Política en Estados Unidos

En una victoria para la libertad de expresión, el tribunal desestima acusaciones de conspiración contra activistas a favor de Palestina

‘Estar en contra del sionismo no es antisemitismo’



Estallaron protestas en los campus de todo Estados Unidos cuando se desplegó la feroz guerra israelí en Gaza tras el ataque liderado por Hamás en Israel del 7 de octubre de 2023. Estas protestas — declaraciones públicas, marchas, desobediencia civil y otras acciones — continuaron hasta la primavera de 2024.

El 24 de marzo de 2024, estudiantes de la Universidad de Columbia en Nueva York establecieron el “Campamento de Solidaridad con Gaza”, exigiendo que la universidad “se desvinculara del apartheid israelí”. El 18 de abril el presidente de la universidad autorizó que el Departamento de Policía de Nueva York registrara el campamento, lo que llevó a la mayor detención en masa en ese campus desde 1968, cuando 86 estudiantes negros fueron arrestados tres semanas después del asesinato de Martin Luther King Jr.

Campamento de Solidaridad con Gaza en la Universidad de Columbia, Nueva York, en abril de 2024. (Foto: Lily Forand / CT Mirror)

Luego, el 29 de abril, decenas de manifestantes irrumpieron en Hamilton Hall en Columbia y se encerraron adentro. Desplegaron una pancarta que decía “Hind’s Hall” en honor a Hind Rajab, una niña palestina de seis años asesinada por el ejército israelí en Gaza.

Al día siguiente, la policía de Nueva York volvió a desplegarse, entrando en el edificio con escudos en mano, algunos de ellos desenfundando sus armas antes de entrar en las habitaciones. Decenas de personas fueron arrestadas, con los funcionarios denunciando que hubieron robos, daños criminales y allanamiento. Al final, se retiraron los cargos contra los estudiantes que se manifestaron y la universidad aceptó iniciar sus propios procesos disciplinarios contra los implicados.

Sin embargo, durante la ocupación inicial del edificio, dos conserjes quedaron atrapados en el interior y resultaron heridos al intentar salir. Se presentó una demanda en su nombre en un tribunal federal contra The People’s Forum (TPF, el Foro del Pueblo). La organización sin fines de lucro había organizado reuniones estudiantiles y sus líderes apoyaron abiertamente las protestas. La demanda afirmaba que los trabajadores resultaron heridos “al fomentarse una conspiración para negarle los derechos civiles a personas que son, o se perciben como judías, o son simpatizantes de los judíos”, citando la postura anti-sionista de TPF.

Los conserjes también han presentado una demanda en un tribunal estatal, alegando agresión, lesiones y sufrimiento emocional.

El 9 de junio de 2026, la jueza del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Colleen McMahon, desestimó la demanda federal con perjuicio. “Ninguna causa política puede justificar lo que les ocurrió a estos [empleados]”, escribió, “pero no todos los casos de un comportamiento político despreciable pueden ser remediados mediante una demanda presentada conforme al estatuto federal de conspiración civil”. Además, citó el caso Stand with Us contra el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en el que el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, Primer Distrito, determinó que la oposición al sionismo y a las acciones del Estado de Israel no son inherentemente antisemitas.

Esta victoria se produce tras una sentencia del Tribunal Supremo de Nueva York del 27 de febrero de 2026 que determinó que las expulsiones, suspensiones y revocaciones de diplomas de graduación por Columbia contra los manifestantes pro-palestinos que ocuparon Hamilton Hall eran inválidas porque se basaban en “pruebas” de los registros sellados de los arrestos.

Estas son victorias importantes para la libertad de expresión. A medida que los activistas políticos enfrentan más intentos por parte de las autoridades federales — y de las instituciones a las que han intimidado — de limitar los derechos democráticos fundamentales, precedentes como estos serán una parte valiosa de la lucha contra estas medidas.

También es importante subrayar aquí el peligro de imputar cargos de “conspiración” en este caso y en términos más amplios. En un artículo de 2023 sobre las acusaciones contra Trump en ese entonces, Panorama-Mundial destacó cómo el gobierno utiliza cargos de ese tipo para criminalizar la libertad de expresión.

“Clarence Darrow, uno de los abogados de derecho más importantes del siglo veinte y un ardiente defensor de las libertades civiles, promovió esta idea”, señalaba el artículo. “Como explica la Enciclopedia de la Primera Enmienda, ‘Darrow creía que las leyes de conspiración son inconstitucionales.’ Él ‘tomó casos que no eran bien vistos —representando a clientes del movimiento obrero acusados de violencia, traición y conspiración — para dar voz a ‘los débiles, los que sufren y los pobres’ al defender sus derechos bajo la Primera Enmienda a la libertad de expresión, a una prensa libre y a presentarle reclamos al gobierno’. Entre sus clientes se encontraba el líder socialista Eugene Debs.

“Citando al biógrafo de Darrow, la enciclopedia agrega: ‘Darrow, un brillante abogado de derecho, consideró que la Primera Enmienda era la garantía escrita de que el gobierno no puede imponer ‘traba alguna al pensamiento, las acciones, los sueños y los ideales de los hombres, incluso los más despreciados entre ellos’”.

Panorama-Mundial publica el siguiente comunicado de prensa del grupo legal Partnership for Civil Justice Fund (PCJF por sus siglas en inglés), que representó al Foro del Pueblo (TPF), para la información de nuestros lectores. El titular y el texto que aparecen a continuación son del original. Las fotos son de Panorama-Mundial.

— Los editores de Panorama-Mundial

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El 29 de abril de 2024, decenas de manifestantes irrumpieron en Hamilton Hall en la Universidad de Columbia en Nueva York y se encerraron adentro. Desplegaron una pancarta que decía “Hind’s Hall” en honor a Hind Rajab, una niña palestina de seis años asesinada por el ejército israelí en Gaza. (Foto: Sydney Lee / Columbia Spectator)

Martes, 9 de junio de 2026

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA

El Tribunal Federal desestima las acusaciones de conspiración por derechos civiles contra activistas a favor de Palestina y el Foro del Pueblo (TPF): El estar en contra del sionismo no es antisemitismo

Washington, D.C. — 9 de junio de 2026 — En una importante victoria para la libertad de expresión, un tribunal federal ha desestimado con prejuicio todas las reclamaciones de conspiración por derechos civiles presentadas contra The People’s Forum y otros individuos acusados derivadas de la ocupación en abril de 2024 de Hamilton Hall — Hind’s Hall — en la Universidad de Columbia. La sentencia es una reivindicación del derecho del Foro del Pueblo (TPF) y de todos los demás a participar en discursos políticos condenando los crímenes de guerra y el genocidio israelíes respaldados por Estados Unidos, y a pedir apoyo para los activistas estudiantiles acampados que exigían la desinversión. La Asociación para el Fondo de Justicia Civil (PCJF) representó al Foro del Pueblo en el litigio.

En una sentencia emitida el 1 de junio de 2026, la jueza Colleen McMahon del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York desestimó todas las reclamaciones federales bajo el artículo 42 U.S.C. §1985(3) y §1986. La demanda, ahora desestimada, fue presentada por el Centro Louis D. Brandeis para los Derechos Humanos Bajo la Ley y [el bufete] Torridon Law en nombre de dos empleados de la Universidad de Columbia. El Centro Brandeis argumentó que constituía odio antisemita que el TPF practicara la libertad de expresión para apoyar a los estudiantes acampados, pedir la desinversión de Israel y condenar la violencia israelí. El PCJF argumentó que el Centro Brandeis estaba confundiendo el anti sionismo, un punto de vista político protegido, con el antijudaísmo en un esfuerzo por reprimir y suprimir a quienes se oponen al sionismo o condenan los crímenes y el genocidio israelíes.

El Tribunal rechazó rotundamente los argumentos de los demandantes, dictaminando que no presentaron una reclamación sobre todas las teorías presentadas contra el TPF.

De suma importancia, el Tribunal rechazó la argumentación central de los demandantes de que la oposición al sionismo o a la política del gobierno israelí constituye evidencia de animosidad antisemita. Adoptando precedentes del Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, la jueza McMahon sostuvo que “el elegir criticar las acciones de Israel en Gaza no manifiesta necesariamente antisemitismo”, y señaló que las opiniones sobre las políticas de Israel difieren “incluso entre judíos e israelíes”. El Tribunal señaló acertadamente que incluso “la propia comunidad judía está dividida sobre si el estar en contra del sionismo es inherentemente antisemita”.

“La fusión del anti sionismo con el antisemitismo es una táctica política para acallar y penalizar a quienes, como el Foro del Pueblo, se solidarizan con el pueblo de Gaza y Palestina. Esta sentencia deja claro que: el TPF está plenamente dentro de sus derechos protegidos a defender los derechos humanos y civiles y a oponerse al genocidio. “Esta es una victoria rotunda para la libertad de expresión”, dijo Carl Messineo, director legal de la PCJF, y asesor legal del TPF.

“El rechazo por parte del Tribunal a este acto de usar la ley como instrumento ideológico destinado a silenciar los puntos de vista a favor de Palestina es una victoria decisiva para la libertad de expresión. Como reconoció el Tribunal, el criticar a Israel y su guerra contra Gaza es discurso político que merece la protección de la Primera Enmienda. No existe en la Primera Enmienda una excepción de Palestina”, dijo Sarah Taitz, abogada de planta del PCJF y la abogada del litigio.

“Esta demanda forma parte de un ataque ideológico organizado contra el movimiento por la justicia para el pueblo palestino, que incluye la oposición al genocidio respaldado por Estados Unidos. Hemos visto un flujo constante de este tipo de demandas políticamente motivadas y sin fundamento en todo el país”, declaró Mara Verheyden-Hilliard, directora ejecutiva del PCJF y asesora legal del litigio. “Nos alegra mucho ver que este ataque a la libertad de expresión mediante el abuso del sistema judicial fue finalmente desestimado. Seguiremos litigando en defensa de la Primera Enmienda y contra este ataque políticamente motivado”.

El Foro del Pueblo declaró: “Damos la bienvenida a la decisión del tribunal, que afirma un principio fundamental de la Primera Enmienda: las organizaciones no pueden ser sancionadas por participar en actividades protegidas por la libertad de expresión. Demandas como esta están destinadas a silenciar a organizaciones como la nuestra agotando los recursos de quienes alzan la voz, y esperamos que esta sentencia desanime a otros de usar el sistema legal para suprimir el movimiento en solidaridad con Palestina. El anti sionismo no es antisemitismo, y ninguna demanda puede cambiar eso. El Foro del Pueblo está agradecido con nuestro equipo legal y con todos los que están del lado correcto de la historia”.

Todas las reclamaciones contra el Foro del Pueblo fueron desestimadas con prejuicio, con el Tribunal negando el permiso para enmendar por considerarlo “estéril”.

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La Asociación para el Fondo de Justicia Civil (PCJF) es una organización a favor de la libertad de expresión, los derechos constitucionales y los derechos civiles que ha representado a miles de personas y organizaciones en defensa de los derechos constitucionales durante más de 30 años en todo Estados Unidos. La PCJF tiene su sede en Washington, D.C., con una oficina en la Costa Oeste en Oakland, CA. Para más información visite www.justiceonline.org o síguenos en Bluesky, X e Instagram: @thePCJF.


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