietnam. El ampliar el movimiento contra la guerra para involucrar a los trabajadores, incluso los uniformados, estaba al centro de la insistencia de Halstead de enfocarse en la retirada inmediata de las tropas estadounidenses. (Foto: Fred McDarrah / Getty Images)

El enfoque multitemático promovido por las fuerzas liberales también fue impulsado por algunos radicales. En un editorial del 12 de abril de 1969, el semanario radical The Guardian argumentó: “Estar en contra de la guerra no es suficiente. El recién radicalizado movimiento contra la guerra debe luchar contra la raíz de la guerra imperialista y debe conducir esa lucha aquí y ahora contra el sistema capitalista, sus instituciones, políticos y policías que hacen inevitables estas guerras. El movimiento, simplemente, debe luchar por el poder para el pueblo”.

Los peligros de este enfoque “multitemático” fueron abordados en una resolución de 1969 por el Partido Socialista de los Trabajadores, organización política de la cual Halstead era miembro y líder.

“Una variante del enfoque de colaboración de clase en el movimiento contra la guerra ha sido la política de organizar en torno a ‘múltiples temas’”, decía la resolución.[1] “Reformistas de todas las tendencias han abogado por que las fuerzas contra la guerra se unan en torno a un programa político general, en contraste con el tema único de la acción conjunta contra la guerra. Dada la composición de clases, las líneas políticas y la heterogeneidad de los grupos involucrados en el movimiento contra la guerra, un programa que aborde múltiples temas solo podría ser liberal-reformista. Funcionaría como un puente hacia la política electoral de colaboración de clases y nos desviaría de enfocarnos en las manifestaciones contra la guerra.

“Como resultado de la creciente radicalización juvenil este argumento ahora se ha actualizado con lenguaje de izquierda abogando por transformar el movimiento contra la guerra, con sus acciones masivas, en un movimiento general antiimperialista. Pero una coalición de ese tipo, supuestamente organizada para luchar contra el imperialismo en general, sería un fraude. Esa tarea requiere un partido socialista revolucionario y un programa para liderar la lucha por la revolución socialista. El movimiento contra la guerra es antiimperialista en sus acciones, no en el programa de todos sus participantes. La verdadera función de esta línea multitemática sería construir una organización que tendría un lenguaje radical pero que no obstante sería reformista, lo cual suplantaría la organización de manifestaciones masivas contra la guerra”.

Como señaló Halstead en su artículo de 1965, “Todos los grupos radicales y pacifistas ven el nuevo movimiento contra la guerra como una oportunidad para conocer gente nueva, discutir ideas particulares y profundizar la conciencia social de las masas en general — y eso está perfectamente bien. Pero eso no significa que los comités contra la guerra deban comprometerse con el programa político particular de una tendencia”.

Halstead estaba convencido de que enfocarse en “un solo tema” — un frente unido contra la guerra — tenía el potencial de atraer a capas de la clase trabajadora, a jóvenes radicalizados y a soldados estadounidenses, y de acorralar a los liberales en una coalición, incluso a veces en contra de su voluntad. Bajo esta bandera, señaló, el movimiento contra la guerra era antiimperialista en sus acciones, si no en el programa de todos sus participantes.

Esto fue precisamente lo que sucedió. Las sucesivas formaciones del frente unido, centradas en la demanda de que Estados Unidos se retirara inmediatamente de Vietnam, movilizaron a millones, eventualmente involucrando a algunas organizaciones sindicales e inspirando un enorme esfuerzo por organizar a los soldados que se oponían a la guerra.

Este movimiento de “un solo tema” ayudó al pueblo vietnamita a poner de rodillas al imperialismo estadounidense.


NOTAS

[1] Ver el boletín en inglés Education for Socialists titulado Estrategia revolucionaria en la lucha contra la Guerra de Vietnam, artículo 6, página 32.


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