En una votación el 17 de noviembre, los miembros de United Auto Workers (UAW) en la principal compañía de implementos agrícolas John Deere aprobaron un nuevo contrato y terminaron su huelga de un mes. El acuerdo, que cubre a unos 10 mil trabajadores en Estados Unidos, fue aprobado por un voto del 61% al 39%. Ya las filas del sindicato habían rechazado dos ofertas de contrato anteriores. La experiencia fue, en su conjunto, una declaración a Deere y a otros empleadores de que los trabajadores reconocen que ahora tienen más palanca que en el pasado para hacer cumplir sus demandas. Cómo usar esta palanca de la manera más efectiva es una cuestión que muchos trabajadores están comenzando a considerar y a poner en la práctica.