El 28 de marzo de 2026 se celebraron marchas y manifestaciones en unas 3,300 ciudades, pueblos y aldeas en todo Estados Unidos. Fue la tercera movilización nacional de “No Kings” (No a los reyes). Los organizadores calculan que más de 8 millones acudieron, un aumento significativo respecto a los aproximadamente 7 millones que participaron en las acciones No Kings de octubre de 2025.
La red Indivisible se destacó entre los organizadores, pero cientos de otros grupos — tanto nacionales como locales — ayudaron a preparar los eventos. Entre ellos se encontraban varios sindicatos, tanto locales como nacionales.
Las recientes movilizaciones marcaron una participación histórica de manifestantes en Estados Unidos, así como un número sin precedentes de acciones individuales. Las más grandes ocurrieron en las “Ciudades Gemelas” de Minneapolis y St. Paul, Minnesota (cerca de 200 mil); Nueva York (donde los organizadores reportaron más de 350 mil participantes); Chicago, Boston y Washington, D.C. (unos 100 mil en cada una); Seattle (90 mil); y Los Ángeles y San Francisco (50 mil cada una).
Sin embargo, casi dos tercios de las acciones tuvieron lugar en ciudades o pueblos más pequeños, un aumento del 40% desde las primeras movilizaciones de No Kings en junio de 2025. Por ejemplo, en Colorado — donde los organizadores de la manifestación en Denver estimaron la asistencia en 30 mil personas — se llevaron a cabo unas 70 acciones adicionales en todo el estado, incluyendo una de 1 mil que protestaron en Greeley, el escenario de una huelga en curso de los trabajadores de la carne.
Además ocurrieron al menos 39 protestas internacionales, incluyendo en Europa y tan lejos como Tokio y Sídney, subrayando el impacto que las políticas de Washington han tenido en todo el mundo.
Las movilizaciones No Kings han aglutinado a fuerzas con diversas preocupaciones bajo la bandera de la oposición a la creciente concentración del poder en la rama ejecutiva del gobierno y a las amenazas a los derechos democráticos básicos — incluyendo el debido proceso jurídico, la libertad de expresión y el derecho al voto — que presuponen el peligro del gobierno de un solo hombre.
Como las anteriores, las marchas del pasado fin de semana fueron animadas y estaban llenas de carteles y disfraces coloridos, a menudo humorísticos. Pero esta vez algunos participantes reportan haber sentido un tono más serio y un mayor enfoque en las acciones, reflejando el peligroso viraje que han tomado los acontecimientos desde octubre pasado. La indignación ante la reciente campaña de terror en comunidades inmigrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos durante los últimos seis meses, y la guerra contra Irán por Estados Unidos e Israel durante el último mes, fue evidente en los carteles hechos a mano, las consignas y los comentarios de los oradores en muchos de los eventos.
La marcha insignia de esta ronda de movilizaciones fue la masiva participación en las Ciudades Gemelas, el epicentro de la resistencia a un asedio de ICE que resultó en muchos arrestos, el terror sembrado en las comunidades inmigrantes y el asesinato por agentes federales de los residentes de Minneapolis y observadores voluntarios Renee Nicole Good y Alex Pretti. La policía local estimó que la multitud — que se concentró en el capitolio estatal en St. Paul que aglutinó a tres marchas diferentes — en 100 mil, pero los organizadores situaron el número en casi el doble.
Las acciones de No Kings tienen lugar mientras demócratas y republicanos se preparan para las elecciones de mitad del mandato en noviembre. En muchas de las listas de oradores se destacaron los políticos demócratas. Varios de ellos, así como carteles en muchas de las manifestaciones, señalaron que ejercer el voto es la respuesta a la dirección autoritaria de la administración del presidente estadounidense Donald Trump. Pero Bill Scheer, de Minneapolis, informa que en su comunidad lo que anima a la gente como la vía principal a seguir es “luchar, no votar”, lo cual es claramente el producto de la masiva resistencia que vimos por parte de los residentes de Minnesota en los últimos meses.
El sitio web de No Kings ha anunciado que se están preparando planes para más protestas en torno al Primero de Mayo — el día internacional de la clase trabajadora — y que activistas en varias ciudades ya están organizando eventos, varios de los cuales se van a enfocar en el tema “Los trabajadores antes que los multimillonarios”.
A continuación publicamos una selección de informes y fotos de las protestas del 28 de marzo que Panorama-Mundial recibió de nuestros lectores.
— Los editores de Panorama-Mundial
*
MINNESOTA
Por Louise Halverson, Bill Scheer y Sandi Sherman
TWIN CITIES — El enorme movimiento y las movilizaciones para derrotar la embestida de ICE en Minnesota sirvieron aquí de base para las manifestaciones de No Kings. Esa resistencia le asestó un revés político importante a la administración Trump. Mostró en la práctica el camino a seguir en la lucha por la justicia social.
El 28 de marzo, tres marchas distintas se dirigieron a la capital en St. Paul, donde tuvo lugar la concentración principal. La policía estimó que la multitud fue de 100 mil personas, mientras que los organizadores afirmaron que fue el doble. Los embotellamientos de transito esta vez, comparados con las otras manifestaciones, parecen haber confirmado que 200 mil personas está más cerca de la verdad, convirtiéndola en la mayor manifestación en la historia de Minnesota.
Muchas otras marchas menores tuvieron lugar en el área de las Ciudades Gemelas y en todo el estado. En Richfield, un suburbio en el primer anillo de Minneapolis, 3,500 manifestantes se colocaron a los dos lados de la calle 66, una vía principal, durante un tramo de 1.5 millas, y una colecta allí obtuvo 37 bolsas completas de comida para el banco de alimentos local. Miles más protestaron en St. Cloud, Duluth recibió a 1 mil manifestantes, y Redwood Falls celebró su primera manifestación, con 100 participantes.
La marcha de las Ciudades Gemelas que fue promovida por la [central sindical] AFL-CIO se desplegó a lo largo de 1.2 millas. Otra fue organizada por la Red en Defensa de los Derechos de los Inmigrantes. Antes de que comenzara esa acción, oradores, entre ellos una persona de Filipinas, una del sudeste asiático, y un somalí, describieron el impacto de la embestida de ICE y la respuesta de la comunidad.
Beth Slocum, una criadora de ovejas en Welch, Minnesota, habló sobre el papel esencial de los inmigrantes en la agricultura en las comunidades rurales, las empacadoras de carne y la atención de la salud, así como el profundo impacto de las fuerzas de ICE en esas zonas y la rápida respuesta a sus amenazas que hubo en el campo. Slocum es presidenta de la junta del Land Stewardship Project (LSP), una organización fundada durante la crisis campesina en los años 80 del siglo pasado. El LSP, dijo, ayudó a entrenar a 800 personas en 30 condados rurales para defender a los inmigrantes, rastrear y dar a conocer la actividad de ICE, y apoyar a los inmigrantes de diversas maneras, incluyendo con alimentos y transporte. Su relato describió una parte importante de la resistencia que a menudo se pasa por alto.
Al inicio del mitin en el capitolio, la maestra de ceremonias Ash-Lee Woodard Henderson recibió grandes vítores cuando dijo: “No a ICE, no a la guerra, no a los multimillonarios, no a los reyes”.
Aunque estos fueron los temas centrales, múltiples temas fueron abordados por los oradores y participantes en sus pancartas y carteles. La demanda de poner fin a la guerra en Irán y de retirar las tropas no fue muy visible. Sin embargo, la multitud estalló coreando “¡Alto a esta guerra!” fuerte y sostenidamente cuando el senador estadounidense Bernie Sanders denunció la guerra y los devastadores ataques de Israel en el Líbano, Gaza y Cisjordania.
“No a los reyes” y ” ICE Fuera” fueron los temas dominantes, pero también se vieron varias banderas palestinas, ucranianas y mexicanas entre la multitud. El público era más joven en comparación con las acciones anteriores, y había una distribución más equilibrada entre jóvenes y mayores. El tiempo soleado permitió que los manifestantes se quedaran por muchas horas.
Aunque hablaron varios funcionarios del Partido Demócrata — entre ellos la congresista Ilhan Omar, el gobernador de Minnesota Tim Walz, y otros — sería un error pensar que el enfoque sobre Trump haya hecho que el evento fuera simplemente un mitin a favor del Partido Demócrata.
“Tenemos que convertir esta gran energía en un éxito electoral”, dijo el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, durante su intervención en el mitin. “La cuestión es que hay muchas formas de plantarle la cara a un tirano. Una de ellas es… votar, y por favor no descarten eso… Nos metimos en este lío en parte por unas elecciones, y lo que nos va a ayudar a salir de esto también van a ser las elecciones”.
Sin embargo, las declaraciones del resto de los otros oradores estuvieron claramente marcadas por el carácter de la resistencia en Minnesota y centradas en la importancia de los movimientos de base para lograr cambios. Algunos señalaron que las deportaciones de ICE no comenzaron con Trump. Y aunque la gran mayoría de los asistentes probablemente votarán por los demócratas en noviembre, el ánimo es que la vía principal a seguir es luchar, no votar.
El asalto frontal y sin precedentes de la administración Trump contra los derechos constitucionales básicos; el uso del poder presidencial para violar la soberanía de las naciones y el derecho internacional; el desatar fuerzas paramilitares que a nadie le rinden cuentas en las ciudades de Estados Unidos; y los ataques contra las universidades, la prensa, los que Trump percibe como sus críticos; y contra la decencia humana más básica exigen una lucha por parte de amplios sectores de la población, especialmente de la clase trabajadora, que es el blanco principal de estos ataques.
El mitin de hoy demostró que la experiencia de Minnesota le ha enseñado esa lección a miles de personas.
El grupo de oradores en la manifestación incluyó a las activistas locales Natalie Ehret, fundadora de Haven Watch, que vigila el centro de detención de ICE en el Edificio Whipple, suministrando abrigos, comida y el uso de teléfonos a las personas liberadas por ICE sin dinero ni ropa para el frío; Nick Benson, un voluntario que rastrea vuelos de deportación desde el aeropuerto Minneapolis–St. Paul; y Fran Clark, organizadora vecinal, quien dijo a la multitud que las redes de observadores y de respuesta han sido tan efectivas que el tiempo de respuesta tras un avistamiento de ICE era inferior a los dos minutos y cada secuestro era registrado por vecinos.
El entretenimiento musical incluyó a Bruce Springsteen cantando Streets of Minneapolis, que escribió tras los asesinatos de Good y Pretti, y a Joan Baez y Maggie Rogers interpretando las clásicas canciones de protesta “The Times They Are A-Changin” y “Ain’t going to Let Nobody Turn Me ‘round”.
Los tres últimos oradores fueron presidentes nacionales de sindicatos: la presidenta de la AFL-CIO, Liz Shuler; la presidenta del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), April Verrett; y la presidenta de la Federación Americana de Maestros, Randi Weingarten. Dos líderes sindicales locales hablaron en la manifestación antes de la marcha que partió desde Harriet Island.
*
NUEVA YORK
Por Mark Satinoff
CIUDAD DE NUEVA YORK — Cientos de miles marcharon hoy en el centro de Manhattan. Comenzando en Central Park South/59th St., los manifestantes se desplazaron en dos marchas, por la 7ª Avenida y por Broadway, que se unieron en Times Square y terminaron en la calle 34, donde se dispersaron. La ruta, de unas 1.25 millas de longitud, estuvo abarrotada durante horas. Cuando los primeros manifestantes llegaron a la calle 34, decenas de miles más apenas comenzaban a marchar. Como en las dos últimas protestas del Dia sin Reyes aquí, no hubo concentraciones ni oradores.
Las personas en la multitud eran mayoritariamente blancas y mayores. El tema “¡No a los reyes! ¡No a ICE! ¡No a la guerra!” se reflejaba en un mar de carteles creativos hechos a mano, la mayoría enfocados en denunciar a Trump y sus ataques contra los derechos democráticos. Carteles contra ICE se veían a lo largo de todo el camino.
Muchos carteles reflejaban un sentimiento contra la guerra en general, pero había poca mención explícita de Cuba, Irán, o Venezuela. Los partidarios de Cuba sostuvieron una pancarta y repartieron cerca de mil folletos educativos en uno de los puntos de reunión mientras la marcha comenzaba.
Nueva York es una de las ciudades más sindicalizadas del país y, sin duda, muchos trabajadores participaron en la marcha. Aunque no hubo un contingente del Consejo Sindical Central de la Ciudad de Nueva York, este reportero sí vio pequeños grupos de trabajadores del Local 32BJ del SEIU, del Comité de Mujeres del sindicato Laborers Local 79, y del PSC-CUNY (Congreso del Personal Profesional de la Universidad de la Ciudad de Nueva York).
*
ILLINOIS
Por Linda Loew
CHICAGO — Más de 100 mil personas llenaron Grant Park aquí, y luego salieron a las calles del centro durante más de tres horas el sábado.
Los temas de ” ICE Fuera” de nuestra ciudad y el amor por nuestras comunidades se impusieron por todas partes. Hubo una oposición amplia a la guerra contra Irán. La defensa de nuestros derechos democráticos fue evidente en los miles de carteles hechos a mano.
Ayudé a distribuir miles de volantes bilingües que rezaban “ICE OUT! / ¡FUERA ICE”! que fueron acogidos como pan caliente y con gran aprecio por parte de manifestantes de todas las edades, desde niños pequeños hasta mayores.
Contingentes de sindicalistas y grupos comunitarios llenaron la ruta de la marcha. Había literatura que apoyaba el derecho al aborto, el fin del bloqueo de petróleo a Cuba, e instando a la gente a presentarse masivamente el Primero de Mayo. También estuvieron presentes las kufiyas y las banderas palestinas a lo largo de la ruta.
En las calles y en el transporte público durante todo el día era palpable la sed de la gente por conectar con otros para resistir los ataques contra nuestros derechos en casa y para defender la soberanía de los pueblos en el extranjero.
*
ESTADO DE WASHINGTON
Por Argiris Malapanis y Geoff Mirelowitz
SEATTLE — Decenas de miles de personas se manifestaron y marcharon hoy aquí para oponerse a los ataques contra los derechos democráticos y otras políticas autoritarias de la administración Trump como parte de las protestas nacionales “No a los reyes”. Según la organización Indivisible, acudieron más de 90 mil personas.
“Miles más de washingtonianos se reunieron en ciudades en torno al mar de Salish, desde Olympia hasta Bellevue, Shoreline y Bellingham”, informó el Seattle Times. “Según los organizadores, la participación fue mayor que en la ronda anterior, especialmente en las ciudades más pequeñas”.
“No a ICE, no a las guerras, no a los reyes” fue el tema de la acción.
Los manifestantes se congregaron en el parque Cal Anderson, donde varios oradores se dirigieron a la multitud, entre ellos el fiscal general de Washington, Nick Brown. La marcha luego se trasladó varias cuadras hasta el Seattle Center, el punto final de la acción.
El ambiente era festivo. Tocaron bandas y varios grupos realizaron teatro callejero, burlándose de los ataques de la administración Trump al derecho al voto, a la libertad de expresión y al debido proceso legal. Carteles, letreros y pancartas fueron en su gran mayoría hechos a mano.
Un porcentaje considerable de los manifestantes eran jóvenes, pero participaron personas de todas las edades.
La oposición al terror desatado contra los trabajadores inmigrantes y sus partidarios por los agentes de ICE fue un grito de lucha. Algunos llevaban carteles con fotos de Renee Good y Alex Pretti. “Asesinados por ICE… Digamos sus nombres. Exigimos justicia”, decía uno de esos carteles.
La guerra contra Irán por Estados Unidos e Israel, y su impacto en la economía de Estados Unidos con el rápido aumento de los precios de la gasolina y la creciente inflación, también estaban presentes en la mente de muchos.
“Estoy cansado de la guerra”, dijo Michael McPhearson, director ejecutivo de Veteranos por la Paz, durante su intervención en la manifestación de apertura, según el Seattle Times.
“¡Yo subí tus precios!” decía un cartel bajo la caricatura de Donald Trump haciendo juego con la palabra “Irán”. “Manos fuera de Irán”, “No a la guerra contra Irán”, decían otros.
Un manifestante se esforzó por conectar las guerras internas y extranjeras. “¡NO A LAS GUERRAS en Groenlandia! ¡Irán! ¡Cuba! ¡Venezuela! ¡DC! ¡LA! ¡Detroit! ¡Minneapolis! ¡Chicago!” decía su cartel.
Un pequeño número de manifestantes destacó su oposición a los intentos de Washington de asfixiar a Cuba para someterla, a base de arreciar la guerra económica de Estados Unidos que ya lleva 67 años con el reciente bloqueo de prácticamente cualquier combustible que pudiera entrar al país. “Dejen de matar de hambre a Cuba”, decía uno de los carteles.
*
OREGON
Por Rick Berman
HILLSBORO — Hubo 49 protestas el Día de No a los reyes en el área metropolitana de Portland. Algunas, en los barrios cercanos al centro de Portland, fueron las que se sumaron a una gran marcha de protesta en dirección el centro, que los medios de prensa estimaron en 30 mil y los organizadores en 40 mil. Otras acciones fueron independientes, programadas para la misma hora que la marcha y el mitin principal en Portland. Los medios reportaron que manifestaciones en tres localidades suburbanas — Beaverton, Gresham y Vancouver, Washington, justo al otro lado del río de Portland — fueron de “miles” de personas.
Asistí a una animada protesta en el suburbio de Hillsboro, en Portland, junto a unas mil personas más. Carteles hechos a mano expresaban la indignación hacia la administración Trump por muchos temas — oponiéndose a los ataques a los derechos e instituciones democráticas, a la guerra contra Irán y a las redadas de ICE. Mi impresión fue que el ambiente general era más serio que en el evento de octubre. Por ejemplo, solo vi a una persona con un disfraz inflable, mientras que en la protesta el otoño pasado hubo muchas.
Todas las protestas de No Kings en el área de Portland fueron pacíficas, sin arrestos. Horas después de que las multitudes se retiraron, tres personas fueron detenidas frente al edificio de ICE en Portland y acusadas de lanzar piedras a los policías y dañar la puerta de la instalación.
Algunas de las protestas más grandes en otras partes de Oregón fueron en Medford (10 mil), la capital del estado, Salem (5 mil), Corvallis (4 mil) y The Dalles (850). En la zona de Eugene-Springfield hubo una serie de eventos, incluyendo una manifestación de miles de personas en Springfield.
*
CALIFORNIA
Por Mark Friedman
LOS ÁNGELES — Una multitud diversa de 50 mil personas protestó aquí el 28 de marzo, incluyendo una delegación de varios cientos de sindicalistas del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios, decenas de trabajadores de la Asociación de Profesores de California, delegaciones del sindicato de enfermeras de California, la Hermandad Internacional de Trabajadores Eléctricos, UNITE-HERE (trabajadores de la confección y hotelería), y los Teamsters, Maquinistas, Trabajadores del Acero, Sindicato de Escritores y otros. Participaron organizaciones políticas, incluyendo la organización a favor de Palestina llamada Voz Judía por La Paz, la Unión Americana de Libertades Civiles, así como Indivisible y los activistas defensores del medio ambiente del grupo Extinction Rebellion.
Al menos una docena de acciones se llevaron a cabo en comunidades circundantes, incluyendo San Pedro, Pasadena, Santa Mónica, Torrance y Long Beach, elevando la participación total en el área de Los Ángeles a 100 mil personas.
Igual que en otras ciudades como Miami, Nueva York, Boston, Minneapolis y Chicago, activistas solidarios con Cuba se unieron a estas acciones para exigir “Manos de EE.UU. Fuera de Cuba” y para darle fin al intento de Washington de intentar someter al pueblo cubano por medio del hambre.
Un equipo de una docena de miembros del Comité Manos Fuera de Cuba en Los Ángeles repartió 2 mil folletos educativos con extractos de discursos de líderes cubanos. El comité lidera la campaña internacional Let Cuba Play (Déjenlos jugar) que se opone a la denegación de visados a los atletas cubanos, que de hecho bloquea su participación en los Juegos Olímpicos de verano del 2028. La campaña recibió una acogida muy favorable por parte de los manifestantes. Los activistas también consiguieron nuevo apoyo para la delegación de Activistas Laborales y Juveniles a Cuba para el Primero de Mayo. Los participantes llevarán consigo maletas con ayuda médica y cargadores solares, destinados a ayudar al pueblo cubano a contrarrestar el impacto del bloqueo estadounidense.


SAN FRANCISCO — Decenas de miles de personas marcharon desde el Embarcadero hasta el Centro Cívico de la ciudad aquí el 28 de marzo, como parte de las protestas nacionales del día No Kings. (Fotos: Howard Petrick)
*
PENSILVANIA
*
FLORIDA
Por Pete Seidman
MIAMI — Unas 4 mil personas se reunieron aquí en el Parque Tropical el 28 de marzo, según los organizadores. Otras manifestaciones tuvieron lugar por todo el sur de Florida, incluyendo Ft. Lauderdale, Miami Springs, Coral Gables, Miami Beach, Calle Ocho, Homestead y los Cayos.
En la antesala de la acción, algunos de los organizadores del evento en el Parque Tropical intentaron convertir la acción en un evento anticomunista y contra Cuba, reformulando el contenido político de un volante modelo publicado en el sitio web nacional de No Kings. Sin embargo, tras la oposición de otros organizadores de No Kings, los organizadores nacionales de la movilización rechazaron esa modificación del volante.
Sin embargo, tras ver copias del folleto alterado, la Coalición en Miami para Poner Fin al Bloqueo de Cuba decidió montar una mesa en Tropical Park. Los activistas repartieron varios cientos de copias de folletos informativos.
Entre el equipo que atendía la mesa había un cubanoamericano que acababa de regresar del convoy Nuestra América que fue a Cuba para entregar ayuda a la nación sitiada. Estudiantes de la Universidad de Miami y de dos escuelas de secundaria donde la coalición nunca ha celebrado un evento mostraron interés en organizar una presentación por los participantes del convoy.
Entre los muchos cubanos que se detuvieron en nuestra mesa para conversar hubo una oposición abrumadora al bloqueo y un apoyo y un interés amistoso por nuestras ideas, más que en posturas anticomunistas.
*
NUEVO MÉXICO
Por Yvonne Hayes
Cuba — La carretera estadounidense 550 corta diagonalmente desde Albuquerque, en el centro de Nuevo México, hasta la esquina noroeste de este estado y los yacimientos petroleros y gasíferos de la cuenca de San Juan. Este pueblo de unos 700 habitantes se encuentra aproximadamente a mitad de camino. Con carteles, pancartas y banderas, unos 40 residentes — entre ellos varios del sindicato local de maestros — acudieron para protestar contra la guerra, la inflación, los recortes en servicios y las políticas migratorias. El ambiente era especialmente animado porque era la primera vez que algo así había ocurrido aquí.
Suzanne Norman fue médica de familia, ahora está jubilada y lleva 40 años viviendo en la zona. Nunca antes había organizado una protesta, pero sentía que estaba “llamada a hacerlo” debido a la “inseguridad alimentaria” entre los miembros de la comunidad a la que servía. Muchas de las personas que viven en la vasta zona rural en los alrededores del pueblo son navajos. Norman me dijo que había invitado a los capítulos semiautónomos de la tribu de los Navajos, “pero son bastante tímidos con este tipo de cosas”.
“Temen convertirse en objetivos [de ataques]”, comentó otro manifestante.
Los manifestantes colmaron ambos lados de la autopista en un punto donde el límite de velocidad se reduce a 25 millas por hora, “para que tengan que reducir la velocidad y leer nuestros letreros”, explicó Norman. Se encontraron con muchos cláxones y saludos de los conductores, incluidos todos los camiones rastreros que pasaban.
“¡Sí, les ha dolido!” Joanne, enfermera de salud pública, dijo sobre los choferes. Otro manifestante respondió: “Es el precio del diésel… ha subido mucho”.
FARMINGTON — A una hora y media al noroeste de Cuba se encuentra esta ciudad de unos 45 mil habitantes, en la frontera con la Nación Navajo. Allí, unas 500 personas se reunieron en Main St., en el centro de la histórica localidad. El ambiente se puso festivo, con altavoces y una banda bajo una pérgola en un pequeño parque junto a la rotonda principal. Los manifestantes que se colocaron en la rotonda a ambos lados de Main St. fueron recibidos con saludos de claxon por los muchos conductores del fin de semana, y gente de las zonas rurales que estaban en el pueblo para hacer sus compras.
Esta no fue la primera acción de No Kings en la ciudad. Pero, dijo un manifestante: “Esta vez hay más jóvenes”.
Cuatro miembros de Somos Un Pueblo Unido estuvieron entre los manifestantes. No han visto ningún aumento en la presencia de ICE en la zona, dijeron, a pesar de que los inmigrantes representan una gran parte de la fuerza laboral en los campos petrolíferos cercanos. Pero, añadieron, mucha gente tiene miedo y duda en salir de casa. Así que, además de su misión original de brindar entrenamiento — e incluso clases de inglés — a los trabajadores petroleros, han tomado parte en la organización de infraestructuras para apoyar a las familias que viven bajo la amenaza de una posible deportación. “Estamos listos”, dijo uno de ellos, él mismo obrero del petróleo.
El número de veteranos de guerra entre la multitud era notable, aunque ninguno representaba una organización. Aunque todos citaron la guerra de Estados Unidos e Israel como la principal razón de su presencia en la acción, sus motivos eran variados. Un veterano de la guerra de Irak dijo: “No hace falta volver allí otra vez. Ya lo intentaron y fracasaron”.
Un veterano de la época de Vietnam dijo que normalmente no le gusta identificarse como tal. “Me encantaba estar en la Marina … La tuve fácil. Pero para esto, quiero que sepan que no soy una persona loca como supuestamente son los manifestantes. Soy un ciudadano normal y presté servicio. Y no creo que tengamos nada que hacer allí”.
Cuando les pregunté sobre el tema que consideraban más urgente, la mayoría dijo que había demasiadas cosas para enumerar. Un cartel lo resumía: “Mi indignación no cabe en este cartel”.
Casi 30 protestas más tuvieron lugar en todo Nuevo México ese mismo día. Los organizadores en Albuquerque estimaron una multitud de casi 50 mil personas, mientras que Santa Fe, una ciudad más pequeña pero la capital del estado, vio una marcha y concentración de 7 mil personas.
Si te gustó este artículo, compárte lo con amigos y usa el enlace a continuación para suscribirte gratuitamente a Panorama-Mundial.
Anota en el espacio a continuación tu correo electrónico y haz clic en el botón SUSCRIBIRSE. Recibirás un mensaje con el enlace que necesitas usar para confirmar tu suscripción.
Categories: Política en Estados Unidos